jueves, 20 de noviembre de 2014

¿Sola Scriptura? Mentira.


Pregunta: cordial saludo. mi inquietud es acerca del don de ubicuidad, puesto que conversando con una amiga evangélica, tocamos el tema de San Pio de pietrelchina, y pues hablaba ella que ese don unica y exclusivamente lo tenía Jesucristo y que en la Biblia ninguno de sus apóstoles tenia tal don, por lo tanto ella dice que nuestra iglesia apoya a esos falsos profetas. quisiera que me aclararan un poco ese tema... muchas gracias Dios lo bendiga. Colombia.

Respuesta: Hola, otro saludo para ti y que la bendición que me deseas se doble en tí. No entiendo bien lo que quieres que te aclare, si es la ubicuidad o el hecho de que "en la Biblia esto no aparezca". Presumo que es esto último y te respondo:

Lo primero que me gustaría señalar es sobre ese complejo que los protestantes han creado a los católicos sobre "eso no está en la Biblia" y que lleva a los católicos a salir corriendo en busca de una Biblia para ver si es verdad que está o no. Ojo, no para ver si lo que ellos dicen es correcto, sino para ver si está o no, con lo cual, ya se les está dando el beneficio de la certeza. Además de caer en el error protestante de que todo tiene que estar en la Biblia para ser correcto: ¿Cual es el origen de esto? La pésima formación bíblica y teológica de los católicos, en general, no caso por caso, que los habrá muy preparados.

Ante esta situación de "no está en la Biblia", lo que hay que responder es: "primero dime con que autoridad usas la Biblia". Evidentemente, o la usan con la autoridad de la iglesia a la que van o por su cuenta. Si es por su cuenta, no hay nada que hablar, ambos (católicos y protestantes) pueden tener la razón. Si se funda en la autoridad del pastor (en realidad es así, pues es este quien les dice lo que tienen que interpretar), habría que ver si se puede equivocar el pastor o no. Por supuesto que dirán que no, porque si dicen que sí, su argumento se cae. ¡Ay, pero si admiten que no se puede equivocar... le están confiriendo la infalibilidad que niegan al Papa!!! con lo cual se han metido en un berenjenal del que no sabrán salir. Como ves, la base argumental protestante de usar la Biblia para todo, no tiene base ninguna y no soporta argumento alguno. Conmigo siempre ha funcionado (o sea, en mi época de apologista, ahora sólo los mando a freir espárragos o a... hacer algo más últil y placentero), sólo saben saltar de un tema a otro, sin ahondar en la autoridad en que se basan para usar la Biblia.

Pero por si esto fuera poco, la argumentación de que "si no está en la Biblia es falso y por eso los católicos están equivocados" parte de un argumento errado: "Si no está en la Biblia no existe". Entre otras cosas, lo primero que no aparece en la Biblia es el nombre Biblia, y más aún, ni siquiera la afirmación de que solo ella tenga la verdad, eso no lo leen allí: el "sola scriptura" protestante no nace hasta Martín Lutero en el siglo XVI, o sea, es nada bíblico. Y lo contrario a esto: Si lo que aparece en la Biblia es toda la verdad, me pregunto por qué los protestantes no bautizan en ríos (salvo ceremonias importantes, la mayoría no lo hace), por qué no se dejan los pelos largos y las barbas, por qué no comen el cordero pascual, y un sin fín de "por qué".

Ahora, con respecto a "ese don unica y exclusivamente lo tenía Jesucristo", quisiera saber de donde lo sacó tu amiga, porque tampoco está en la Biblia. Ubicuidad es tener la capacidad de estar, física o espiritualmente, en dos sitios a la vez, cosa que Jesucristo no hizo, por cierto. La Segunda Persona de la Trinidad, llamada Jesús al encarnarse, es Omnipresente, o sea, tiene la capacidad de estar toda su Persona en todos los sitios y en cada uno en particular. Y esto no es un don, porque los dones son dados, y a Él nadie se lo dio; es un atributo, o sea, algo que le pertenece por su misma esencia. Como ves, no tiene nada que ver con la ubicuidad que dice tu amiga que Cristo practicó en la Biblia y los apóstoles no. No sé como sabe que los apóstoles no la tenían... Supongo responderá que no sale en la Biblia, y la respuesta a esto, está más arriba.

Espero haber sido claro, no es lo mismo pensar una cosa y tenerla clara que explicarla por medio de la escritura. Ya me dices si entendiste o te queda alguna duda más.

lunes, 17 de noviembre de 2014

De un bisabuelo santo.

Curiosa talla de Santa Emerenciana,
con Santa Ana, la Virgen y el Niño
Pregunta: Desearía información sobre San Hortelano, datos biográficos. Se celebra el 28 de noviembre. Gracias.

Respuesta: La verdad es que sobre este santo poco se puede decir, y legendario todo. Recojo una de las tradiciones legendarias de la Orden del Carmen, que hace a los supuestos Santa Emerenciana (26 de febrero) y Estelano u Hortolano (28 de noviembre), como padres de Santa Ana (26 de julio, 9 de septiembre y 9 de diciembre), que sabemos, según la tradición, fue madre de la Virgen María. De Hortolano solo "sabemos" en relación con su mujer, Emerenciana. Era esta de la sangre real de Judá, y vivía en un palacio (cuyas ruinas tuvieron como ciertas los peregrinos desde lo menos el siglo XIV) junto al Monte Carmelo, por lo que tenía contacto frecuente con los carmelitas, con ellos se dirigía y oraba en su capilla, dedicada a la futura Madre de Dios. Había hecho Emerenciana voto de virginidad, de acuerdo al consejo de los religiosos carmelitas, lo mismo que sus padres, que se habían separado para vivir en continencia. Pero estando Emerenciana y dos religiosos en la ladera del Monte, se les apareció un ángel que les reveló en una visión a un Niño que había de llegar al mundo, fruto de la descendencia de la joven, por lo que aún no debía hacer efectivo ese voto.

Puestos en oración, tuvieron (los elianos) la revelación de una hermosa planta de la que salía una raís, que se ramificaba, con hermosas flores y una hermosísima en la cumbre de todo, que sería tal Niño anunciado. Aceptaron el designio de Dios los santos padres de Emerenciana y buscaron un novio de noble ascendencia y buena reputación. Se casó Emerenciana, de suponer que con la bendición de los carmelitas, pero esa misma noche, pretendiendo gozar de ella su esposo, por puro placer carnal, se lo llevó el demonio Asmodeo (tal cual leemos en el A.T de Sara). Y así, seis veces, hasta que la séptima, se casó con el santo joven Hortolano, que solo se unió con ella una vez, para concebir a esa descendencia de la que vendría el Mesías. Y nació Santa Ana, la cual, aún joven, tuvo otra visión de una hermosa planta de la cual brotaba una hermosa flor, que daba paso a un hermoso fruto (Ana-planta, María-flor, Jesús-fruto). Finalmente, la leyenda dice que Emerenciana y Hortolano, se retiraron a la oración, dejando sus bienes a su hija Ana, que agradecida a los carmelitas, les donó su casa de Jerusalén, junto a la Puerta Dorada, en la que hicieron convento, el segundo de la Orden y donde estuvieron hasta el siglo XIII, en el que fueron expulsados de Tierra Santa.

Toda esta leyenda se complementa con la de La Parentela de Santa Ana, que puedes leer en este artículo: http://preguntasantoral.blogspot.com.es/2012/07/la-parentela-de-santa-ana.html

viernes, 14 de noviembre de 2014

De uno que no era, y de otro desconocido.

Pregunta: Hola buenas tardes, buscando un asunto de iconografía he entrado en tu página, si me permites el tuteo,y he visto la posibilidad de hacerte una consulta. Es la siguiente: Te envío dos fotos, una de una tablita que creo que representa a San Antonio de Padua, pero le falta el lirio y el libro lo que me hace dudar. Y la otra foto es de unas tallas en madera de San Andrés y tres más que no alcanzo a saber .¿Me puedes decir algo? quedaré muy agradecido. Sin más, te ruego disculpes mi asalto y espero tu respuesta. Gracias de antemano. España.

Respuesta: Gracias por tu amable pregunta, espero poder ayudarte y responder a tu "asalto". como ves, este es un blog que a ello se dedica, a ser "asaltado". Vamos con la primera imagen:


La identificas con San Antonio de Padua, pero como dices, faltan sus atributos característicos, a saber, la azucela o lirio, y el típico libro. Y no estabas lejos porque igualmente es un santo franciscano, y en una escena que también vemos frecuentemente de San Antonio de Padua (13 de junio): La Virgen María le entrega al Niño Jesús para que el santo tenga en él sus delicias místicas. Pero aquí se trata de

San Félix de Cantalicio, religioso capuchino. 18 de mayo.

Nació en 1513 en Cantalicio, población de la Umbría, tierra de santos donde las haya, de padres pobres y buenos cristianos. muy niño fue dedicado al pastoreo, tiempo que, como se lee de otros santos, aprovechaba para hacer sus oraciones, aprender de memoria en catecismo y rememorar las leyendas de santos que escucha, pues no sabe leer. Estas vidas de santos le lleva a aspirar a la radicalidad evangélica, como los penitentes de la Tebaida, y entiende que en los frailes capuchinos hallará lo que busca. Y allí se va, al convento de Ciudad Ducale, donde le ponen a prueba, presentándole un crucifijo, como norma de vida. Su respuesta: abrazarlo. Tomó el hábito en Áscoli, y fue enviado posteriormente a Roma como hermano limosnero.

Era muy penitente, siempre tenía la mirada en el cielo y el rosario en las manos. Ayunaba constantemente, dormía en unas tablas, comía lo que los hermanos dejaban. No hablaba sin necesidad y aunque tenía trato constante con personas adineradas, que le daban sus limosnas, jamás tomaba parte de sus reuniones, ni entraba a sus casas, ni aceptaba los criados de estos le ayudaran. Fue amigo de San Carlos Borromeo (4 de noviembre), al que daba algunos consejos, soo porque se lo pidieron, sobre la reforma eclesiástica llevada a cabo por el Borromeo. También fue amigo de San Felipe Neri (26 de mayo), con el que bromeaba emulando en los deseos de padecer por Cristo, deseándose uno a otro los más terribles tormentos y padecimientos para merecer ante Cristo.Y es que era un santo cariñoso, jovial, al que los niños querían, y siempre tenía para ellos estampas o regalillos, que aprovechaba para enseñarles la doctrina, cancioncillas piadosas, llevarles a una iglesia, etc. Varios portentos realizó, como sanar a un fraile moribundo, o descubrir una moneda que alguien había metido en la limosna, porque el morralillo que llevaba siempre, le pesaba inconmesurablemente, pues solo limosna de pan u otros alimentos aceptaba. Nunca dinero. 

San Félix que se venera en
El Raval de Castellón de la Plana
Era devotísimo de la Virgen María y en todas sus salidas limosneras visitaba alguna imagen suya, le componía coplas, adornaba sus altares, enseñaba a los demás a amarla. Y la Señora quiso premiárselo: en una ocasión en la que el santo estaba en oración, tuvo un éxtasis y una visión en la que la Madre de Dios bajaba del cielo y le entregaba al Santo Niño, para que el buen fraile pudiera venerarle y amarle, y esa, como dije antes es la escena del lienzo sobre el que preguntas.

En 1587 las fuerzas decidieron abandonarle, y poco a poco fue cayendo enfermo. En mayo de ese año tiene varios éxtasis en los que ve su próximo fin. El día 18 ve a Nuestra Señora, que viene a llevarlo al cielo, lo dice a los frailes, y dulcemente muere, sin agonizar ni padecer, a los 74 años. Sixto V, con el que también había tenido amistad, quiso beatificarlo, aunque lo haría Pablo V. en 1712 sería canonizado por Clemente XI. Es el primer santo de la orden franciscana capuchina. El primero de una serie de hermanos no sacerdotes en alcanzar los altares.

Iconografía.
Es reconocible por dos elementos fundamentales: El primero es la edad, pues siempre aparece como un anciano, lo contrario a San Antonio de Padua, que murió joven. A San Félix le veremos siempre con una larga barba blanca, que por otro lado, es típicamente capuchina. Otro atributo es el morralillo de la limosna, que lleva a un hombro, o a los pies. Y otro atributo que no suele faltar es el Niño Jesús, ya sea acunándolo o llevándolo en un brazo. También hay que tener en cuenta que el hábito franciscano capuchino es diferente al de los franciscanos menores o franciscanos conventuales, no tiene esclavina y la capucha es más larga.  


Y la segunda pregunta:

Como bien dices, uno de estos santos es San Andrés Apóstol. El primero a nuestra izquierda, y es reconocible perfectamente por la cruz aspada, o cruz de San Andrés.

Primero vamos al conjunto:
Parecen formar parte de una serie, y una serie de apóstoles, aunque alguno parezca llevar casulla, como el mismo San Andrés, no lo es en realidad. Visten túnica y manto. Como los apóstoles son 12, lo tengo difícil al no ver la serie completa, pero algo se podrá hacer. Vamos primero con el más fácil: el santo de la espada que, y no hay que dudarlo, es San Pablo Apóstol, con sus atributos característicos: la espada y el libro de la Escritura, que, como vemos, llevan los demás. Otra cosa que ayuda a identificarle es la barba, que en San Pablo, en el 99,9% de las representaciones es oscura y más larga que la media. 

Sobre el segundo, siempre por nuestra izquierda, tengo que aventurarme, sin pretender ser tajante. Lo único que podría identificarle es esa espada corta que me recuerda a San Bartolomé (24 de agosto), que es el otro apóstol que se presenta con instrumento cortante. San Simón también, pero con sierra, y esto no lo es. En contra, San Bartolomé lleva siempre claramente un cuchillo, y esto tampoco lo es. Decapitados, si eso nos quieren decir, también murió Santiago, pero no creo presentaran a Santiago sin algo más alusivo, como el bordón o la concha. La verdad es que yo le llamaría San Bartolomé con dudas.

El último, también último en la fotografía, me desconcierta del todo y no me atrevo a decir nada. Los apóstoles, aunque celebrados como mártires, incluso San Juan que no lo fue, nunca suelen llevar la palma de martirio, porque no es necesario ponérsela: todos sabemos que fueron mártires, y tienen otros atributos que los hacen reconocibles. Es decir que, aunque todos podrían llevar la palma, no la llevan. Así que este apóstol se me queda fuera de ser reconocible al no tener ningún atributo propio.

Todo esto, claro, pensando que son una serie de santos apóstoles, aunque si no lo son,tampoco importa mucho: igualmente portan atributos muy genéricos y podrían ser cualquier santo mártir antiguo.

martes, 11 de noviembre de 2014

Santos Cándida y Emer.

Pregunta: Hola Ramon, un gusto escribirte, me gustaria saber informacion de una Santa Española, Santa Candida de Banyoles fallecida hacia 798, se conmemora el 27 de enero, se dice que fue madre de san Emerio, hay imagenes de San Emerio pero no de Candida y es española de la provincia de Gerona, fue viuda, matrona fue religiosa? me gustaria saber mas sobre ella, saludos.

Santa Cándida de Banyoles.
Imagen de unos gozos populares del XIX
Respuesta: Que tal. El gusto es mío, en responderte. Estos santos, Cándida y Emer o Mer, madre e hijo, como dices, tienen leyendas entrelazadas y sin separarlos intentaré responderte.

Santos Emer, Mer o Emerio, abad; y Cándida, su madre, viuda y eremita. 27 de enero y 4 de junio (invención de las reliquias de San Mer).
De ambos, lo que puede certificarse es el culto, bastante antiguo, que reciben en Banyoles, como bien dices. Según esta leyenda, Cándida era natural de la zona de lo que hoy es Francia, hija de padres nobles y emparentados con San Carlomagno (28 de enero y 29 de diciembre, traslación de las reliquias). Muy joven fue casada con un igualmente noble caballero llamado Baldiri, pero pasaron los años sin tener descendencia. Dos apariciones, una de la Virgen María y otra de su ángel de la guarda, le prometen que tendrá un hijo que será un gran santo. Y en un sueño, ve una parra con jugosos racimos, de los cuales, los que se acercan hallan consuelo, comprendiendo sería su hijo un taumaturgo.

Nació el niño, y sus padres le pusieron Mer, castellanizado posteriormente como Emer y Emerio. Desde niño, como no, fue piadoso, caritativo, penitente, inclinado a las cosas del cielo. Siendo un jovencito, quiso su padre inclinarle a la carrera de las armas, pero el joven, y su madre, desprecian los bienes y honras terrenales, aspirando a los bienes eternos. Aún así, Carlomagno, toma al chico para que le acompañase en la campaña contra los moros en lo que hoy es Cataluña. Aquí realizaba un portento todos los días: tenía un cántaro de agua con peces, de los que alimentaba todos los días a las tropas, sin que menguaran los pececillos. Terminada la guerra, el joven se queda como eremita en Banyoles.

Otros milagros se cuentan de San Emer, como el dragón que exorcizó en un lago de Banyoles. La bestia aterrorizaba a los habitantes y nadie podía con él. Se acercó el joven Emer y haciendo la señal de la cruz, lo amansó, lo ató con su cinturón y lo llevó al centro del pueblo, donde le mató el pueblo. Esta leyenda, exacta, se cuenta de San Armel de Plouarzel (16 de agosto), y la confusión le ha llevado a que la iconografía presente esta escena en tiempos en los que Emer es abad y revestido con ornamentos sacerdotales, sustituyendo el cinturón por una estola. No hay que pasar por alto el parecido de nombres, para hallar el origen de la leyenda. 

San Emer, según un grabado del XIX
Mientras, Cándida se dedica a hacer vida eremítica durante unos años. Al enviudar, decide ir junto a su hijo, al que halla convertido en abad del monasterio de San Esteban de Banyoles, que habría fundado el mismo santo. No le bastaba aquella vida a Emer, por lo que abandonó el monasterio para vivir retirado completamente cerca de Vilademuls. Quiso la madre vivir junto a su hijo, pero este, para que no le impidiera vivir en soledad, lanzó su báculo abacial, y en Farga, donde cayó, le construyó una ermita a su madre, que vivió allí retirada hasta morir. Luego se le dedicaría la ermita a su nombre y culto, que aún se conserva.

Ahora, pero que hay de realidad en toda esta leyenda? Pues poco, aunque, como dije antes, el culto de ambos es bastante antiguo en Banyoles y Farga. Pero se sabe que el monasterio de San Esteban fue construido en 812 por el abad Bonito, mientras que el culto de Emer consta en este en 827, por lo que no pudo fundarlo si años antes había muerto. Debió ser un eremita con fama de santo, que viviría por los alrededores, al que se le comenzó a venerar en el monasterio. Las reliquias serían trasladadas al monasterio, y con la supresión de este, se trasladarían a Gualbes, en cuya iglesia parroquial ocurriría la invención de las reliquias el 4 de junio de 1627.

El culto a Santa Cándida, aunque se conserva, es en menor grado al de su hijo en Banyoles. Es abogado contra las sequías y las epidemias.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Santa Constanza, la de Constantino


Pregunta: Hola, me remito a tu excelente blog con la confianza de que me resolverás una duda: sobre Santa Constanza. He leido que tienes un apartado en la página, pero no está lo que busco, que es la santa Constanza, la hija de Constantino el Grande (también santo como sabrás). El asunto es que he visto muchas imágenes de esta santa, asi, como corposantos, esto lo he aprendido en tu pagina y quería saber si alguno es ella, o como se le puede venerar y donde, si hay alguna imagen. Gracias.

Respuesta: Lo primero, agradecerte tu lectura y atención a mi pequeña página, una más en un mundo lleno de sitios sobre santos. Solo con que tú hayas aprendido algo, ya vale la pena el esfuerzo de hacerla y dobla la satisfacción. Y paso al tema:

Santa Constanza de Roma, virgen, princesa. 19 de febrero.
Hay que empezar diciendo que santa Constanza no está incluida en los martirologios romano o cualesquiera que se consideren oficiales, aunque si lo está en listas no oficiales de santos. Sinceramente, no habría pasado a la historia de no ser por el bello mausoleo que su padre Constantino le dedicó en Roma, convertido en basílica y que con el tiempo terminó llamándose de “santa” Constanza, porque allí se encuentra su tumba.

Leyenda:
Un análisis de su “vida” lo primero que hace es poner en evidencia el poco valor histórico de las leyendas que narran su paso por esta vida. La suya y la de un par de santos más. Algo de historia hay, claro, pero muy mezclado con fábulas piadosas. Según las leyendas, Constanza era hija de Constantino el Grande, y padecía de escrófulas (lepra según otras versiones). Contantino la ofreció como esposa a su general Gallicano, recientemente viudo, y con tres hijas llamadas Augusta, Ática y Artemia, pero a este no le hizo mucha gracia y se negó. Por tanto, Constantino lo envió a Tracia, para defender las fronteras romanas contra los bárbaros.

Gallicano, conocedor de la fe cristiana, hizo un voto de convertirse a la nueva fe si salía victorioso. Como no podía ser menos en una hagiografía, así sucedió: venció y se convirtió. Al regresar a Roma supo que Constanza había sido sanada milagrosamente por Santa Inés (21 y 28 de enero) y que, junto a sus propias hijas (santas, celebradas también el 19 de febrero) se habían dedicado como vírgenes consagradas, junto a la iglesia de Santa Inés. Constanza tenía dos esclavos a su servicio, Juan y Pablo, a los que legó, a su muerte, la libertad y su patrimonio. Al asumir el poder Juliano "el apóstata", Juan y Pablo, fueron martirizados (se celebran el 26 de junio), con la intención del emperador de recuperar el patrimonio de Constanza. Luego del martirio, tres cristianos Crispín, Crispiniano y Benedicta los enterraron en el sótano de su propia casa (la donada por Constanza). Gallicano fue martirizado en Alejandría, adonde se le había desterrado por cristiano. El martirologio romano lo recoge a 25 de julio.

Para redondear la figura de Constanza, los mártires Juan y Pablo son fundamentales. La tradición siempre ha querido que, en tiempos del emperador Valentiniano, aún era conocido del enterramiento de los dos mártires Juan y Pablo. Un senador romano llamado Bizantius, cristiano, sacó los cuerpos del sótano de la casa, los colocó en un sepulcro de mármol y convirtió el piso bajo de la casa en un oratorio. Este Bizantius fue, nada menos, que el padre de San Pamaquio (30 de agosto), el amigo de San Jerónimo (30 de septiembre y 9 de mayo, invención y traslación de las reliquias) y yerno de Santa Paula (27 de enero), que heredó la casa y el oratorio, construyendo un bello altar en 410, y embelleciendo el sitio, que el mismo San Jerónimo conoció. Era una iglesia rectangular, con patio y cisterna en medio, con un ábside bellamente decorado. Tenía una piedra de mármol con su oquedad para quemar aceite y ofrendas a los santos. En el siglo VI la habitó el papa San Gregorio Magno (12 de marzo y 3 de septiembre, elección papal), que envió alguna vez de este aceite del altar a la reina Teodolinda de Baviera, lo cual indica que ya sería un sitio famoso por su veneración. La reliquia del aceite se conserva aún, junto a unas avecillas de oro, también ofrendas que el mismo papa habría tomado del santuario y enviado. En el siglo XII el papa Adriano I, construyó una iglesia de gusto medieval, renovada y redecorada en varias ocasiones. Actualmente es la Casa Generalicia de los Padres Pasionistas.


Mausoleo de Santa Constanza

Historia:
Es cierto que el emperador Constantino tuvo una hija, cuyo nombre correcto es Flavia Julia Constantina, aunque generalmente es llamada Constanza. Sin embargo, consta históricamente, que no era una virgen consagrada, sino que estaba casada con Anibaliano. Y más aún, si creemos al historiador militar Amiano Marcelino, era una mujer completamente carente de principios, “un demonio en forma humana, una furia femenina siempre sediento de sangre”. (Sir Baring-Gould, en "Virgin, Saints and Martyrs"). Si Constantino tuvo otra hija que no tomó parte en la vida cortesana y pública, es desconocido por los historiadores o cronistas del momento. Lo cual no es de sorprenderse si, realmente, vivió recluida, primero por la enfermedad y luego por la consagración virginal. Queda en la sombra.

Un par de dificultades más a la leyenda: aunque el nombre de Gallicano era común, y en la época descrita hubo, dos muy conocidos: Vulcacio Gallicano, prefecto de Roma en 317, y Ovinio Gallicano, cónsul en 330; no consta ninguno en la guerra contra los bárbaros de Tracia. Por otro lado, es increíble que un general fuera martirizado tal y cual cuenta la leyenda. Y la segunda, el relato del martirio de los Santos Juan y Pablo, los pone sometidos a interrogatorios por el propio Juliano "el Apóstata" en Roma, pero es conocido que después de convertirse en emperador, Juliano no puso un pie en Roma. Por tanto, hay todos los motivos para tener la leyenda como fabulosa y sin sentido, uniendo a personajes de diversos momentos históricos en una misma situación para dar importancia a santos menos venerados. No es algo inusual en las leyendas de santos.

Pero tranquilos, si bien la narración de sus vidas y martirio es falsa ¡hay indicios para creer en su existencia y culto muy antiguos!, y la arqueología nos da ese consuelo. Como dije antes, junto a la iglesia de Santa Inés se conserva la basílica circular erigida por Constantino, supuestamente en acción de gracias por la curación de su hija. Es uno de los mejores edificios de la época constantiniania, y sus frescos se conservan en muy buen estado. Allí está la tumba de esta Constanza "santa", que no podemos decir sería de la verdadera hija de Constantino, y nada santa, por cierto.

Basílica de los Santos Juan y Pablo. Roma
En el siglo XIX, se descubrieron en el exterior de dicha iglesia de los santos Juan y Pablo una serie de arcos y ventanas tapiados, que por su forma no correspondían a la primera basílica edificada por San Pamaquio, sino a un edificio anterior reestructurado para construirla, y que la iglesia medieval ocultó por completo. Si la tradición era cierta, sería la casa de los santos Juan y Pablo. Comenzaron las excavaciones y se descubrió que la basílica primitiva y la iglesia sobre esta, estaban construida en una pendiente, quedando el ábside sobre dicha casa. Se descubrieron las habitaciones, rellenas con escombros del siglo V, para hacer los cimientos. Una vez vaciados, se pudo constatar la presencia de los sótanos, las habitaciones, y varias ventanas y puertas. Pero lo mejor: Se hallaron la tumba de los santos Juan y Pablo, el altar de mármol en el que se quemaba aceite, y además, frescos que confirmaban la leyenda: la misteriosa Constanza con dos esclavos y otros personajes; el martirio de Crispín, Crispiniano y Benedicta, así de algunos personajes ofrendando a los santos mártires, que se identificaron con el senador Bizantius y su familia. Otros frescos representaban a una mujer orante, a Moisés, al Buen y al mal Pastor, etc. También se halló una bodega donde aún quedaban frascos de vino, marcados con la cruz, lo que indica su uso reservado para el culto.

Era sin duda una casa digna de nobles, por lo que es normal que San Gregorio Magno haya vivido en ella. Con esto se confirmaba que Juan y Pablo, como dice la leyenda de Santa Constanza, realmente habían tenido posesiones y probablemente fueran personas relacionadas con el emperador, aunque no hayan sido mártires, fue su casa la que se convirtió en sitio de culto en el que también hubo un culto a esta desconocida Constanza, la cual aparece nimbada con aureola, y junto a dos esclavos (que no habría que considerar dos personas reales, sino simbólicas). El culto a Constanza se unió a las figuras de Juan y Pablo, probablemente para darle importancia a esta, al relacionarla con mártires conocidos y venerados en Roma.

jueves, 6 de noviembre de 2014

De santos que van y vienen

Pregunta: Hola, muchas gracias por la información que nos brinda. ¿Donde podría obtener la lista e historia de los santos eliminados del canon? ¿cuáles y por qué fueron suprimidos? Gracias y bendiciones.

Portada del misal de 1962.
Edición de 2004
Respuesta: En realidad gracias a, los que, como tú, realizan las preguntas, que son los que hacen posible que un blog sobre preguntas pueda dar respuestas. Vamos por partes:

Lo primero que me llama la atención en este tema, mucho antes de tu pregunta, es el hecho de que siempre que se habla de la reforma litúrgica del Calendario Universal (que no canon) se insista en el aspecto de la supresión de santos, en lugar de, por ejemplo: el cambio de fechas, la facilidad de celebración de memorias, la añadidura de nuevos santos, o la especial atención a los llamados "tiempos fuertes", como el Adviento y la Cuaresma, en el que las memorias de santos se han redirigido, en lo posible, a la contemplación de lo vivido en esos días. No, siempre se hace la insistencia en la supresión de memorias litúrgicas (que no de santos), como si recortar haya sido lo único que hizo la necesaria reforma.

Lo segundo, y en lo que quiero insistir, aunque sea algo ya tocado más de una vez en este blog, es la diferencia que no se suele distinguir entre el santo y su memoria litúrgica. Así como el calendario litúrgico no supone la certeza absoluta sobre la existencia de un santo, tampoco una supresión implica su "descanonización". Vamos, que los santorales y calendarios (que no son lo mismo) sólo son indicaciones litúrgicas normativas, no aseveraciones de fe, ni enseñanza formal de la Iglesia: no compromenten nada, ni significan, en el caso de las supresiones, que tal o cual santo no exista, o que la Iglesia lo haya borrado para siempre. En todo caso, significa únicamente que su memoria litúrgica o celebración, no obliga para la Iglesia Universal. Y punto.

El Calendario litúrgico de la Iglesia no es algo inmutable, y ha tenido reformas a lo largo de su larga existencia, y,curiosamente, son más las adiciones que las supresiones. Porque, repito, reformar no siempre significa recortar. Tiene normas, y estas aunque de peso y obligatorias, se viven con gan libertad en las iglesias locales, cosa que ya prevé el mismo Calendario, dando preponderancia a las fiestas y solemnidades locales sobre memorias universales cuando así la devoción y las tradiciones lo aconsejan. Por ejemplo: Santa Lucía es memoria obligatoria para toda la Iglesia, pero ese día (13 de dicembre) se celebra Santa Odilia de Hohenburg, santa de importancia para la orden benedictina y para Alemania en general: pues en algunos sitios, "manda" la fiesta de Santa Odilia sobre la memoria de Santa Lucía. Es decir, que los calendarios particulares tienen gran importancia en la vida litúrgica y pastoral de las localidades. Otro ejemplo: la memoria de Santa Bárbara fue quitada del Calendario Universal, pero su festividad es ampliamente celebrada en medio mundo, sus patronatos son vigentes y su culto permanece. Con lo que llegamos a otra conclusión: Que un santo no aparezca en el Calendario Universal, no quita nada a su culto particular o local, del mismo modo que el hecho que aparezca, no garantiza su devoción firme en el pueblo cristiano.

¿Cuáles santos fueron suprimidos del Calendario en la reforma conciliar, que supongo en todo momento es a la que te refieres?

Pues no es nada difícil saberlo, comparando un misal romano de 1962 y uno actual. Ya el de 1962 había recortado (por ejemplo, las conmemoraciones de Santas Eugenia y Anastasia el 25 de diciembre), pero me remito a este, obviando, evidentemente, los misales propios locales, que tienen sus propios santos. Vamos allá:

Para empezar, se suprimieron todas las Octavas y las Vigilias de santos. Las clasificaciones de doble, doble de primera clase, semidoble, doble de segunda clase, doble mayor, quedaron simplificadas en Solemnidad, Fiesta, Memoria obligatoria y Memoria libre, cada una según su rango.


San Marcelo I
Enero:
1. Circuncisión del Señor. Santísimo Nombre de Jesús.
5. San Telesforo, papa y mártir.
11. San Higinio, papa y mártir.
15. San Pablo Ermitaño.
16. San Marcelo I, papa y mártir.
18. Santa Prisca, virgen y mártir.
19. Santos Mario, Marta, Audifaz y Habacuc. San Canuto, rey.
22. San Anastasio Mártir.
23. Santa Emerenciana, virgen y mártir.
30. Santa Martina, virgen y mártir.

Febrero:

4. San Andrés Corsini, obispo.
5. Santa Dorotea, virgen y mártir.
8. San Juan de Mata,confesor.
9. San Cirilo de Alejandría, obispo. Santa Apolonia, virgen y mártir.
14. San Valentín, presbítero y mártir.
15. Santos Faustino y Jovita, mártires.
18. San Simeón, obispo y mártir.
22. La Cátedra de San Pedro en Antioquía. (se fusionó con la de Roma en este día)

Marzo:

V Viernes de Cuaresma: El Viernes de Dolores.

Abril:
14. Santos Tiburcio, Valeriano y Máximo, mártires.
17. San Aniceto, papa y mártir.
22. Santos Cayo y Sotero, papas y mártires.
26. Santos Cleto y Marcelino, papas y mártires.
28. San Vital, mártir.
29. San Pedro Mártir.
Tercer Miércoles de Pascua: El Patrocinio de San José.

Mayo:
San Juan "Ante Portam Latinam".
3: Invención de la Santa Cruz. Santos Alejandro I, papa; Evencio y Teódulo, mártires. San Juvenal, obispo.
6: San Juan "Ante Portam Latinam".
8: San Miguel "in Monte Gargano".
10: San Antonino de Florencia, obispo. Santos Gordiano y Epímaco, mártires.
14: San Bonifacio Mártir.
16: San Ubaldo, obispo.
18: San Venancio, mártir.
30: San Félix I, papa y mártir.
31: Santa Petronila, virgen.

Junio:
2: San Erasmo, obispo y mártir.
4: San Francisco Caracciolo, presbítero.
9: Santos Primo y Feliciano, mártires.
12: San Juan de Sahagún, confesor. Santos Basílides, Cirino, Nabor y Nazario, mártires.
15: Santos Vito, Modesto y Crescencia, mártires.
18: Santos Marcos y Marcelino, mártires.
19: Santa Juliana de Falconieri, virgen. Santos Gervasio y Protasio.
20: San Silverio, papa y mártir.
25: San Guillermo abad.
30: Conmemoración de San Pablo.

Julio:
1: La Preciosísima Sangre de Cristo.
2: Santos Proceso y Martiniano, mártires.
3: San León II, papa.
10: Santos siete hermanos mártires. Santas Rufina y Segunda, vírgenes y mártires.
11: San Pío I, papa y mártir.
12: Santos Nabor y Félix, mártires.
13: San Anacleto, papa y mártir.
17: San Alejo, confesor.
20: Santa Margarita, virgen y mártir.
21: Santa Práxedes, virgen.
23: San Liborio, obispo.
24: Santa Cristina, virgen y mártir.
25: San Cristóbal, mártir.
27: San Pantaleón, mártir.
28: Santos Nazario y Celso, mártires. San Víctor I, papa y mártir. San Inocencio I, papa.
29: Santos Félix II, papa; Simplicio, Faustino y Beatriz, mártires.
30: Santos Abdón y Senén, mártires.

Agosto:
Santos Félix y Adaucto
1: San Pedro Ad Víncula. Conmemoración de San Pablo. Los Siete Santos Macabeos.
2: San Esteban I, papa y mártir.
3: Invención de San Esteban Protomártir.
7: San Donato, obispo y mártir.
8: Santos Ciriaco, Largo y Esmaragdo, mártires.
9: San Román, mártir.
11: Santos Tiburcio y Susana, mártires.
14: San Eusebio, confesor.
17: San Jacinto, confesor.
22: Santos Timoteo, Hipólito y Sinforiano, mártires.
23: San Felipe Benicio, confesor.
26: San Ceferino, papa y mártir.
28: San Hermes, mártir.
29: Santa Sabina, mártir.
30: Santos Félix y Adaucto, mártires.
31: San Ramón Nonnato, confesor.

Septiembre:
1: San Gil, abad. Santos doce hermanos mártires.
2: San Esteban de Hungría, confesor.
8: San Adriano, mártir.
9: San Gorgonio, mártir.
12: Santísimo Nombre de María.
15: San Nicodemo, mártir.
16: Santos Eufemia, Lucía y Geminiano, mártires.
17: Impresión de las Llagas de San Francisco.
20: San Eustaquio y compañeros mártires.
22: Santo Tomás de Villanueva. San Mauricio y compañeros mártires.
23: Santa Tecla, virgen y mártir.
24: N. S. la Virgen de la Merced.
26: Santos Cipriano y Justina, mártires.

Octubre:
1: San Remigio, obispo.
5: San Plácido y compañeros mártires.
7: San Marcos, papa. Santos Sergio, Baco y Apuleyo, mártires.
13: San Eduardo Rey, confesor.
20: San Juan Cancio.
21: San Hilarión Abad. Santa Úrsula y compañeros mártires.
24: San Rafael Arcángel.
25: Santos Crisanto y Daría, mártires.
26: San Evaristo, papa y mártir.


San Trifón
Noviembre:
4: Santos Vital y Agrícola, mártires.
8: Los Cuatro Santos Coronados.
9: San Teodoro, mártir.
10: Santos Trifón, Respicio y Ninfa, mártires.
11: San Menas, mártir.
13: San Diego de Alcalá, confesor.
17: San Gregorio Taumaturgo, obispo.
19: San Ponciano, papa.
20: San Félix de Valois, confesor.
23: Santa Felícitas, mártir.
25: Santa Catalina de Alejandría.
26: San Silvestre, abad. San Pedro de Alejandría, obispo y mártir.
29: San Saturnino mártir.

Diciembre: 
2: Santa Bibiana, virgen y mártir.
4: Santa Bárbara, virgen y mártir.
5: San Sabas, Abad.
16: San Eusebio, obispo y mártir.
31: San Silvestre, papa y mártir.


En años sucesivos se añadieron memorias de santos recién canonizados, como Santa Teresa de Jesús Jornet (26 de agosto), Santa Magdalena Sofía Barat (25 de mayo), o San Maximiliano María Kolbe (14 de agosto), de santos antiguos que nunca habían estado en el Calendario Universal, como Santa Rita de Casia (22 de mayo), San Óscar (3 de febrero), o San Adalberto de Praga (23 de abril). Y otro criterio a seguir fue la universalidad, añadiendo a santos de fuera de Europa, como San Agustín Zhao Rong (9 de julio), San Carlos Lwanga (3 de junio), o Santos Pablo Chong Hasang y Ándrés Kim Taegón (20 de septiembre).

Otros santos fueron cambiados de fecha, para hacer coincidir la celebración litúrgica con el "Dies Natalis", como Santa Teresita del Niño Jesús (del 3 al 1 de octubre), o San Juan de la Cruz (del 24 de noviembre al 14 de diciembre). En otros casos este movimiento fue para liberar tiempos fuertes como Cuaresma y Navidad, por ejemplo, Santo Tomás Apóstol (del 21 de diciembre al 3 de julio), Santo Tomás de Aquino (de 8 de marzo a 28 de enero), y San Benito (de 21 de marzo a 11 de julio). En estos tres casos se coincide con la traslación de las reliquias de los mismos santos.

Otras fiestas fueron reunificadas en una, como las dos Cátedra de San Pedro (18 de enero y 22 de febrero, quedando solo la última). Festividades marianas también sufrieron cambios, como la Visitación que pasó al 31 de mayo, donde antes la Realeza de María, que pasó al 22 de agosto, octava de la Asunción, sustituyendo al Corazón de María, que pasó al sábado siguiente al Corazón de Jesús. San Joaquín pasó del 16 de agosto a celebrarse el 26 de julio con Santa Ana.

Y, finalmente, otras fiestas o memorias han sido repuestas, como El Santísimo Nombre de Jesús (1 de enero), El Santísimo Nombre de María (12 de septiembre) y Santa Catalina de Alejandría (25 de noviembre).

Como ves, no hay que buscar siempre las supresiones, puesto que también ha habido añadidos y cambios. Y siempre para mejor, por supuesto.


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lunes, 3 de noviembre de 2014

Santo con león y con carácter de león

Pregunta: Mi pregunta es si tu puedes darme alguna explicación sobre que representa y de que lugar o a que época pertenece esta obra. Gracias espero tu respuesta. 

Respuesta: Primero veremos lo que representa esta bonita obra que aparece a la izquierda (con un clic podréis verla más grande): Es San Jerónimo penitente. 

San Jerónimo de Estridón, Padre y Doctor de la Iglesia. 30 de septiembre y 9 de mayo (invención y traslación de las reliquias).
Jerónimo, cuyo nombre completo es Eusebio Jerónimo Sofronio, nació entre 340 y 345, en Estridón, localidad de Aquileya. Fue formado en artes, ciencias, lenguas, oratoria. Estudiando en Roma volvió a la fe de la infancia, recibiendo el bautismo ya adulto, cerca de los 20 años. En Roma gustaba de visitar las catacumbas y los sepulcros de los mártires, algunos de los cuales describe y narra las devociones que junto a ellos el pueblo cristiano realizaba. Esta veneración y el bien espiritual alcanzado le llevaría a escribir años más tarde, contra los herejes que negaban la veneración a las santas reliquias:
…no adoramos las reliquias de los mártires, pero sí honramos a aquellos que fueron mártires de Cristo para poder adorarlo a Él. Honramos a los siervos para que el respeto que les tributamos se refleje en su Señor”. (…) “Si es cierto que cuando los apóstoles y los mártires vivían aún sobre la tierra, podían pedir por otros hombres, ¡con cuánta mayor eficacia podrán rogar por ellos después de sus victorias! ¿Tienen acaso menos poder ahora que están con Jesucristo?

En 370 entra en contacto con el círculo que rodeaba al obispo San Valeriano (27 de noviembre), un obispo culto y preocupado por la formación de su clero. Entabla amistad con el presbítero San Cromacio (2 de diciembre) y el diácono San Heliodoro (3 de julio), que luego sería discípulo de Jerónimo, entre otros. Principalmente, con quien más unión tendría, el ¿presbítero? Rufino, un personaje amante de la verdad, pero conflictivo en sus relaciones, pues era bastante colérico y poco dado a reconocer la razón al opositor. Primero amigos, luego enemigos, también Jerónimo, que tampoco tenía un carácter apacible, lo padecería luego, a causa de la guerra que Jerónimo haría la doctrina de Orígenes.

Cerca de 374, Jerónimo se entusiasma con la idea de visitar Oriente, Tierra Santa, gracias a Evagrio, un sabio y santo presbítero antioqueno. Y ese año de 374 partió a Antioquía acompañado de San Heliodoro, Inocencio, e Hylas, un otrora esclavo de Melania. Apenas llegar cayeron enfermos y solo sobrevivieron Heliodoro y el mismo Jerónimo, que de la enfermedad saca la resolución de abandonarlo todo, ciencia incluida, para retirarse del mundo en busca de la soledad, la penitencia y el encuentro con Cristo. Se retiró al desierto de Calquis durante cuatro o cinco años, en medio de ásperas penitencias, como la de golpearse el pecho con una piedra, y forma parte de su iconografía. Padeció durísimas tentaciones en las que solo su amor por Jesús le permitía salir victorioso. Allí perfeccionó su griego y aprendió hebreo.


San Jerónimo, imagen venerada
en Ploudiry, Francia
Es este ínterin se dirigió adonde San Gregorio Nacianceno (2 de enero), en Constantinopla, para dedicarse al estudio de las Sagradas Escrituras. En 328 volvió a Roma para dirimir en el concilio convocado por el papa Dámaso la situación antioquena, en la que había mediado. Ocurría que tres candidatos se peleaban por la sede episcopal, y aunque se le invitó a tomar partido, Jerónimo prefirió escribir a San Dámaso papa (11 de diciembre), para que este le dijera lo que había de hacer: 
"Estoy unido en comunión a vuestra santidad, o sea a la silla de Pedro; y sé que sobre esa piedra está construida la Iglesia y quien coma al Cordero fuera de esa santa casa, es profano. Quien no esté dentro del arca, perecerá en el diluvio. No conozco a Vital; ignoro a Melesio; Paulino, y todo es extraño para mí. Todo aquel que no recoge con vos, derrama, y el que no está con Cristo, pertenece al anticristo... Ordenadme, si tenéis a bien, lo que yo debo hacer". 

Unas letras que expresan la verdadera fe de la Iglesia.

Fue Paulino el elegido para la sede. El papa quiso ordenar presbítero a Jerónimo, que se negó rotundamente, y solo aceptó por obediencia, aunque nunca celebró la santa misa. También lo quiso el papa como secretario y le ordenó la revisión de los textos del evangelio, comparándolos con los hebreos y griegos, y corrigiendo los errores que con el tiempo se habían introducido. También entró en contacto en  Roma con un grupo de damas nobles, a las que dirigía espiritualmente hacia una vida cristiana perfecta. A veces con dureza y poca libertad. Las principales, que luego le seguirían, son Santa Paula (27 de enero) y sus hijas Santa Eustoquio (28 de septiembre) y Santa Blesila (22 de enero); las matronas Santa Balbina (2 de mayo) y sus hijas Santa Marcela (31 de enero) y Santa Asela (6 de diciembre); Santa Lea (22 de marzo), Santa Melania la Joven (31 de diciembre), y Santa Fabiola (27 de diciembre). A esta última le criticaría siempre su preferencia por la vida activa que la contemplación y la oración. Dirá: “no le entra en la cabeza el ideal de soledad en Belén. Sin duda, hubiera preferido que Cristo hubiera nacido en la posada llena de peregrinos". A todas dirigiría cartas que hoy forman parte de la espiritualidad clásica e ineludible para un católico que quiera formarse.

Antes apuntaba que Jerónimo no tenía precisamente un carácter dócil y el sarcasmo y, la crítica abundan en sus escritos, en ocasiones con poca caridad, como las críticas a la sociedad romana, clérigos incluidos, a las mujeres vanidosas y a los ricos avariciosos. Esto le pasó factura luego de 384, cuando muere San Dámaso y los enemigos latentes de Jerónimo aprovechan para hacerle la guerra. Fue calumniado por su relación con Santa Paula. En 385 decide marcharse de la corte papal, una inmundicia, como el mismo calificaría, para dirigirse a Oriente. Un poco después escribirá:

Dejémosle a Roma sus multitudes; le dejaremos sus arenas ensangrentadas, sus circos enloquecidos, sus teatros empapados en sensualidad y, para no olvidar a nuestros amigos, le dejaremos también el cortejo de damas que reciben sus diarias visitas”.

Anónimo popular mexicano.
Ese mismo año se le reunirían sus fieles devotas, que abandonaban todo para consagrarse a Cristo, bajo la dirección de Jerónimo. Se establecieron en dos casas en Belén y Jerusalén, con una regla de vida en común. Fundarían un monasterio masculino y tres casas más para mujeres devotas. No hay que tomar esto como el nacimiento de la Orden Jerónima, ni mucho menos, que no nacería hasta 1373, cuando Gregorio XI concede la Regla de San Agustín a algunos grupos de eremitas que pretendían imitar a San Jerómino en su vida penitente y contemplativa de Belén. No sería hasta 1415 en que se erigen jurídicamente como orden monástica, dedicada a la oración, el estudio, la promoción del saber y la cultura. Fue España la tierra donde se desarrolló fundamntalmente, otras fundaciones no durarían mucho e incluso en España las visicitudes darían mucha guerra a la Orden: Padecieron exclaustraciones en varias ocasiones y sobre todo la de 1836, que significó la extinción de la Orden en su rama masculina, ya que las monjas continuaron su andadura y en 1925 consiguen revitalizarse ellas y refundar a los monjes, pero con escaso éxito.

Y volvemos a Jerónimo que, mientras, se retiró a una gruta cercana a la de Belén, donde había nacido el Salvador (no es la misma, por más que se diga). Y, por lo que hay que agradecerle, fundó la primera Escuela Bíblica que se conozca, donde tenía discípulos dedicados al estudio de los Evangelios y demás textos sagrados. En 393, por petición de San Pamaquio (30 de agosto), yerno de Santa Paula, responde con energía a Joviniano, un hereje romano que, entre otras cosas, negaba la Perpetua Virginidad de María. Con demasiada energía, pues para defender la virginidad echa tierra sobre la santidad del matrimonio, lo que le trae enemistad incluso con sus propios amigos y discípulos casados. El mismo San Pamaquio y su mujer Paulina. Que la diplomacia y el tacto no eran lo de Jerónimo, no.

Los últimos años del siglo IV, hasta el 400, Jerónimo se dedicó a desacreditar la doctrina de Orígenes, lo que, como decía antes, rompió su estrecha amistad con Rufino. Aunque en un principio, Jerónimo tomaba como referencia la obra de Orígenes, pronto comprendió que tenía algunas doctrinas peligrosas de herejía, y de hecho, en Oriente algunos herejes usaban estos escritos para afirmar sus errores. Rufino era un prestigioso estudioso de la doctrina de Orígenes y se sintió atacado por Jerónimo. San Agustín también sufrió estos exabruptos de Jerónimo, para el cual todo aquel que no comiera de su mano, no solo era enemigo suyo, sino de la fe cristiana.

La gloria de San Jerónimo es su amor y estudio sobre la Biblia, la cual tradujo al latín, salvo "Sabiduría", "Baruc", "Macabeos I y II" y "Eclesiástico". Hebreo, arameo, griego, se convirtieron en sus lenguas cotidianas de trabajo, hizo amistad con judíos y maestros de la ley, que conservaban en su hablar un hebreo puro, el mismo que usado en tiempos del A.T, y de los que se servía para sus traducciones. Pero hay que decir que Jerónimo cometería algunos errores, como el famoso “primero pasará un camello por el ojo de una aguja”, traduciendo “kamel” como “camello”, como lo que debió traducir como “cuerda”, ya que esta palabra se refiere a una especie de cuerda gruesa empleada para atar barcos o fardos pesados. Esta traducción, conocida como "La Vulgata" fue el texto bíblico por excelencia de la Iglesia, y la única traducción aceptada por el Concilio de Trento, frente a la herejía protestante. Luego de esta reforma protestante, con las traducciones a español, inglés, alemán, sería muy tergiversada y manipulada. Hoy hay traducciones que la superan.

En 420, el 30 de septiembre, Jerónimo falleció, enfermo y agotado por las penitencias y la austeridad,y fue enterrado en la Basílica de la Natividad. En la edad Media sus reliquias fueron trasladados a la Basílica de Santa María la Mayor de Roma, donde se le dedicó un altar. Su culto comenzó muy pronto y sus escritos se convirtieron en fundamentales para la apología, la explicación de las verdades de la fe. Teólogos, místicos, apologistas lo citan frecuentemente. Es abogado de los traductores, y no en vano el 30 de septiembre es el Día del Traductor.


San Jerónimo penitente
Siglo XVI. Valladolid.
Iconografía: 
Y ahora entramos en la segunda parte de la respuesta. La figura de San Jerónimo es muy rica iconográficamente hablando, y ampliamente representada en todos los estilos del arte cristiano y técnicas y formatos posibles. Iconos, esculturas, relieves, pinturas, vidrieras, etc., ya sea solo, formando parte de una serie de Padres de la Iglesia, o alguna escena de su vida. De estas, principalmente se prefiere su estancia en la cueva de Belén, escribiendo en su estudio, o el episodio de la flagelación por los ángeles.


Sus atributos principales son:
El capelo y vestiduras cardenalicias, aunque no fue cardenal, ni mucho menos. Son los servicios que prestó al papa San Dámaso como secretario y puntualmente como dirimente de asuntos, lo que le han hecho aparecer en la iconografía como un cardenal, que, estrictamente, son colaboradores del papa en el gobierno de la Iglesia. Ocasionalmente aparece con el hábito de la Orden Jerónima, siempre en circulos relacionados con estos monasterios.

El libro (o los libros si es una escena interior, en su biblioteca) representa, en primer lugar, la Sagrada Escritura, y en todo caso, la sabiduría, la enseñanza y la predicación de la fe, como en la mayoría de los santos cuyo atributo es un libro. La piedra con la que aparece golpeándose el pecho en las escenas en las que se le representa como penitente. A estas escenas suele acompañar un crucifijo, y/o una calavera a los que el santo mira fijamente. La pintura y escultura del barroco desarrollaron bastante este tema iconográfico. La obra en cuestión recoge precisamente este momento de las penitencias de San Jerónimo, que abandona las dignidades (capelo y vestidura roja a un lado), viste una túnica áspera y con la mirada fija en Cristo, abre su túnica para comenzar a golpearse el pecho con la piedra que sostiene en la mano derecha. Otro atributo presente sobre todo en la pintura y los relieves, es la trompeta del Juicio Final tocada por un ángel o emergiendo de entre las nubes, visión que le acompaña frecuentemente.

El león, que le acompaña sí o sí. Es probable que en el origen solo se trate de una alegoría al desierto, la soledad, la valentía y carácter de Jerónimo, pero por lo menos desde la Edad Media, pasa a recordar una leyenda en la cual se cuenta que, estando el santo junto al río Jordán, vio venir hacia él un león cojenado, por tener una espina atravesada en una pata. San Jerónimo le calmo, extrajo la espina y le curó la pata. El león se quedó tan a gusto y agradecido, que nunca más le dejó, sino que le servía y al morir Jerónimo se dejó caer sobre su tumba. para morir de hambre. Pero esto es una leyenda que se lee, tal cual, en la leyenda de San Gerásimo (5 de marzo).

Y visto lo que representa, vamos a la época de la pintura, para la que he tenido que pedir ayuda a la Doctora Paula Mues Orts, asesora del Área de Historia del Arte de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM). La verdad es que sin verla presencialmente tiene sus dificultades hacer una datación y situarla en un entorno. No se distingue bien si el soporte es un lienzo o una tabla, parece ser lo último. En la zona inferior se observa una parte enrojecida, que no se puede determinar si es la preparación o es óxido. Dos manchas negras indescifrables... en fin, algo complicado de estudiar. La obra tiene un sabor renacentista y europeo, pero solo en las formas, las perspectivas, la representación del león, que no es realista, sino arcaica y poco convicente, como la pintura figurativa. Ahora, pero no hay que pensar que es una obra excesivamente antigua, sino que probablemente copie alguna obra muy anterior. Es un problema, así, a la primera, identificar a cual, puesto que este tema iconográfico es ampliamente representado.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Santa Sigrid, la victoriosa

Pregunta: Hola! espero estés bien. ¿Será que sepas algo sobre Santa Sigrid? Según mis papás, de acuerdo con el santoral alemán, su fiesta se celebra el 7 de enero. Sin embargo, nunca he podido encontrar algo sobre ella, y como no se alemán....pues peor.  

Respuesta: Yo también espero estés bien. Un saludo en el Señor Jesús, en el cual solo podemos estar bien, y más que bien. Algo puedo decirte de tu santa, aunque poco, porque poco es lo que de ella puede decirse:

Ilustración creada en photoshop
Santa Sigrid de Thouars, pastora. 7 de enero.
Sigrid es una de las tantas pastoras santas de la Francia campestre. Su memoria aparece a 7 de enero, aunque ni los Bolandistas, ni Baronio, ni Butler ni algún otro reputado autor la recoge en sus marirologios o recolección de santos. Solo consta un culto muy remoto en esta región cercana a Poitiers y que, para colmo, se cree sea un desdoblamiento del culto de, también pastora, Santa Virginia de Poitou, cuya memoria igualmente es a 7 de enero. El nombre significa "victoriosa", y ha tenido fama entre los alemanes como fememino de Sigfried, nombre que tanto gusta en las epopeyas y leyendas de origen alemán.

El culto de los pastores santos (hombres y mujeres) está muy extendido en la religiosidad popular europea desde los inicios del cristianismo. Un cristianismo dividido en ambientes citadinos y ambientes rurales, donde las figuras asociadas a la naturaleza son más valoradas. Santos misioneros que dominan los elementos, campesinos que somenten a los animales, santos, en definitiva, que alcanzan la santidad en lo cotidiano, pero superándolo. 

En el caso de las pastoras, las leyendas más dudosas se dan en todas, desde las más antiguas y desconocidas como Santas Thorette (1 de mayo), Thumette de Bretaña (4 de mayo y 21 de octubre) o Therence de Neuville (16 de setiembre), a las más veneradas Santa Genovena de París (3 de enero) Santa Solange de Bourges (10 de mayo) o Santa Regina de Alesia (7 de octubre): Lobos que no atacan a las ovejas mientras las niñas oran, ángeles que les guían en la noche, panes que se transforman en rosas, tormentas conjuradas y calmadas, etc.

Pero esta visión cristiana del pastor hay que hallarla más atrás: en el mismo Evangelio. La figura del pastor, una persona de poca confianza (trabajo nocturno, desplazándose constantemente, sin propiedades), aparece en los inicios de la vida de Cristo: son los primeros en adorarle en Belén. Cristo mismo tomará para sí la imagen del pastor y el rebaño para expresar su amor por el hombre. Amor de Buen Pastor, no de pastor asalariado, sino de pastor dueño, esposo y padre de sus ovejas.