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lunes, 24 de julio de 2017

San Miliau el destronado.

San Miliau de Tréguier, conde y mártir. 24 de julio y 5 de noviembre.

Fue hijo del conde Budic de Bretaña, quien fue asesinado por su hermano Majencio para hacerse con la corona de Armórica. Majencio cuidó de Teodorico, Miliau y Rivod, los tres hijos de Budic. Cuando crecieron, Teodorico comenzó una guerra contra su tío, le venció y tomó el trono de Armórica. Algunas leyendas cuentan que durante esta guerra, llegó a Bretaña el príncipe irlandés San Guigner (14 de diciembre) con 600 compañeros, para establecerse como ermitaños. Sin embargo, Teodorico pensó que venía a auxiliar a su tío, y los asesinó a todos (!). 

En fin, que ganó la corona, pero gobernó poco tiempo y nuestro Miliau le sucedió luego de su muerte, pues Jonoc, hijo de Teodorico se ordenó presbítero. Miliau se casó con la princesa Aurelia, con quien tuvo de hijo a San Melar (2 de octubre y 6 de mayo. traslación de las reliquias). Ocho años gobernó Miliau, siendo tiempos de paz para Bretaña, pero al cabo, su hermano Rivod le asesinó, cortándole la cabeza, en 538. Así quedó como como tutor del pequeño príncipe, de siete años, a quien mutilaría años más tarde para que no llegara a reinar. Finalmente mandó asesinarle, por lo que también se le venera como mártir. 

Otras leyendas bretonas hacen saltar a Miliau nada menos que 300 años para ponerlo enfrentado a San Carlomagno (28 de enero y 29 de diciembre, traslación de las reliquias) por mantener la soberanía de Armórica. Pero eso, es falso. 

Miliau fue sepultado en Tréguier, donde los milagros le hicieron un santo muy popular. Durante siglos. Se le invoca contra el reuma y los dolores de cabeza. Aunque en su leyenda no se menciona que haya tomado su cabeza o algo parecido, se le representa como "santo cefalóforo", aunque solo para indicar que murió decapitado.



Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"Les vies des saints de Bretagne". GUY-ALEXIS LOBINEAU. OSB. Rennes, 1874.


A 24 de julio además se celebra a
Santa Cristina la Admirable, mística.
San Declan de Ardmore, obispo.

sábado, 22 de julio de 2017

De San Platón, el sabio.

San Platón de Ancyra, mártir. 22 de julio y 18 de noviembre (Iglesias Orientales).

San Platón.
Parhauti, Rumanía.
Nació en Ancyra, la actual Ankara de Turquía, de padres cristianos, allá en el siglo III. Habiendo iniciado una de las tantas persecuciones, fue apresado por su fe, y llevado ante el gobernador Agripino. Este le amenzazó con terribles torturas si no apostaba de la fe cristiana y sacrificaba a los dioses, como mandaba la ley. Pero Platón le respondió que no temía a la muerte temporal a causa de Cristo, la cual le privaría de la muerte eterna.

Agripino mandó que le pusieran sobre plomo ardiendo, lo cual el santo soportó con entereza. Un verdugo se permitió ironizar sobre su "estupidez", siendo que se llamaba igual que el sabio filósofo. El santo respondió: "Nada hay entre Platón, excepto que tenemos el mismo nombre, pues yo soy un discípulo de Cristo, del cual obtuve la sabiduría que tengo, mientras Platón enseñó una sabiduría que es necedad para con Dios". Entonces fue devuelto a la prisión hecho una llaga. Allí permaneció 18 días sin comer ni beber nada. Cuando los carceleros se mostraron asombrados por esto, Platón les dijo "Me satisfago través de la oración". Finalmente fue decapitado, entre los años 266 y 306.


A 22 de julio además se celebra a
Santa María Magdalena, discípula de Cristo.
San Wandrille de Fontenelle, abad.

viernes, 21 de julio de 2017

De una doble cefaloforia.

San Tremeur de Bretaña, príncipe, monje y mártir. 21 julio.

Su leyenda, estrafalaria como pocas, cuenta que vivía en Bretaña un noble llamado Guerech, el cual tenía una bella hija, Santa Trifina (8 de noviembre), la cual le fue solicitada por Conomor, Duque de Cornwall, el cual era conocido por su vida libertina y sus muchas mujeres, a las que abandonaba cuando se cansaba de ellas, hallaba alguna nueva, o se quedaban embarazadas. Trifina se negó a casarse con él, implorando a su padre que no la convirtiera en una concubina de aquel hombre. San Gildas (29 de enero) intervino, pero nada pudo hacer, y la joven fue entregada a Conomor. Todo fue bien hasta que Trifina quedó embarazada. Al saberlo Conomor, sin mediar palabra tomó una espada y decapitó a la muchacha.

Gildas, que estaba en oración, fue al lugar del hecho e invocando a Dios, lanzó un puñado de tierra contra el castillo de Conomor, que se derrumbó al instante, quedando este mal herido. Luego Gildas tomó la cabeza de Trifina, la puso sobre sus hombros, la bendijo y ella volvió a la vida (!), quedándole para siempre la cicatriz en el cuello. Trifina quiso irse con Gildas a su monasterio de Rhuys, pero este no la aceptó, recomendándole que volviera a casa de sus padres y cuidara a su hijo. Ella lo hizo y cuando nació el niño, le llamó Gildas, aunque por sobrenombre le llamaban "Tremeur" (el victorioso). Cuando era aún pequeño, Trifina lo llevó al monasterio de Gildas, y ella misma ingresó en un monasterio de monjas. 

Tremeur creció y fue un joven muy aplicado. Cuando tenía 15 años tomó el hábito monástico. Pero un día en que daba un paseo se encontró con Conomor, su padre, el cual, al enterarse de quien era, sacó una espada y le cortó la cabeza. Tremeur entonces tomó su cabeza y echó a andar hasta Broons, Côtes-du-Nord, donde cayó definitivamente y se le sepultó. En el sitio donde se le enterró se venera una pequeña parte de sus reliquias. Otra parte se veneraba en París, pero en la Revolución Francesa fueron dispersadas. Se le invoca contra las lesiones y heridas mortales. Es conocido entre los "santos cefalóforos".


A 21 de julio además se celebra a
San Víctor de Marsella, soldado mártir.
San Daniel, Profeta.

jueves, 20 de julio de 2017

De Santa Librada y sus asuntos.

Pregunta: Me gustaría saber sobre Santa Librada...he encontrado algunas, leyendas e historias sobre ella, parece que casi todas coinciden en la santa crucificada y barbuda mujer... Es que en mi barrio hay una capillita con su nombre ...he notado que los niños de catequesis y las mismas catequistas poco y nada saben... Paraguay.

Respuesta: Gracias por tu saludo. La verdad es que la pregunta se las trae, pues las leyendas (que hay más de una) de Santa Librada y sus hermanas, así como su culto, están viciados por la falta de datos históricos, y por el deseo de realzar su figura, lo cual la hace sospechosa de manipulaciones. Vamos a ello.

Santa Librada.
Bogotá.
Santa Librada, virgen y mártir. 20 de julio, 18 de enero, 15 de julio (invención de las reliquias en 1300) y 15 de abril (traslación de las reliquias a Burbaguera).

La leyenda.
Según el Leccionario de Sigüenza del siglo XII, Librada nació en el año 122, y era hija de Catelo o Catelio, gobernador de Galicia; y de Calsia, una dama noble (no falta quien la haga hija de reyes). Catelo fue trasladado a Tarragona, dejando a Calsia embarazada, la cual cuando dio a luz, tuvo nueve niñas. Espantada por aquello, mandó a una vieja sirvienta que tirase a las niñas en el río, pero esta no obedeció, sino que decidió dar a las niñas a familias cristianas. Los nombres de las niñas, que no coinciden en varias versiones, son Genivera o Ginebra, Basilia, Germana, Victoria, Marina, Eufemia o Eumelia, Marcia o Marciana, Liberata o Librada, y Quiteria. En unas versiones no aparece Marina, sino Gema, con una leyenda diferente a la Marina de Ourense, que es la misma de Antioquía (su culto en Irache y Stella consta desde 1074, y con este nombre, Gema).

Paso el tiempo, regresó el padre y, enterado de lo que había pasado, buscó a sus hijas, y las acogió amoroso. Cuando llegaron a la primera juventud, Catelio quiso casarlas, pero ellas se revelaron como cristianas y que no se casarían con gentiles. Las encerró, pero ellas escaparon... y aquí se separan las leyendas. Unas versiones dicen que todas fueron mártires juntas, menos la leyenda de Santa Quiteria (22 de mayo), que la quiere muriendo aparte, o Basilia, como dice el P. Higuera, que padeció nada menos en que Siria (pero a este hay que creerle poco). En fin, que apresadas las ocho muchachas, fueron martirizadas con varios tormentos, y en el caso de Librada terminó degollada por su propio padre, junto a las demás. 

Aunque todo es legendario, no hay por qué concluir tajantemente que no existe Librada. Tampoco hay que concluir categóricamente que solo sea culto de mártires famosas veneradas en la zona y hechas hermanas. Bien pueden ser algunas hermanas y otras no. O ser santas locales, con nombres comunes a mártires famosas. Por ejemplo, fácilmente la Victoria de esta leyenda puede ser una santa local, posterior al siglo II, que no hay que identificar con un culto a la gran mártir Santa Victoria (23 de diciembre). 

Santa Librada a punto
de ser degollada.
Culto y reliquias.
Han ocurrido muchas confusiones con el culto de Santa Librada. En 1568, con la reforma de Trento y la revisión de los cultos y breviarios locales, el oficio propio de Librada fue suprimido junto a todo el breviario de Siguenza, por contener muchos hechos apócrifos de varios santos, no solo de Librada. Aunque el culto a la santa no fue suprimido (es rarísimo que esto ocurra), se comenzó a rezar del oficio de común de vírgenes mártires. En 1585 se hicieron gestiones para que se volviera a aprobar el antiguo oficio y lecciones. En 1599, se volvió a insistir, pero había una polémica nada pequeña, sobre el cuerpo que se venera en Siguenza. Se decía que en 1300, el obispo Don Simón había traído el cuerpo verdadero ¡desde Como, Italia! Nada menos que habría llegado allí luego de pasar por un monasterio de monjes y otro de monjas y reposar allí en Italia más de 8 siglos. No olvidar el detalle de que en Como, efectivamente, se venera a Santa Liberata (16 de febrero), una monja muy posterior a nuestra Librada. 

En el siglo XIX esto quedó refutado demostrando que lo que hizo el obispo Simón fue una invención de las reliquias dentro de la misma iglesia catedral de Sigüenza, poniendo unas reliquias dentro de un arca de plata. Por una bula de Inocencio IV, se puede afirmar que dicho cuerpo ya era venerado en 1251, lo cual no es poco tiempo. Esta Bula concede indulgencias a los devotos de la santa, por lo que hay que concluir que el santo cuerpo ya sería lo suficientemente venerado en dicho sitio antes de 1300. Por esto, Baronio añadió al Martirologio Romano, en el día 18 de enero la anotación "In verbo Liberatae, de hac tabula Ecclesiae Comensis, ubi acta ejus asservari dicuntur". Una parte de estas reliquias se donaron a Las Tablas, Panamá, donde Santa Librada tiene gran devoción.

Santa Librada.
Capilla de Lambaré,
Paraguay.
Librada, no Wilgefortis.
Mencionas a "la santa crucificada y barbuda mujer", y efectivamente, a Santa Librada se le ha asociado con Santa Wilgefortis (20 de julio), y con tanta firmeza que incluso el día de su memoria litúrgica pasó del 18 de enero al 20 de julio, aunque aún en 1623 el Capítulo de canónigos de Siguenza votó en contra del cambio de día. El error nació en el siglo XVI, y se extendió por obra del mencionado P. Higuera, hagiógrafo sin muchos escrúpulos a la hora de inventarse detalles. Asoció a ambas santas y fundió sus leyendas sin el más mínimo criterio ni siguiendo tradición alguna, sino tomando el añadido que Molano hizo al martirologio de Usuardo: "Item Santæ Wilgefortis Virginis et Martyris, filiae Regis Portugaliæ, quam nonnulli latine Liberatam, theutonice autem Ontcomeram agnominant". Hizo Molano una mezcla, pensando que el nombre latino de Wilgefortis era Liberata, así como el alemán era Ocommer, como también se conoce a Wilgefortis. Pero no significan lo mismo, ni pueden traducirse igual.

Este error caló en el culto hasta el punto de que el mismo leccionario de Siguenza, finalmente aprobado en el siglo XVII, dice "Wilgeforte o Librada", poniendo el nombre de Wilgefortis como el principal". Igualmente la iconografía consagró el martirio de Librada en la cruz, cuando fue por degollamiento. Y así hasta hoy, aúnse cree es la misma. Y aunque sus leyendas se parecen en cuanto a la región (Galicia una, Portugal otra), y a que el padre las mató por rechazar un matrimonio, el origen de la leyenda de Santa Wilgefortis es otro, que no ocupa aquí.


Fuente:
-"Santa Librada, virgen y mártir patrona de la Santa Iglesia y obispado de Sigüenza". R.P DIEGO E. CHANTOS Y ULLAURI. Madrid, 1806.



A 20 de julio además se celebra a
San Elías, Profeta.
San Vulmar, abad.

miércoles, 19 de julio de 2017

Pastor, obispo ¡y partero!

San Bernulf de Utrecht, obispo. 19 de julio.


Bernulf supervisa
la construcción de una iglesia.
Nuestro santo nació a inicios del siglo XI y una curiosa leyenda cuenta cómo llegó a ser obispo de la importante sede de Utrecht: En 1027 murió Adelbold, obispo de Utrecht, y se desencadenó una guerra interna por buscar sucesor entre los canónigos de Utrecht, los nobles y el pueblo. Llegó a ser un asunto de Estado la cosa, por lo cual, el emperador Conrado II se desplazó a Utrecht para dirimir el asunto. Le acompañaba la emperatriz Gisela, que estaba embarazada. Al pasar la comitiva por Oosterbeek, la emperatriz se sintió mal y los médicos le ordenaron que debía suspender el viaje y descansar. El emperador encomendó a un pastor que por allí había, llamado Bernulf, que acompañara a Gisela y le sirviera en todo lo que necesitara, pues él debía seguir viaje. 

Llegó Conrado a Utrecht y aún estaba oyendo a las partes sobre quien debía ser el sucesor, cuando le llegó la noticia que la emperatriz había dado a luz una, y había sido atendida con maestría por el pastor Bernulf. Entonces Conrado decidió, para premiar al pastorcillo y eliminar a los pretendientes al obispado, nombrar a Bernulf obispo de Utrecht.

Ciertamente consta dicha pugna a la muerte de Adelbold, y que el elegido fue nuestro santo. Sin embargo, en la misma época consta como párroco de Oosterbeek un prominente cura llamado, cómo no, Bernulf, por lo que probablemente Bernulf haya sido sacerdote y el término "pastor" signifique que lo era de almas. Y su desempeño como obispo parece dejarlo claro. Fue un celoso reformador de la vida clerical y monástica, extendiendo en sus dominios la reforma de Cluny. Fue un amante del arte sacro, promoviendo la belleza en las iglesias y abadías que construyó o reparó. En 1041 acompañó al príncipe Enrique en una campaña contra los húngaros, y en 1046 estuvo a su lado cuando alcanzó el trono imperial como Enrique III, y le ayudó con su poder e influencias ante las sublevaciones.


El nacimiento de la princesa.
Bernulf murió el 19 de julio de 1054 y fue sepultado en la iglesia de San Pedro en Utrecht, levantada por él, donde aún se veneran algunas reliquias suyas. En 1917, fue proclamado patrón de los artistas holandeses.Y, claro, abogado de los buenos embarazos y partos.


A 19 de julio además se celebra a
Santa Macrina la Joven, virgen.
San Arsenio el Grande, abad.

martes, 18 de julio de 2017

Santa Odilia, una de las de Úrsula.

Santa Odilia, virgen y mártir. 18 de julio y 21 de octubre.

Protección de Santa Odilia.
Forma parte de las legendarias 11.000 compañeras de Santa Úrsula de Colonia (21 de octubre). Sabemos que la leyenda de Úrsula tiene "subtramas", en las cuales se añaden leyendas propias a algunas de las acompañantes de la comitiva. 

Sin embargo su culto es muy posterior al siglo V, cuando supuestamente habría vivido. Su nombre no aparece en las listas primitivas de estas vírgenes, y será desconocida hasta el siglo XII, cuando comienzan a circular las revelaciones de Santa Isabel de Shönau (18 de junio) sobre la "historia" de Santa Úrsula. Estas revelaciones contienen a una Odilia, que habría sido una princesa, prima muy cercana de Úrsula. Tenía dos hermanas, Santas Imma e Ida (21 de octubre), que igualmente fueron martirizadas. Odilia habría alcanzado la palma de la victoria cuando una flecha se le clavó en la garganta.

Pero esta leyenda no tendría repercusión sino hasta el siglo XIII, cuando el Hermano Juan Novelan, de los Canónigos Regulares de la Santa Cruz, comenzó a proponer la devoción a la santa, partir de unas supuestas apariciones. Y supuestas hay que decir, porque la existencia de Santa Odilia es 0,01 porciento fiable. Este Hermano dijo que la misma Odilia se le había aparecido y le había señalado que sus reliquias no estaban en el bellísimo altar-relicario de Colonia, donde se venera a las 11.000 vírgenes, sino que estaban enterradas debajo de un peral en el jardín de un tal Arnulf, en la misma ciudad. Le hacía esta revelación la santa para que fueran trasladadas a Huy, Bélgica, a la Casa Madre de los Canónigos. 

El 18 de julio de 1287 las reliquias fueron trasladadas, y una serie de milagros ocurrieron durante la misma, sobre todo curaciones de ciegos, por lo cual es patrona de las enfermedades de los ojos. No deja de ser sospechoso que también lo es Santa Odilia de Alsacia (13 de diciembre), por lo que solamente parece una "apropiación" del patronato, teniendo en cuenta que ambas tienen el mismo nombre. Como sea, luego de tanto tiempo, estos Canónigos, llamados "Cruzados" tienen a Santa Odilia como su patrona y han promovido su culto allá donde van. Actualmente el centro neurálgico de la devoción a la santa está en Minnesota, Estados Unidos, donde su memoria es celebrada por esta Congregación.

Martirio de Odilia y sus hermanas.
Otras supuestas compañeras de Santa Úrsula son:
Santa Dorotea de Colonia. 21 de octubre.
Santa Avia. 6 de mayo.
Santa Cunera de Rehen. 12 de junio y 28 de octubre.
San Panthalo, obispo y mártir. 12 de octubre.
Santa Saturnina de Neuenheerse. 20 de mayo.
Santa Edwette de Esquibien. 15 de abril.
Santa Córdula de Colonia. 22 de octubre.
Santa Aurelia de Strasburgo, virgen. 15 de octubre.


A 18 de julio además se celebra a
Santa Sinforosa y sus hijos mártires.
Beato Roberto de Salento, eremita celestino.

lunes, 17 de julio de 2017

Punzado día y noche.

San Andrés Zoerard, eremita. 17 de julio, 13 de junio (en Polonia) y 1 de mayo.

Nació sobre 980 en Opatowice, Polonia. Sobre el año 1000, cuando tenía 20 años se retiró como ermitaño a Małopolskie, no lejos de la frontera con Eslovaquia. Vivió un tiempo allí hasta que tuvo que exiliarse debido a la política religiosa del Duque Boleslao I, interesado en la romanización del país para acercarse a los francos y lograr su apoyo contra los musulmanes. Boleslao ordenó que la Iglesia abandonara el rito eslavo, aprobado hacía más de 100 años por el papa Adriano II, y los que se negaron a ello tuvieron que huir o padecer cárcel. Nuestro santo cruzó la frontera y se fue a las montañas de Zabor, donde tomó el hábito en el monasterio de San Hipólito. 

Vivió un tiempo en el monasterio hasta que, con el monje San Benito (17 de julio, 13 de junio y 1 de mayo) se retiró como ermitaño. Andrés tomó como ermita un estrecho agujero en un árbol, que aún se conserva y venera como una minúscula capilla. Por ello forma parte de los santos dendritas. Vivió una vida austerísima, alimentándose solo de hojas y hierbas, y toda su vida usó un áspero cilicio, y rodeó su poco espacio de clavos punzantes, de modo que su cuerpo siempre estuviera expuesto a la penitencia. En una ocasión se desmayó por agotamiento mientras estaba en el bosque, y los ángeles lo llevaron por los aires a su ermita.

Andrés murió alrededor 1030, y fue sepultado por Benito, que vivió tres años más como ermitaño en el mismo sitio hasta ser asesinado por unos ladrones. El culto a ambos santos monjes fue extendido muy pronto por los eslovenos. Los milagros en la sepultura y en la santa "cueva" no cesaban, y todos se hacían lenguas de ellos. El más representado en la iconografía es aquel que ocurrió cuando unos ladrones asesinaron a un compinche y para esconderlo de los demás, arrojaron el cuerpo al agujero que habúa ocupado el santo, y he aquí que el hombre resucitó al acto. Se arrepintió de su vida malvada y entró en religión. En 1064 se escribió una "vita". En 1083 el papa San Gregorio VII (25 de mayo) les canonizó a ambos, aunque ya desde antes el rey Geza había proclamado a Andrés como patrón de Hungría. Sus reliquias se veneran en la catedral de Nitra, Eslovaquia, donde fueron trasladadas por el rey San Ladislao I de Hungría (30 de junio).


A 17 de julio además se celebra a
Beata Teresa de San Agustín y compañeras mártires.
San Alejo, confesor.

domingo, 16 de julio de 2017

De la cartuja al barco, y de allí al cielo.

Beatos Claudio Beguignot y Lázaro Tiersot, cartujos mártires. 16 de julio.

En 1789 estallaba la Revolución Francesa, en cuyo marco alcanrzarían la palma del martirio numerosos sacerdotes, religiosas y seglares que no admitieron vivir sin Dios. A partir de 1790 la persecución arreció luego de la "Constitución Civil del Clero". En 1792, con el infame y obligatorio juramento que toda persona consagrada debía firmar, concediendo al Estado el poder absoluto, la persecución llegó a sus extremos, pues la mayoría de obispos y presbíteros se negaron a firmarla. En Rochefort fueron hacinados en barcos 800 sacerdotes y religiosos que, supuestamente, serían deportados a las Guyanas, pero realmente les dejaron morir, o mejor dicho, vivir para siempre, algunos de ellos ya beatificados por su testimonio, contado por los supervivientes, liberados en 1795.

Entre los mártires tenemos a dos monjes cartujos. Del primero, Claudio Beguignot, se sabe que nació 1736 y que profesó sus votos en la cartuja de Bourgfontaine, en 1760. Era un buen monje, que al suprimirse su monasterio por la Revolución, al haberse negado a firmar la "Constitución Civil del Clero" se escondió en la cartuja de Rouen. Pero en 1791, ante la inminente persecución, los monjes de esta cartuja se dispersaron, escondiéndose en diversos sitios. Claudio fue apresado en casa de unos amigos en 1793, y se le condenó a la deportación en 1794. Fue llevado a un barco de los mencionados antes en Rochefort. Allí padeció unos meses innumerables sufrimientos y privaciones, que llevó con entereza. Falleció el 16 de julio de 1794, a la edad de 58 años. 

De él dirá uno de los cartujos sobrevivientes a aquel calvario: "Este santo religioso falleció en el gran hospital, durante mi permanencia en él. Después de haber pasado santamente la mayor parte de su vida en la contemplación y en la práctica de todas las virtudes propias del claustro, la terminó aún más santamente en la profesión de la fe, en medio de las obras penosas de su ministerio sacerdotal, como confesor. Casi todos los enfermos acudían a él, aunque Dom Claudio estuviera tan enfermo como ellos. Tantos trabajos terminaron por enardecer su sangre. A esto se añadió el empeoramiento de una llaga que se había hecho en una pierna, y en tal forma que le ocasionó la muerte. Falleció como había vivido; con las señales de un verdadero predestinado, en el mes de julio de 1794. Con solo ver a este hombre de Dios, se sentía uno atraído por el amor a la penitencia. Llevaba la mortificación de Jesucristo en todo su cuerpo. Nunca se hubiera uno cansado de oírle hablar de Dios, tal era la unción con que lo hacía. (…) Los rasgos de su rostro tenían algo de parecido con los que los artistas acostumbran a representar a San José Benito Labre. Esta es la razón por la que habíamos dado ese mismo nombre a este gran siervo de Dios".

El Beato Lázaro Tiersot nació en 1739 y había profesado sus votos a los 30 años, en la bella cartuja de Fontenay. En 1790 hubo de abandonar su monasterio, para esconderse en Avallon, donde fue apresado en 1793 y encarcelado en Auxerre. Junto a otros 15 sacerdotes fue trasladado a los barcos de Rochefort en 1794. Murió el 10 de agosto del mismo año de fiebres. De él tenemos este testimonio: "El primero de nuestro departamento que cayó enfermo fue el Padre Tiersot, cartujo de Avallon, quien había ejercido en otro tiempo el cargo de Vicario en su Orden. Se atribuyó su enfermedad a la caritativa costumbre que había tomado de no acostarse durante cuatro días, para no molestar a sus vecinos que se quejaban de no disponer de cama. (…) El último día de su enfermedad, algunos de los nuestros le encontraron y le dijeron que pronto volvería a unirse a nosotros en el mismo departamento. Ante esta salida, sonrió y dijo: 'Mañana me toca a mí. Dentro de tres horas ya no estaré más en este mundo'. Es cierto que para nosotros fue motivo de alegría, ver que uno de los nuestros iba a recibir la recompensa que justamente había merecido por tantos sufrimientos tolerados por causa de la fe; sin embargo, fue también motivo de gran dolor, perder un hombre tan extraordinario. Su sola presencia era suficiente para infundirnos valor y constancia. 

Crucifijo tallado en prisión
por uno de los sacerdotes mártires
.
Cuando alguno se le quejaba del sufrimiento que tenía que soportar, el cartujo solía responder así: 'Esto no es nada; merecemos mucho más. Quienes eran condenados a las minas en los primero tiempos de la Iglesia, después de haberles cortado un pie o haberles sacado un ojo, por la confesión de Jesucristo, lo pasaban mucho peor que nosotros'. La dulzura de su carácter, su modestia y humildad, así como su tierna piedad, eran causa de que fuera querido y buscado por todos. Los recién venidos, que aún no le conocían, nos preguntaban al verle: '¿Quién es ese?' Y, sin esperar nuestra respuesta, añadían: '¡Ese Padre es un santo!' Yo tuve el gusto de conocerle en Auxerre y de permanecer en su compañía cerca de diez meses. No vi en él otra cosa, sino muchas y excelentes cualidades, sin ningún defecto. Me admiró, sobre todo, su fortaleza para superar cualquier sufrimiento; austero consigo mismo e indulgente hacia los demás. En él se daban de la mano un gran sentido común, con un profundo conocimiento de la teología".


Las reliquias de ambos santos mártires son veneradas en la isla de Aix. Fueron beatificados el 1 de octubre de 1995 por Juan Pablo II, junto a otros 72 mártires de Rochefort.



Fuente:
"Santos y Beatos de la Cartuja". JUAN MAYO ESCUDERO. Puerto de Santa María, 2000.

Sobre otros mártires de este período podéis leer:
Beata Teresa de San Agustín y compañeras mártires.
Beata Margarita Rutan, Hija de la Caridad y mártir.
Beata Josefina Leroux, clarisa mártir.


A 16 de julio además se celebra a
Nuestra Señora, la Virgen del Carmen.
Santa María Magdalena Postel, virgen fundadora.
San Heller, mártir.

sábado, 15 de julio de 2017

San Plechelm de Oldenzaal, obispo.

San Plechelm de Oldenzaal, obispo. 15 de julio y 4 de agosto (traslación de las reliquias a Oldenzaal).

No se sabe mucho de su vida, pues solo aparece mencionado en la "vita" de San Wiro de Roermond (8 de mayo). Era un monje irlandés, que junto a Wiro visitó Roma, donde el papa San Sergio I (8 y 9 de septiembre), viendo sus ansias apostólicas y les ordenó obispos a Wiro y a nuestro santo. Les envió a evangelizar Europa, tal como había hecho con San Willibrordo (7 de noviembre) y San Bonifacio (5 de junio).

Se establecieron en en el territorio de Pipino de Herstal, cerca de Roermond. Plechelm predicó en la zona de Gelderland y Kleve, convirtiendo a muchos a la fe de Cristo: nobles y plebeyos. Realizó estupendos milagros, como destrozar ídolos con solo mencionar el Nombre de Jesús. Junto a Wiro elevó una iglesia dedicada a nuestra Señora y un monasterio dedicado a la memoria de San Pedro. Allí serían trasladadas, siglos después las reliquias de Santa Odilia (13 de diciembre), tomando su nombre desde entonces.

Cuando Wiro murió, sobre 710, Plechelm presidió sus funerales y le enterró en dicho monasterio. Y el mismo sería sepultado en la misma tumba a su muerte, sobre 715. Y también lo sería Otger. En el siglo IX las reliquias de los tres fueron escondidas por miedo a los vikingos. En el siglo X fueron halladas por el obispo Balderik de Utrecht, que las trasladó nuevamente, aunque las de nuestro santo las llevó a Oldenzaal, donde se venera su cráneo y huesos menores. En 1881 se descubrió su antigua tumba en el monasterio Santa Odilia mientras se hacían obras de restauración.


A 15 de julio además se celebra a
Santa Apronia de Toul, virgen.
Beato Ignacio de Acevedo y compañeros mártires.

viernes, 14 de julio de 2017

Del silencio al barullo.

Beato Bonifacio de Saboya, obispo cartujo. 14 de julio.

Nació en 1207, en la familia ducal de los Saboya. Su abuelo fue el Beato Humberto III (4 de marzo), y sus padres fueron Tomás I de Saboya y Margarita de Ginebra. De joven Bonifacio fue de porte noble y bello, y era diestro con las armas. Sin embargo, muy joven dejó lo prometedor del mundo para consagrarse a Dios en la austeridad de la Gran Cartuja, en Grenoble. Allí quería vivir y morir, santificando su alma con el estudio y la oración, pero Dios y la Iglesia quisieron otra cosa.

Aun era novicio cuando el papa Honorio III, por influencia de su familia, le nombró prior de un conflictivo monasterio en Mantua, que ni cartujo era. Dos años estuvo allí, haciendo la paz y reformando las costumbres. En 1228 se le permitió volver a la Cartuja, para continuar su noviciado, a la par que le ordenaban de subdiácono. En 1230 el papa Gregorio IX manda sea ordenado presbítero y le nombra administrador apostólico de Belley. En 1237 es nombrado administrador de la sede de Valencce, y en 1240, de la sede primada de Inglaterra, vacante desde la muerte de San Edmundo (16 de noviembre). En 1241 la reina Leonor de Inglaterra logra que se nombre a Bonifacio, sobrino suyo, para la arquidiócesis primada, buscando solucionar la crisis entre el rey Enrique y la Iglesia, por causa de las intromisiones reales en la disciplina eclesiástica. En 1243 el papa Inocencio IV confirmó la elección, y la consagración episcopal se le dio en 1244, en el Concilio de Lyon. Mantuvo a su lado a San Ricardo de Chichester (3 de abril y 16 de junio, traslación de las reliquias), canciller de la etapa de Edmundo.

Aunque Bonifacio tenía amistad con el rey Enrique, no se dejó llevar por esta, sino que defendió los derechos de la Iglesia y corrigió al rey cuando fue necesario. Fue, paradójicamente, con los miembros de la Iglesia, con los que tuvo que batallar: las diócesis sufragáneas de Canterbury, especialmente Londres, se negaron a recibirle en su visita pastoral, que implicaba reforma moral y económica. Bonifacio había encontrado a la arquidiócesis arruinada y endeudada, pues aunque el rey había devuelto algunas de las rentas confiscadas a San Edmundo, los gastos y las canonjías eran demasiadas. Como empezó recortando y suprimiendo salarios, llamando a la moderación, pues muchos clérigos se le opusieron. La cosa fue a mayores en el monasterio San Bartolomé el Grande, donde Bonifacio se fue a las manos con el subprior, lo que devino en una batalla entre los monjes y los guardias de Bonifacio, el cual terminó golpeado y no salió herido porque, según el proceso legal que se estableció, llevaba una cota de malla bajo el hábito. La leyenda laudatoria, por su parte, dice que era un cilicio. Además, tuvo que huir y excomulgar a los rebeldes. 

Los canónigos de San Albano y los de San Pablo entablaron un proceso legal en Roma, acusándole de sobrepasar sus poderes como arzobispo metropolitano, de inmiscuirse en asuntos internos de las diócesis, los monasterios y capítulos canonicales. La acusación estuvo bien fundamentada y era apoyada por varios prelados, tanto que ni el rey pudo hacer algo por protegerle. Bonifacio apeló en Roma, pero el papa Inocencio IV restringió sus atribuciones y le obligó a levantar las excomuniones, aunque al mismo tiempo confirmó que tenía derecho a hacer la visita pastoral y la reforma de la arquidiócesis y sus sufragáneas. La paz fue restablecida poco a poco y la situación mejoró. No solo pagó las deudas, sino que construyó iglesias, monasterios y hospitales, e hizo próspera la diócesis. Bonifacio fue regente de Inglaterra en ausencia de Enrique. En una ocasión fue legado real en Francia y en otro momento hizo la paz entre las principales facciones de Saboya, que amenazaban la sucesión de los condes.

Sepulcro de Bonifacio. Hautecombe.
Falleció el 4 de julio de 1247, mientras estaba de visita a sus familiares en Saboya. Fue sepultado en el espléndido panteón familiar del monasterio cisterciense de Hautecombe. Su culto no vino por parte de su Orden, sino que fue la Casa de Saboya la que promovió su culto, aunque ciertamente la Cartuja siempre se enorgulleció de Bonifacio. En 1547 se abrió el sepulcro y se le halló incorrupto, lo que aumentó más aún la devoción de los saboyanos. El 7 de septiembre de 1838 el papa Gregorio XVI le beatificó formalmente, confirmando el culto que recibía por casi 600 años. En 1839 se aprobó el Oficio Litúrgico propio, para las diócesis de Francia e Inglaterra, y en 1858 fue adoptado por los cartujos.


Fuente:
"Santos y Beatos de la Cartuja". JUAN MAYO ESCUDERO. Puerto de Santa María, 2000.


A 14 de julio además se celebra a
Santa Regenuflis de Incourt, virgen.
San Basin de Drongen, rey mártir.

jueves, 13 de julio de 2017

Para la buena matanza del cerdo, San Thuriau.

San Thuriau de Dol, obispo. 13 de julio.

Nació en Bretaña, a inicios del siglo VIII, de un matrimonio ganadero: Magen y Lelian. De niño cuidaba las vacas y cerdos de la familia, lo cual le daba tiempo para leer. Una leyenda dice que escapaba al vecino monasterio de Dol, donde oía las lecciones de los monjes a sus discípulos, y entretanto los animales no se movían de su lugar, ni les atacaban los lobos. Así, a los 10 años ya sabía latín, filosofía y teología, y cantaba como los ángeles. Y una segunda versión dice que siendo aún niño le oyó cantar el obispo San Armel de Dol (29 de febrero), el cual quedó prendado de él y lo llevó al monasterio de Dol, donde el abad San Samson (28 de julio), le educó personalmente. 

Fue un educando ejemplar, y luego un monje de primera. Muy joven ya era formador de otros religiosos, por su gran saber y ejemplaridad. Cuando Armel se sintió viejo, nombró a Thuriau su sucesor, al mismo tiempo que le nombraba abad de varios monasterios, para vigilar la observancia monástica. Fue un prelado manso y preocupado por la evangelización y la caridad. Una leyenda dice un caballero llamado Riwallon quiso apoderarse de las tierras del monasterio de Trémeheuc, fundado un siglo antes por San Maeoc (2 de noviembre), y para ello arrasó el monasterio hasta los cimientos. Entonces el obispo Thuriau le dejó paralizado en el sitio de su pecado hasta que el caballero se arrepintió y prometió resarcir al séptuplo el mal causado. Así, hizo penitencia por siete años, reconstruyó el monasterio haciéndolo siete veces más bello y rico, y todos los objetos y libros sagrados igualmente los septuplicó. Otros milagros realizó, el más conocido fue la resurrección de una joven hija única, luego de mandar al clero a orar por la joven.

Thuriau murió sobre 749. Fue sepultado en la catedral de Dol, y sus reliquias se trasladaron a la abadía de Saint-Germain-des-Prés, en París, en el siglo IX, durante las crueles incursiones de los vikingos a Bretaña. En el siglo XIII un incendio amenazaba arrasar la abadía, entonces los monjes tomaron las reliquias de San Thuriau, enfrentándolas al fuego, que inmediatamente se extinguió. En la Revolución Francesa esta abadía fue profanada, y las reliquias del santo corrieron la misma suerte. Solo se salvaron unas cuantas que previamente habían sido trasladadas a la iglesia de San Quintín. 

San Thuriau
resucita a una joven.
Se le invoca contra las fiebres, y contra los fuegos. Es abogado para la obtención de la lluvia en tiempos de sequía. Igualmente es patrón de los animales, especialmente los cerdos y para la matanza de verano.


Fuente:
-"Les vies des saints de Bretagne". GUY-ALEXIS LOBINEAU. OSB. Rennes, 1874.


A 13 de julio además se celebra a
Santa Sara del Monte Carmelo, abadesa.
Santas Maura y Brígida, vírgenes y mártires.

miércoles, 12 de julio de 2017

San Menou, abogado contra el retraso mental.

San Menou de Quimper, obispo. 12 de julio.


Menou y Blas.
Menou (Meno, Menolf, Menoux, Menulphe) vivió en el siglo VI, y fue de origen irlandés. Muy joven pasó al continente, como tantísimos eremitas, monjes y misioneros de Erin, y se estableció en Armórica, reinando Childeberto. Los datos son poco fidedignos y legendarios, tal vez copiados de otras leyendas de santos, pero son los que hay: habría peregrinado a Roma, haciendo estupendos milagros en la ida y en la vuelta. Como sea, le hayamos establecido en Mailly-sur-Rose (ahora lleva su nombre "Saint-Menoux"), viviendo como eremita en la soledad. Allí fue conocido pronto por sus milagros, su caridad y su ardiente predicación. Algunas versiones de la “vita”, dicen que fue ordenado presbítero por Corentin II de Quimper, que le quería mucho, y a la muerte de este, Menou sería su sucesor, pero ciertamente no se le menciona entre los obispos de Quimper, cuyo episcopologio data del siglo VII. 

Una leyenda, que ha configurado su culto, cuenta que el santo tomó bajo su protección a un subnormal llamado Blas, del que muchos se burlaban. Con paciencia, el santo logró civilizarle un poco y logró que dijera su nombre, "Menoux", cuando quería algo. Cuando Menoux murió, sobre el año 600, el tonto no sabía lo que era la muerte, y al llevar a Menoux al cementerio de Saint-Germain, pues se echó junto a la tumba del santo, llegando a hacer un agujero en ella para poder llamar a su bienhechor. Viendo aquello, el párroco del pueblo decidió ampliar la oquedad, en forma de arco para que el pobre hombre pudiera meter la cabeza completa.

El culto al santo tuvo muchísimo auge durante siglos, en el año 1000 se elevaron las reliquias respetando el sepulcro con el agujero, y se levantó una iglesia, que se convirtió en iglesia abacial al fundarse un monasterio benedictino, cuyas monjas promovieron la devoción al santo. Durante la Revolución Francesa la abadía derribada y la iglesia incendiada, aunque pudo restaurarse como iglesia parroquial. Allí se veneran aún las reliquias del santo, que se salvaron de la furia revolucionaria. 

Sepulcro de San Menou.
Es abogado de los niños con retraso, y la costumbre de meter la cabeza en su sepulcro continúa, ya no solo los retrasados, sino los fieles en general. También una fuente de aguas curativas es objeto de culto, pues se usa para sanar las enfermedades de la piel.


Fuente:
-"Les petits Bollandistes". Tomo XVIII. Mgr. PAUL GUÉRIN.

A 12 de julio además se celebra a
San Lucio de Cavargna, mártir.
Beato Andrés de Rinn, niño mártir.

martes, 11 de julio de 2017

Unidos por el amor y la misión.

Santos Leoncio, obispo, y Placidina, diaconisa, esposos. 11 de julio.

Leoncio nació en Saintes, sobre 510, en una familia de senadores romanos. Leoncio fue destinado a la carrera militar, en la que obtuvo numerosas victorias contra los visigodos, bajo las órdenes del rey Childeberto. Sobre los 25 años se casó con Santa Placidina, una hija del senador de Burdeos, Arcadio, nieto del célebre San Sidonio Apolinar (21 de agosto). Era Placidina una joven piadosa, bellísima y amada por todos por sus virtudes, su caridad y bondad. Les casó San Leoncio I de Burdeos "el Viejo" (21 de agosto), tío de nuestro santo, quien además ordenó presbítero a nuestro santo.

En 541 murió el obispo y Leoncio, y el clero y el pueblo eligieron a nuestro Leoncio como sucesor. Entonces Placidina fue consagrada diaconisa y quedó al servicio de la Iglesia, y como fiel colaboradora de su marido y obispo, siendo ambos padres de los pobres. Leoncio vendió sus posesiones para sostener la caridad a los pobres, la construcción de iglesias y hospitales. Reconstruyó el palacio episcopal, la iglesia catedral y construyó una nueva iglesia dedicada a la memoria de San Eutropio (30 de marzo), y una dedicada a la Santísima Virgen, en la que se dice había tantas lámparas que al estar dentro no se sabía si era de día o de noche. Por su parte Placidina fundó un taller de bordado y ornamentos en los que, además de enseñar a las jóvenes a trabajar, les instruía en la fe y proveían las iglesias de ornamentos y paramentos litúrgicos. Y no solo en Burdeos, sino en Bourg o Lormont fundaría centros de este tipo, entre catequéticos y laborales. Ambos fueron amantes de la música, la poesía y el arte sacro. No hay que extrañarse de esto, pues no será el primer ni el último obispo casado, aún en el siglo XIII hallaremos al obispo San Pablo de Skálholt (19 de noviembre), cuya mujer, Herdisa administraba su iglesia local. O el caso de San Juan de Holar (23 de abril), casado dos veces.

Leoncio participó en los Sínodos de París en 551 y 557, y en 563 destacó en el Sínodo de Saintes, deponiendo al obispo de esta ciudad, Emerio, que había sido nombrado por el rey Clotario, exiliando al obispo legítimo, sin el consentimiento de la Iglesia, ni de Leoncio, que como metropolitano debía elegir. Leoncio envió a un presbítero a París, a quejarse al rey Cariberto, hijo de Clotario. El presbítero le saludó diciendo: "Su Majestad, la sede apostólica le da sys saludos." El rey, sorprendido, respondió "¿has venido desde Roma para darme cumplidos de parte del papa?" "No, Majestad" – replicó el presbítero - "es el santo padre Leoncio quien le envía sus saludos, junto con los obispos de su archidiócesis". La causa de estas palabras está en que la sede de Burdeos fue fundada por San Marcial, discípulo de Cristo. Y continuó el presbítero "Ellos le hacen saber que Emerio privó de su sede al obispo de Saintes, en contra de todas las reglas eclesiásticas, y le hacen saber que han nombrado a otro en su lugar con la intención de recibir vuestra autorización para castigar al prelado delincuente". El rey se enfureció, pues no se atrevió a contradecir a su padre, y para mostrar su furia, envió al presbítero de vuelta en un carro lleno espinas y cardos, como castigo. Además, mandó que dieran a Emerio una compensación económica, mientras prometía vengarse de Leoncio.

Leoncio y Placidina tuvieron que huir disfrazados de campesinos, remontando río arriba y ocultándose en el bosque. Llegó a Burdeos el rumor de que ambos esposos no habían podido huir, sino que habían sido capturados y asesinados, por lo que el pueblo se echó a las calles a llorar y a maldecir al rey. En poco tiempo Cariberto llegó a la ciudad con un obispo de su conveniencia en Burdeos, al que pretendía entronizar con gran pompa. Sin embargo, antes de que la ceremonia se llevara a cabo, Leoncio y Placidina irrumpieron en la ciudad para impedirlo. Cuando se fue extendiendo la voz del suceso, el pueblo tomó a Leoncio en andas y lo entronizó en la catedral, montando guardia por si el rey se atrevía a hacer algo contra él. Viendo esta muestra de afecto, Cariberto no osó tocar a Leoncio y se fue de la ciudad. Ambos esposos pudieron continuar sus trabajos de apostolado, en la evangelización y la caridad.

Leoncio murió el 15 de noviembre de 565, llorado por su mujer, el pueblo de Burdeos, y toda la iglesia franca. Su epitafio fue escrito por San Venancio Fortunato (14 de diciembre): "Bajo esta piedra descansan los restos de Leoncio, el venerable prelado cuya fama llega hasta el cielo. (…) Muy apreciado por los reyes, él era la cabeza del país, apoyo de las familias, guardián de sus amigos, gloria de la gente y el honor de su ciudad. Respetuoso hacia los templos sagrados, dispendió su enorme fortuna entre los pobres (…) Fue de espíritu clarividente y humilde de corazón y de rostro sereno. Este magnífico obispo que no tuvo precedentes en toda la Galia yace con toda su gloria bajo estas piedras austeras. Calmó reyes, dio sus bienes a sus conciudadanos, y fue una fuente de alegría para muchas personas y ¡ay! en un instante nos fue quitado. Vivió feliz durante cincuenta y cuatro años; en la madrugada falleció. Dad sus últimos respetos a estos exiguos restos, que es el único consuelo que queda ahora al el tierno amor de Placidina". 


Fuente:
"Vies des pères, des martyrs, et des autres principaux saints". Tomo XI. ABBÉ GODESCARD. Toulouse, 1808.


A 11 de julio además se celebra a
San Berthevin de Sur-Vicoin, mártir.
Santos Sigeberto y Plácido, mártires.

lunes, 10 de julio de 2017

San Valente, el dos veces mártir.

San Valente de Vinaroz, mártir. 10 de julio.

Sobre este santo mártir romano poco podemos decir más allá de la reseña de su culto en Vinaroz, Castellón, España. De San Valente el historiador local, Agustín Delgado, ha barruntado si podría ser el efímero emperador romano Valerio Valente, que solo reinó dos meses, de diciembre del 316 a marzo de 317, pero ciertamente, ni consta la conversión de dicho monarca al cristianismo, ni mucho menos su muerte como mártir, ni se le menciona en martirologio alguno. Además del nombre, el atuendo del santo, de corte militar, además de la corona de laurel que portaba, le llevó a pensar podría ser tal personaje, aunque manteniendo las dudas. 

Realmente es un santo desconocido, y según su "authenticae" fue extraído de las catacumbas del cementerio de Ciriaco, en Roma, y su historia es la siguiente: En 1780 el capitán vinarocense José Carlos Esteller, de guarnición en Nápoles, pidió al papa Pio VI una reliquia de algún santo para llevarla a su pueblo. A los dos meses se le hizo donación del cuerpo de San Valente. Se le vistió acorde a la costumbre del momento, de soldado, por alegoría a la "miles Christi", en la que luchan todos los santos. Se mandó a hacer, tal vez en el mismo Nápoles, una bella urna de cristal y madera dorada. El capitán recibió el cuerpo de San Valente el 3 de abril de 1780, y se embarcó un año después, el 9 de abril de 1781. El 10 de julio del mismo año llegó a Vinaroz, donde fue recibido con una espléndida ceremonia religiosa y llevado a la iglesia parroquial. Y este día de su traslación quedó como su día de fiesta local. 

El santo gozó de devoción, pues su fiesta se celebraba con una concurrida novena, compuesta exclusivamente para el santo, al igual que los "gozos", y se le dedicó una plaza en la ciudad. Y así fue hasta 1931, cuando la represión republicana recortó muchos actos de culto externos. Y lamentablemente, el “odium fidei” llegó a más cuando en 1936 destruyó las veneradas reliquias de San Valente. Y fue más lamentable, porque, mirando las fotografías antiguas que amablemente me cedió el historiador antes mencionado, el santo parecía estar incorrupto, o al menos momificado, lo cual no suele ser común en cuerpos extraídos de las catacumbas. Estos, que fueron regalados desde Roma pródigamente entre los siglos XVI y XX, suelen ser una osamenta dentro de una imagen de cera o yeso. En todo caso, no es la incorrupción, si la había, lo que determinó su santidad, sino el hecho del enterramiento y vestigios de veneración como mártir.

Para saber más sobre corposantos y catacumbas podéis leer estos artículos.

De Catacumbas y Corposantos I.
De Catacumbas y Corposantos II.



A 10 de julio además se celebra a
San Cristóbal, mártir.
San Erik Jedvarsson IX de Suecia, rey y mártir.
San Etto de Dompierre, obispo.

domingo, 9 de julio de 2017

"Confiad en Dios y en María Inmaculada"

Santa Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, virgen fundadora. 9 de julio.

Nació el 16 de diciembre de 1865, en Vígolo Vattaro, y fue llamada Amabile Lucia. Al sufrir la dominación austríaca, muchos tridentinos emigraron rumbo a Brasil. La familia de nuestra santa lo hizo en 1875, fundando la ciudad de Nueva Trento, en el estado de Santa Catarina. Amabile recibió la primera comunión a los doce años, y desde entonces comenzó a participar en su parroquia impartiendo el catecismo, visitando enfermos, ayudando en la caridad o limpiando la capilla, lo que le pidieran. Según crecía en edad, crecía en gracia y su caridad se iba haciendo más heroica. 

En 1890 junto a su amiga, Virginia Rosa Nicolodi acoge a una enferma terminal y desahuciada, iniciando su obra fundacional de la Congregación de las Hermanitas de la Inmaculada Concepción. En 1895, luego de tener la aprobación diocesana, ella y dos amigas más reciben el hábito y pronuncian sus votos, tomando el nombre con el que la conocemos: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús. Pronto tuvieron muchas vocaciones para consagrarse a la obra de los pobres y los enfermos. En 1903 funda en Ipiranga, Sao Paulo, donde las religiosas comienzan a ocuparse de los huérfanos y de los ex-esclavos que nadie atendía y habían quedado sin protección alguna, siendo muy mayores para trabajar. Aunque había sido nombrada Superiora para siempre, en 1909 el arzobispo de San Pablo, Don Duarte Leopoldo e Silva la destituye de su cargo, por incomprensiones y calumnias, tan típicas de la vida religiosa. La Madre, se va a Bragança Paulista, donde atiende a los enfermos y ancianos del asilo San Vicente de Paul, como una religiosa más, sin hablar más de cargos o puestos. Ora, trabaja y sacrifica por todos, siendo su divisa "que Nuestro Señor sea conocido, amado y adorado por todos en todo el mundo".

En 1918 fue llamada por la superiora general, la Madre Vicencia Teodora, a la Casa Madre en Ipiranga, encomendándosele la asistencia de las Hermanas enfermas. Allí continúa una vida de piedad y penitencia, teniendo grandes ratos de oración sin descuidar sus labores. En 1933 el Vaticano conceció a la Congregación un "Decreto de Honor", por los 30 años de la fundación de su Casa Madre en Ipiranga. Ese decreto la llama "Veneranda Madre Fundadora". En 1938 su salud se resiente muchísimo a causa de la diabetes aguda que padece. Hubo de sufrir la amputación de un dedo, luego un brazo, para finalmente terminar sus días ciega. En 1940 la Madre Paulina redacta el testamento espiritual que quiere legar a sus hijas, en el que escribe: "Sed muy humildes. Confiad siempre y mucho en la Divina Providencia; nunca, jamás, os desaniméis, aunque vengan vientos contrarios. Nuevamente os digo: Confiad en Dios y en María Inmaculada; manteneos firmes y !adelante!".

 Entró al cielo la santa fundadora el 9 de julio de 1942, luego de exclamar "Hágase la voluntad de Dios". fue beatificada por el papa Juan Pablo II en 1991. La canonizó el mismo papa en mayo de 2002.


A 9 de julio además se celebra a
San Juan de Colonia, dominico mártir.
Santos Patermucio, Copretes y Alejandro, mártires.