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lunes, 31 de marzo de 2014

San Benjamín, traspasado y exungulado

Pregunta: Hola Ramon soy N... desde México, molestandote de nuevo, no se si me puedes ayudar necesito saber si existen estos santos: santa martina y san benjamin, son para una amiga. ojala me puedas ayudar saludos y un abrazo.

Respuesta: Sobre Santa Martina ya respondí en esta entrada. Ahora vamos con Benjamín:


San Benjamín de Ergol, diácono y mártir. 31 de marzo y 13 de octubre (Iglesia Oriental).
Era un diácono en Ergol, Persia, y forma parte de un grupo de mártires persas durante la larga persecución de los cristianos, que se inició con el rey Iezdegerd I y terminó con Bahram-Gor. Existen varias versiones de este martirio y de muchos otros, con incoherencias e inexactitudes entre ellos, en cuanto a nombres y fechas pero fiables.


La persecución se desató en el 420, luego que unos cristianos, encabezados por un sacerdote llamado Hasu, incendiaran un templo dedicado al culto del fuego, en Ergol. Por ello fueron arrestados el obispo San Abdas, su hermano San Papías, los presbíteros San Hasu y San Isaac, el subdiácono San Papías y los laicos San Daduq y San Durtan (celebrados todos el 13 de octubre). Fueron condenados a reconstruir el templo, a lo que se negaron, por lo que fueron condenados a muerte. Esto es totalmente verosímil que hubiese ocurrido. A estos mártires se les asociaron (sin haber tenido culpa en el incendio) los diáconos San Hormisdas (13 de octubre) y nuestro San Benjamín, con la particularidad que de Benjamín se conocen más datos citados por otras fuentes.

Era un joven de gran celo apostólico, de ardiente palabra en la predicación y gran caridad con los pobres, que lograban muchas conversiones, incluso entre los sacerdotes de Zaratustra. Fue apresado, golpeado salvajemente y encarcelado durante un año, pero el embajador de Constantinopla intercedió por él y fue liberado con la condición de que debía abstenerse de predicar el cristianismo, a lo que Benjamín se opuso y no solo se negó, sino que predicó al mismo juez que le devolvía la libertad. Fue de nuevo llevado ante el rey, quien ordenó su martirio y muerte por decapitación, si sobrevivía. 


El martirio principal, y que le mató, consistió en atravesarle desde la espalda hasta salir por el abdomen con una vara con púas. Era este un típico martirio persa, que consistía en atravesar el cuerpo con dicha vara y luego moverla hacia delante y hacia atrás, girándola. También se le introdujeron púas bajo las uñas de las manos y los pies (la exungulación). Es posible imaginar los sufrimientos que causaría dicho tormento. Se le podría nombrar patrono de las manicuras.

viernes, 28 de marzo de 2014

San Taxiotis de Cartago... vaya tela

Pregunta: Hola. Me llaman mucho la atención de los santos muy penitentes, ninguna penitencia me parece poca para agradar al Señor y llegar al cielo. Me podrías contar la vida de alguno que no sea Santa María Magdalena o Santa Thais, que son las que siempre se habla? Gracias.
 
Respuesta: No entro a debatir la eficacia de las penitencias “para agradar al Señor”, como si Dios necesitar algo nuestro para estar bien. Y paso por alto lo que creo sobre la de eficacia de obras personales para alcanzar lo que ya nos ha sido regalado, la Salvación. Por tanto, voy directamente a lo que me pides: Una vida penitente, e imagino que portentosa, como seguro te gustan:

San Taxiotis de Cartago, penitente. 28 de marzo.
Su memoria es celebrada solo por la Iglesia Oriental y es una historia piadosa, con fines catequéticos sobre el valor del arrepentimiento, la penitencia, los premios y castigos de la Vida Eterna. 


La leyenda cuenta que era soldado y un gran pecador, pero se convirtió y se arrepintió por la influencia de su buena esposa. Pero en una ocasión que su mujer salió de viaje, él cometió adulterio con la esposa de uno de sus empleados. Acto seguido, lo picó una serpiente, murió y a las seis horas volvió a la vida y estuvo cuatro días sin hablar; entonces contó lo que le había sucedido:

Fue juzgado por Dios y condenado por su pecado, entonces fue al infierno, donde experimentó los castigos infligidos a los adúlteros, hasta que Dios permitió fuera sacado de allí por mano de un ángel y devuelto a la vida. Dios le concedió 40 días de vida para lograr su salvación y lograr la de otros, contando su historia. Taxiotis corrió a la iglesia, a cuya puerta se echó golpeándose la cabeza y llorando, mientras contaba a todos su experiencia. Así estuvo 40 días, hasta que murió y hoy es venerado como santo.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Para las pesadillas, una santa anti monstruos

Pregunta: Hola buenos días, mi nombre es N. tengo N. años y queria pedirles si me podrían decir que es bueno para alejar los sueños feos, es que siempre me an espantado y ahora antes de dormirme Mme da miedo, sueño cosas feas mis padres me an dicho que Le pida a Dios cuando este soñando feo pero aveces es mas fuerte Lo que sueño y no puedo aser nada, (...) que puedo Aser o aque Santo pedirle para que me protega o alguna oración ... muchas gracias espero su respuesta Dios lo/s bendiga. (Omito en la pregunta ciertos detalles personales y que no interesan)

Respuesta: Luego de recomendarle (en la respuesta privada) que vea a un especialista, paso a lo mío, pues si que hay una (al menos que yo sepa) patrona contra las pesadillas, los malos sueños y terrores nocturnos, y es:

Santa Franca de Visalta, virgen, abadesa cisterciense. 25 y 26 de abril, y último domingo de agosto (Montelana).
 Franca nació entre 1170 y 117, en Piacenza, posiblemente en el seno de una familia noble, pues a los 7 años sus padres la confiaron al monasterio de las benedictinas de San Siro de Piacenza, para su educación. Latín, Historia Sagrada, música, labores, etc., formaron parte de su formación, como de todas las niñas que podían recibir educación en el siglo XII. A los 14 ó 15 años tomó el hábito benedictino en el mismo monasterio, dedicándose a una vida de piedad y estudio.


Pronto se sintió atraída hacia la obra de San Bernardo de Claraval (20 de agosto) y su reforma de Císter, principalmente por la sobriedad de la liturgia y la austeridad del arte cisterciense. La decoración de su monasterio, llena de monstruos, figuras mitológicas, escenas frívolas y símbolos extraídos del paganismo le eran como "espinas en sus ojos (...), y no le dejaban hallar la paz (...), ni conciliar el sueño" (Storia di una monaca: Santa Franca di Piacenza). 

A los 33 años fue nombrada abadesa, y comenzó la reforma de la vida monástica, acercándola al ideal primitivo de San Benito, según la corriente de Císter: estudio de la Sagrada Escritura, los Padres de la Iglesia, la oración, el silencio y la sobriedad de vida. Esto le valió muchas opocisiones del clero y la nobleza de Piacenza, así como de una facción de las monjas, que le hicieron la vida imposible, hasta que la intervención de San Fulco Scotti (26 de octubre), canónigo regular de Santa Eufemia (luego fue obispo en Lombardía) puso paz en el monasterio, como primer paso al reestablecimiento de la vida regular. En 1206, medió y puso paz entre el papa Inocencio III y la ciudad de Piacenza (asuntos político-económicos, como siempre), lo que le atrajo simpatías y reconocimiento por parte de muchos de sus detractores. Sin embargo, los aires de reforma no calaron ni entre las monjas que la defendían y unos años más tarde fue depuesta como abadesa.

En 1214, movida por su aspiración de reforma, comprendió que no podría renovar el monasterio benedictino, sino que debía fundar uno ya perteneciente al Císter completamente, con las monjas que le fueran fieles. Así que, gracias a los padres de su mas fiel monja, Carencia, que donaron las tierras y dinero, fundó un monasterio en Montelana, luego trasladado a Pittolo. La leyenda dice que pasaba noches enteras en en el coro del monasterio, orando, lo que fue debilitando su salud. Ante esto, las monjas escondieron la llave del coro, pero Franca atravesaba la puerta para acudir a su cita con el Señor. Fue abadesa hasta su muerte, el 25 de abril de 1218.

Su cuerpo fue puesto en veneración pública desde el inicio, y ella venerada como santa, aunque nunca ha sido beatificada ni canonizada, sino que el Beato Gregorio X (10 de enero), natural de Piacenza, lo permitió extraoficialmente. El cuerpo, salvado varias veces de expropiaciones y peligros, descansa en el monasterio de San Raimundo, de las benedictinas de Piacenza. Antes de esto, y para que se diera el culto adecuado a sus reliquias, Franca se le  apareció al Abad Columba, con dos monjas, a las que Franca identificó como "Santa Efigenia, la hija del rey Agripa (?), que fue velada por las manos del apóstol Mateo" y "Santa Cirila, hija del emperador romano, cuyo nombre es Decio, que causó la muerte de muchos de los santos de Cristo".


Se le invoca contra las pesadillas y los problemas oculares. Y la razón está en el texto citado antes.

sábado, 22 de marzo de 2014

Beato Eelko, otro mártir inesperado.

Hace unos días un fiel seguidor del blog comentaba "me apeno terriblemente el caso de San Walter de Onhaye muerto por un SACERDOTE!!!...los que deberian ser el ejemplo son causa de escandalo...que pena para el Corazon de Jesus", se refería al artículo "Martyrium: diversos tormentos", en el que se lee que este santo fue asesinado por un sacerdote de mala vida. Le respondía yo "ya ves... da pena, sí. Un ministro del Señor que hace mártir a otro. Es el único caso del santoral que conozco ¡afortunadamente!" Pero debí morderme la lengua antes de hablar (o pillarme el dedo antes de escribir). La verdad, en esto de los santos, afirmar cosas rotundamente es arriesgado, porque, revisando santorales propios y viejos, hallé otro caso:

Beato Eelko de Lidlum, abad premonstratense, mártir. 22 de marzo.Su vida la escribió Leonius Sibrand para el Martirologio Nobertino en 1580. Eelko nació en Frisia, de una familia de campesinos acomodados, de niño fue pastor, joven aún entró al monasterio premonstratense de Lidlum, Holanda, donde fue elegido abad por su honestidad, sencillez y austeridad. Se dedicó a recorrer la región, donde había varios solitarios o cenobitas por propia inspiración. En las visitas les exhortaba, corregía o daba normas de vida. A otros los integró a su monasterio, viviendo plenamente la espiritualidad premonstratense. Era un verdadero padre, caritativo, pero inflexible en el cumplimiento de la Regla y la integridad de vida.

El monasterio de Lidlum era muy rico, con varias granjas en explotación, donde por razones prácticas vivían monjes-laicos que cuidaban de la granja. Según la costumbre medieval, estos monjes estaban sujetos a la abadía madre y no constituían un monasterio ni priorato aparte. Más de una granja dio dolores de cabeza a las abadías por cuestiones de desobediencias, trapicheos y negocios a espalda del abad. Una de estas granjas díscolas fue la Boxum, perteneciente a la abadía de Lidlum. Los siervos de esta granja le rogaron a Eelko que visitara a los monjes de esta localidad, que vivían una vida relajada y llena de vicios mundanos, esquilmando de impuestos a los campesinos. Eran conocidos por borrachos, vagos y lascivos. Así lo hizo Eelko, llegó a Boxum el Sábado Santo de 1322 y encontró a sus monjes de cena y bebiendo vino en grandes cantidades. Fue bien recibido, esperando ganarle a su mundanidad, le sirvieron buena comida y bebida. Eelko solo bebió el vaso de vino rebajado con agua que permitía la Regla, sin comer nada y escondiendo la bebida (suponemos que le darían botas de vino) en la manga del hábito, lo que fue visto por dos monjes que lo interpretaron como que era un avaro y comilón más.


Al cabo de un rato, Eelko dijo sentirse mal de tan opípara cena y se retiró a su celda. Los monjes continuaron su francachela un rato, hasta que aquellos dos se acercaron a la celda del santo con los demás monjes, para reciminarle su "avaricia" y amor a la bebida. Él les dijo "¿Hijos míos, cuando me vieron borracho?". Ellos le recriminaron que tenía la boca llena de pobreza y austeridad, pero la manga de su hábito era la prueba de su acusación, y para probarlo uno de los monjes le sacudió la manga y ¡milagro! cayeron rosas (leer "el milagro de las rosas"). Lo acusaron de hechicero y mago. Uno de ellos tomó una vara y le golpeó fuertemente, rompiéndole la cabeza y "salpicando con los sesos y la sangre las paredes encaladas", según dice Dries van den Akker, jesuita que también recopiló y escribió su vida. Así pues, lo asesinaron y luego arrojaron su cadáver a un canal por la ventana, pensando que podrían quedar impunes cuando la corriente llevase el cadáver. Pero al otro día, mañana de Pascua, una mujer vio su cadáver flotando y lleno de luz en la superficie del río. Dio la voz y los monjes fueron juzgados.

Los premonstratenses de Lidlum se llevaron el cuerpo y lo pusieron en veneración, considerándolo santo y mártir. Su culto se conservó hasta el siglo XVI, pero la "reforma" protestante acabó con él, desapareciendo el cuerpo y la devoción.

De tus malos ministros, libéra nos Dómine!


A 22 de marzo además se celebra a 
Santa Lea de Roma, viuda y religiosa.
Beato Tomás de Lancaster, conde mártir. 

viernes, 21 de marzo de 2014

Beato Arnaldo de Padua

Beato Arnaldo de Padua.
Pregunta: quisiera conocer la biografía de San Arnaldo, cuya celebración es el 14 de marzo. Gracias.

Respuesta: Hola. Supongo que te refieres al Beato, que no Santo, Arnaldo (Arnald Cattanei). Vamos a ello:

Beato Arnaldo de Padua, abad benedictino. 10 de febrero y 14 de marzo (traslación de las reliquias)
Nació en 1185, en la familia Cattanei, en Padua. Desde niño fue piadoso, obediente y caritativo. No consta la fecha de su entrada al monasterio-basílica de Santa Justina de Padua, pero tuvo que ser antes de los 20 años, pues en 1209, con solo 24 años, fue elegido abad del monasterio. En parte por sus virtudes, en parte por la influencia de su familia. Era necesario un abad con influencias y el respeto necesario para defender el monasterio, sus posesiones y privilegios concedidos en tiempos anteriores. Esto hizo Arnaldo, y más, pues restauró y embelleció la basílica y el culto a Santa Justina, obtuvo beneficios y tierras, consolidó el poder civil y eclesiástico del abad, que tenía autoridad para votar la eleeción del obispo.

En 1237 comenzó su calvario, con la derrota de Padua ante Ezzelino III, un tiano bastante cruel, que asoló varias regiones de la actual Italia, y para colmo, aliado del emperador Federico II. Ezzelino se apoderó del rico monasterio de Santa Justina, encarcelando al prior del monasterio de San Benito, y haciendo huir a Arnaldo. Este se refugió en Ferrara y Monselice. Al año siguiente Federico II mandó a Ezzelino devolviera el monasterio y Arnaldo regresó, manteniendo las tensiones con Ezzelino, quien 1246 se cansó del abad, y le encerró en Asolo. Y encerrado estuvo 8 años y tres meses, hasta el 10 de febrero de 1255, víctima del poder civil, que pretendía dominar el poder de la Iglesia, con lo que algunos le consideran mártir. La leyenda escrita por un monje de Santa Justina, dice que esa noche se vieron brillar dos luces sobre la fortaleza de Asolo.

El clero pidió, y obtuvo, el cuerpo del santo abad y enterrado en la iglesia de los franciscanos, donde había vivido y estaba sepultado en esa fecha San Antonio de Padua (13 de junio). Allí estuvo hasta 1259, en que Ezzelino fue derrotado totalmente por el Marqués de Ferrara; entonces el cuerpo fue trasladado y colocado al culto público en una capilla de Santa Justina. El 14 de marzo de 1592, se realizó una invención y traslación (lo que equivale a la beatificación) del cuerpo, que fue colocado en una urna en un nuevo retablo. Nunca ha sido beatificado ni su culto reconocido oficialmente, ni se asignó un día para su celebración litúrgica, aunque los monjes de Santa Justina celebraban su memoria el 15 de marzo, hasta 1806, en que fueron expulsados de la abadía.

sábado, 15 de marzo de 2014

Santa Felicia para la niña

Santa Felicia de Labiano
Pregunta: Hola, que datos me puedes dar de santa Felicia, me gustaria saber en que años vivio, en donde y cuales son sus proesas, gracias...  (...) Me gustaría conocer la historia de todas pero la verdad como ignoro el numero de santas que llevan ese nombre me conformaría con lo que me puedas mandar; la cuestión es que acabo de tener una niña esta pequeña tiene dos semanas de nacida y a mi esposa y a mi nos gusto ese nombre desde hace tiempo y decidimos ponerle ese nombre a nuestra hija, pero no sabemos nada del origen de la o las santas del mismo. Gracias; ojala puedas ayudarnos.

Respuesta: Hola. Primero felicitaros por la niña, que Dios la bendiga muchísimo, y a vosotros con ella. Y vamos a Felicia, retomando los datos de un artículo que ya escribí hace tiempo. La más, casi la única, conocida, es:


Santa Felicia de Labiano (Navarra, España), princesa, virgen y mártir. 
Era hija de los reyes de Aquitania, y en el siglo XIII (1200 dicen algunos) peregrinó con su hermano Guillermo (o Guillem) a Santiago de Compostela. Al regresar del viaje, Felicia le dijo a su hermano que continuara solo, porque ella quería dedicarse a servir a Dios desde la pobreza y escondiendo su linaje. Así, comenzó a servir de criada de los señores de Amocain, que le tomaron mucho afecto por sus virtudes.  Cuando su hermano llegó a la corte de Aquitania, sus padres le obligaron a que buscase a su hermana y la trajera aunque fuera a la fuerza. Así lo hizo Guilermo, pero al encontrarla, Felicia le respondió que antes la llevaría muerta que viva, y Guillermo, colérico, le quitó la vida con su espada. Arrepentido de su crimen, peregrinó a Santiago, para expiar su pecado y luego se quedó como eremita penitente en Obanos (luego regresamos a la historia de Guillermo).

Los amos de Felicia, muy tristes, la enterraron en la iglesia de Amocain y, en una ocasión, cuando la señora estaba en la iglesia, rezando, vio como nacía un clavel de la tumba de Felicia, avisó a su marido, abrieron la tumba junto al párroco y vieron como la flor nacía de la herida mortal de la joven. Por ello se colocó el cuerpo, expuesto, en una urna para la veneración de los fieles, lo cual equivalía a una canonización en aquellos tiempos. La leyenda cuenta un día el cuerpo apareció en medio del campo y se decidió ponerlo sobre una mula blanca y que decidiera adonde transportar la urna, así, anduvo 19 km, más o menos y se detuvo en este lugar, junto a la ermita de la Conversión de San Pablo, al que fueron a vivir como ermitaños sus antiguos señores de Amocain, dejando todas sus posesiones.

Retornando a Guillermo, para redondear la información: Es considerado santo, por su vida penitente y su cabeza se venera en la iglesia parroquial de Obanos, donde cada año se representa un auto sacramental sobre los hechos que arriba te narro. Y añadir, como detalle, que cada año, el primer jueves de Pascua, se hace pasar vino por la cabeza del santo, para que bendiga la cosecha del año próximo.


También hay varias santas hay con este nombre, pero con el común denominador que casi todas son santas del todo desconocidas, y solo constan en martirologios locales, recopilaciones de mártires o "passio" de algunos santos, más o menos legendarios. Te doy unas cuantas, y como ves, los datos son mínimos. Omito las llamadas Feliciana o Felícitas, que son varias también.


Santa Felicia
de Cagliari.
Tongeren
Santa Felicia de Cagliari, niña mártir: Solo consta la lápida de su sepulcro, hallado en 1627, en la cual se lee: "Aquí yace la bienaventurada mártir Felicia, vivió cerca de ocho años, y ya descansa en paz. su cuerpo fue trasladado, con otros mártires, a la basílica de Nuestra Señora de Tongeren, Bélgica, el 5 de febrero de 1713. 5 de febrero. 
Santa Felicia, mártir de Tarso, con Afrodisio y un grupo de mártires. 10 de mayo.
Santa Felicia, mártir de Tesalónica, con Lucía y un grupo de mártires. 1 de junio.
Santa Felicia, mártir de Nicomedia, con Germelina, Laetisima y un grupo de mártires. 27 de abril.
Santa Felicia, mártir de Rávena, con Valentín y un grupo de mártires. 11 de noviembre.
Santa Felicia, mártir de África, con Celerino, Máximo y un grupo de mártires. 7 de mayo.
Santa Felicia, mártir de Constantinopla, con el famoso San Acacio, y un grupo de mártires. 8 de mayo.
Santa Felicia, mártir, con Cuarto, Saturnino y un grupo de mártires. 12 de abril.
Santa Felicia, mártir de Roma, con Segundo, Máxima y un grupo de mártires. 2 de junio.


Y finalmente:

Beata Felicia Meda, abadesa clarisa: Nació en Milán, en 1378, y niña aún quedó huérana y al cuidado de sus hermanos pequeños, función que cumplió ejemplarmente,  por largo tiempo, llegando a cuidar de los hijos de una de sus hermanas durante su juventud. Otra hermana sería clarisa y su hermano, religioso franciscano. A los 12 años hizo voto de castidad y vida perfecta. A los 20 años entró en el monasterio Santa Úrsula, de las clarisas de Milán, luego de dejar todos sus bienes a sus hermanos y a los pobres. En 1423, con 25 años de religiosa, fue elegida abadesa, y lo fue hasta 1439, en que San Bernardino de Siena (20 de mayo), la requirió para fundar el monasterio de Pesaro, y por orden expresa de la Duquesa de Pesaro, donante y bienhechora del monasterio a fundar. Y allá se fue en 1440, junto a 7 religiosas más, y negándose a subir al carruaje que la Duquesa ponía a su dispocisión a pesar de su edad. Solo 4 años vivió en el nuevo monasterio, y le bastaron para resplandecer ante el pueblo por su piedad, bondad y dulzura. En 1444 falleció y desde ese mismo momento fue tenida por santa y venerado su sepulcro. 30 de septiembre.