lunes, 20 de mayo de 2013

Olé, olé, al Rocío yo quiero volver...


Pregunta: Hola tengo una hermana que se llama Rocio, y me he enterado que en España existe una Virgen que lleva ese nombre, quisiera de ser posible saber su historia para contarsela a mi hermana. Muchisimas Gracias. Argentina.

Respuesta: La Virgen del Rocío es una de las advocaciones marianas más conocidas de España y también se le conoce en América e incluso en África y Asia. La leyenda, que siempre la hay,  dice que un hombre que andaba por Las Rocinas, guiado por el ladrido de sus perros, penetró en la espesura, y, en medio de las espinas, halló una imagen de la Madre de Dios de tamaño natural, sobre el tronco de un árbol, vistiendo una túnica de lino blanca y verde. El hombre, contento, sacó la imagen y, cansado, se quedó dormido pretendiendo llegar a la aldea de Almonte al día siguiente. Despertó y se halló sin la imagen, volvió al sitio donde la había hallado y allí la encontró como antes. Fue corriendo a Almonte, allí contó lo sucedido y clero, autoridades y pueblo se trasladaron hasta el sitio en cuestión. Sacaron la imagen y la pusieron en la iglesia mayor de Almonte, mientras se hacía una ermita en medio de Las Rocinas.
La advocación tomó el nombre de Ntra. Sra. de las Rocinas (luego “del Rocío”, por la antífona de la fiesta de Pentecostés, que habla del Rocío que cae del cielo, ya que el Lunes de Pentecostés es su festividad). Alfonso X el Sabio fue quien erigió aquella primera ermita, tras su conquista de Niebla en 1262, mandando colocar allí la bella imagen de la Virgen. Esta la primera ermita estuvo hasta el terremoto de Lisboa, en 1755, que la dejó en ruina, y la imagen fue llevada a Almonte, la aldea cercana, y estuvo allí hasta 1758.



El Salto de la Reja. 2012 

El creciente fervor por la Virgen del Rocío, hizo que fuera proclamada patrona de Almonte en 1653 y se reguló la peregrinación: una vez al año en la Pascua de Pentecostés. En Junio de 1919 fue coronada por el cardenal de Sevilla. Actualmente hay una campaña para que sea proclamada Patrona de Andalucía. La peregrinación al Rocío atrae devotos de toda España y de varios países en una concurrida (más de un millón de personas) y colorida manifestación de fe y alegría. El Lunes de Pentecostés de cada año, la Virgen sale en procesión por las calles de la aldea, comenzando con el famoso salto de la reja por parte para sacar la Virgen en procesión. Entre los rocieros es un gran honor al menos poder tocar la imagen muy difícil por la cantidad de devotos que se acumula a su alrededor. Tiene otras celebraciones como “el Rocío chico” o el traslado a Almonte cada siete años, procesión esta llena de simbolismos y manifestaciones de fe y folclor.

domingo, 19 de mayo de 2013

Tercer Domingo de Pascua Ortodoxa: Las Santas Mirróforas.

"No está aquí, ha resucitado"

Pregunta: Podrias proporcionarme información sobre esta festividad y los nombres de las otras dicipulas del señor que son consideradas santas.

Respuesta: Pues mira, los ortodoxos celebran en el Tercer Domingo de Pascua, el Domingo de las Mirróforas (portadoras de mirra, sustancia utilizada para tratamiento de cadáveres), recordando tanto a las personas que intervinieron, como al hecho en sí, del embalsamamiento de Cristo (o sea, el hecho de lo que ellas pretendían hacer). Cada una de estas santas mujeres tiene su festividad propia, por separado, en distintos días del calendario, pero están unidas en esta memoria. La iglesia ortodoxa tiene varias celebraciones de este tipo, llamadas Synaxis o unión, en que celebran santos unidos por un hecho o una "categoría". Así están la Synaxis de los Tres Doctores (Basilio, Gregorio y Juan Crisóstomo, el 30 de enero), o el Domingo de los Profetas y Antepasados de Cristo (Domingo XXVIII después de Pentecostés).

En el caso de las mujeres mirróforas, los Evangelios son claros: Mateo dice que al sepulcro fueron "María Magdalena y la otra María". Marcos dice que estaban "María Magdalena, María la de Santiago, y Salomé". Lucas deja entrever que eran un grupo al escribir "eran María Magdalena, Juana, y María madre de Santiago, y las demás con ellas". Y, finalmente, Juan solamente menciona la aparición a María Magdalena. Aunque parezcan relatos divergentes, son complementarios entre sí. Diversos escritores han concordado los relatos para armar una historia más o menos como esta: Las mujeres llegaron a la tumba, tienen la aparición del ángel y regresan adonde los apóstoles y les avisan. En este recorrido, se les aparece Jesús. Al saber la noticia, Pedro y Juan fueron al sepulcro, lo vieron abierto, se fueron y María Magdalena quedó allí, y tuvo su encuentro con el Señor. Y no me extiendo más, porque estas concordancias las puedes leer mejor en cualquier sitio que en este. 

Problemas históricos aparte, el hecho de poner a unas mujeres como testigos de un hecho tan importante como la Resurrección de Cristo, en contextos tan poco favorables a la mujer como eran el judío o el gentil, es uno de los datos en que se apoyan muchos escrituristas a la hora de validar los textos referentes a la Resurrección: mujeres que acuden al sepulcro, frente a hombres temerosos y escondidos. Con estos comienzos cualquier religión podía peligrar, no hay una comunidad restallante de fe, alucinada, que ve visiones. Incluso las mujeres van a la tumba ¡a adecentar el cadáver de su líder!, no hay atisbos de que se creyeran lo de la resurreción, solo son mujeres no dignas de crédito. 

No hay que ir muy lejos para ver este pensamiento en la Iglesia primitiva: San Pablo o San Pedro, cuando predican sobre la Resurrección de Cristo, se ponen ellos mismos como testigos fiables, o a una multitud, pero jamás hacen referencia a "tenemos el testimonio de María Magdalena" u otro parecido. No, dicen: "se apareció a dos de los nuestros" o "se apareció a Santiago". Y sin embargo, en los escritos no hubo más remedio que poner a las mujeres como mensajeras y a los hombres como receptores de este anuncio. Así debió ser si se quería escribir la verdad.

Entonces, y respondiendo a tu pregunta, las Mirróforas son: Santa María Magdalena (22 de julio, 4 de mayo, traslación de las reliquias, y 5 de mayo en la Iglesia Oriental), Santa María la de Santiago (24 de abril), Santa María Salomé (22 de octubre y 9 de abril), Santa Juana la de Cusa (24 de mayo, y 27 de junio en la Iglesia Oriental). Y, aunque no aparecen en los relatos evangélicos, en ocasiones se añaden, por el hecho de ser discípulas de Cristo, a Santa Susana (18 de abril), Santa María Cleofás (9 de abril) y Santa María de Betania (29 de julio); y hasta a Santa Marta (29 de julio) meten en el saco otros. Es perfectamente aceptable que las discípulas de Cristo que aún les fueran fieles estuvieran allí. 

En el arte ortodoxo son representadas en grupo en muchas ocasiones, todas con frascos de mirra. Ya en el siglo III fueron representadas juntas, como puede verse aún hoy en una capilla siríaca junto al Éufrates.

viernes, 17 de mayo de 2013

Santoral Capuchino (OFMCap)


San Félix de Cantalicio,
primer santo capuchino.
Seguimos con la Orden Franciscana, en la segunda entrega, ahora con el santoral de los Capuchinos (OFMCap), reforma del tronco común de la familia franciscana, independiente de los observantes que fueron asumidos por los Frailes Menores. La familia Capuchina nació en Asís, en 1534, de manos de Fray Mateo de Bascio y otros frailes, que buscando una vida más observante de la regla junto al ideal eremítico de Francisco, se retiraron como eremitas, buscando una vida más contemplativa. Mientras no fueron Orden aparte, prestaron obediencia al General de los Franciscanos Conventuales. Destaca la cantidad de religiosos no sacerdotes en su santoral, simples hermanos porteros, limosneros, cocineros, que no brillaron en el mundo, pero sí para Dios, no en balde su primer santo es un hermano limosnero, San Félix de Cantalicio.

Los capuchinos se dedican al cuidado pastoral de parroquias y las misiones, pero nunca han dejado de apreciar la vida contemplativa y el estudio. Les distingue, exteriormente, que su hábito tiene una capucha unida a la túnica, según el que usaba San Francisco y es mucho más larga. También un signo característico es la barba, que en algunos casos llega a un largo impresionante. Como en el otro santoral franciscano, aquí solo pongo los capuchinos, pero se entiende que todos celebran las fiestas principales de la Orden, como San Francisco, Santa Clara, la Inmaculada Concepción y demás.


Enero:
5: Beato Diego José de Cádiz, presbítero.
12: San Bernardo de Corleone, religioso.

Febrero:
4: San José de Leonisa, presbítero.

Abril:

11: Beato Ángel de Clavasio Carletti presbítero.
21: San Conrado de Parzham, religioso
24: San Fidel de Sigmaringen, presbítero y protomártir de "Propaganda Fide".
30: Beato Benito de Urbino, presbítero.


María, la Divina Pastora.
Mayo:
8: Beato Jeremías de Valaquia, religioso.
11: San Ignacio de Laconi, religioso.
12: San Leopoldo Mandic de Castelnuovo, religioso.
18: San Félix de Cantalicio, religioso.
19: San Crispín de Viterbo, religioso.
Santa María, la Madre del Divino Pastor. (sábado anterior al IV Domingo de Pascua, El Buen Pastor)

Junio:
2: San Félix de Nicosia, religioso.
8: Beato Nicolás de Gesturi, religioso.
16: Beatos Aniceto Koplinski, Enrique Krzysztofik, Florián Stepniak, Fidel Chojnacki, Sinforiano Ducki, presbíteros mártires.
26: Beato Santiago de Ghazir, presbítero fundador de las Hermanas Franciscanas de la Cruz del Líbano.
28: Beato Andrés Jacinto Longhin, obispo.

Julio:
21: San Lorenzo de Brindisi, presbítero y Doctor de la Iglesia.


Agosto:
7: Beatos Agatángelo de Vendome y Casiano de Nantes, presbíteros y mártires.

13: Beato Marcos de Aviano, presbítero.
18: Beatos Juan Bautista Loir y Juan Bourdon y Sebastián François de Nancy, presbíteros y mártires de Rochefort.
23: Beato Bernardo de Offida, religioso.

Septiembre:
2: Beato Apolinar de Posat, presbítero y mártir.
19: San Francisco María de Camporosso, religioso.
22: San Ignacio de Santhiá, presbítero.
22: Beato Vicente Cabanes Badenes, presbítero, y compañeros Terciarios Capuchinos de la Virgen de los Dolores:

      Beato Bienvenido María de Dos Hermanas, presbítero.
      Beato Ambrosio María de Torrent, presbítero.
      Beato Benito María de Burriana, religioso.
      Beato Crescencio García Pobo, presbítero.
      Beato Modesto María de Torrent, religioso.
      Beato Urbano Gil Sáez, religioso.
      Beato Domingo María de Alboraya, presbítero.
      Beato Valentín María de Torrent, presbítero.
      Beato Laureano María de Burriana, presbítero.
      Beato León María de Alacuás, presbítero.
      Beato Francisco María de Torrent, religioso.
      Beato Recaredo María de Torrent, religioso.
      Beato José Llosá Balaguer, religioso.
      Beato Bernardino María de Andújar, religioso.
      Beato Florentín Pérez Romero, presbítero.
      Beato Gabriel María de Benifayó, religioso
      Beato Francisco Tomás Serer, presbítero.
23: San Pío de Pietrelcina, presbítero y místico estigmatizado.
 

Beatos mártires de Valencia
26: Beato Aurelio Ample de Vinalesa, presbítero y compañeros mártires de Valencia:
          Beato Buenaventura Esteve Flors, presbítero.
          Beato León Legua Mart, presbítero.
          Beato Timoteo Valero Pérez, presbítero.
          Beato Ambrosio de Benaguacil, presbítero.
          Beato Pedro de Benisa, presbítero.
          Beato Joaquín de Albocácer, presbítero.
          Beato Modesto de Albocácer, presbítero.
          Beato Germán de Carcagente, presbítero.
          Beato Santiago de Rafelbuñol, presbítero.
          Beato Enrique de Almazora, diácono (martirizado en Benicassim, donde vivo. Conozco un testigo del martirio)
          Beato Fidel de Puzol, religioso.
          Beato Berardo de Fenollet, religioso.
          Beato Pacífico de Valencia, religioso.
          Beato Joaquín Ferrer Adell, presbítero.
28: Beato Inocencio de Berzo, presbítero.
29: Beato Jaime Mestre Iborra, presbítero y mártir.

Octubre:

12: San Serafín de Monte Granario, religioso.
13: Beato Honorato de Biala, presbítero.
30: Beato Ángelo de Acri, presbítero.

jueves, 16 de mayo de 2013

San Simón Stock y la historia de un hábito

San Simón Stock, una de las figuras más importantes de la Orden del Carmen, es un santo lamentablemente casi desconocido. En parte porque se sabe poco de su vida de infancia y juventud, así como algunas lagunas de su vida carmelita. Todos los detalles legendarios que se le añadieron a partir del siglo XV para rellenar vacíos, más que bien, le hicieron mal, llegando incluso a su eliminación del calendario litúrgico por parte de los carmelitas descalzos. Hoy, afortunadamente, ha vuelto a figurar en él. Generalmente se le menciona solamente con relación al Escapulario del Carmen, pero su obra de consolidación y propagación de la Orden es interesante y muy digna de considerarse. También tocaré algunos detalles de la historia del Escapulario, dejando aparte, por razones de espacio, los detalles de la leyenda, que siempre aportan "sabor y floritura", al decir de una conocida. Y ahora, vámonos al siglo XIII: 

San Simón Stock, VI General de la Orden, Padre Nuestro. 16 de mayo.
La referencia más antigua a un Simón, General de la Orden, se halla en la vida del Beato Jordán de Sajonia (13 de febrero), en el “Vitæ Fratrum Ordinis Prædicatorum”, de Gerardo de Frachet, en el siglo XIII. Nos dice que Fray Simón, prior General de la Orden del Carmelo, narró a los dominicos como otro fraile carmelita tuvo una visión de Jordán de Sajonia, el mismo día del ahogamiento de este, que le alentó a no abandonar la Orden, tentación que tenía dicho carmelita. Y le prometió que todo el que al Señor servía, se salvaría [1].

No aparece otra referencia hasta el siglo XIV, en el catálogo de Priores Generales de Juan Grossi. Le mencionan como “Simón Stock, de la provincia de Inglaterra, hombre santo y célebre por sus milagros, muerto el 16 de mayo, en Burdeos". Curiosamente, en el siglo XV, en un Catálogus conocido como “muy breve” no aparece entre los Generales, sino entre los confesores. A esta redacción le seguirían las “breve”, “larga” y “larga parisina”, siendo que los últimos son ampliaciones o correcciones de los primeros [2]. Ya sea en datos de un santo o de nuevos santos. El texto “breve” le pone como VI General y narra la visión de la Virgen entre ángeles, dándole el Escapulario. Le llama Simón de Gascuña, por el sitio donde murió. La redacción “larga” ya añade los datos que han pasado a la leyenda: habitó en un tronco de árbol, profesión en Aylesford, elección milagrosa como General, admiración de papas, reyes y obispos por él. Y, claro, la narración de la visión del Escapulario y la vestición de San Eduardo II, rey de Inglaterra (20 de junio y 18 de marzo) como terciario. Este texto dice que gobernó la Orden 20 años. Mientras, el texto “largo parisino” añade que fue General cincuenta años, aunque esto hoy se sabe que sólo se puso para poner bajo su priorato e influencia, todas las batallas y triunfos de la Orden en el siglo XIII.

Simón murió el 16 de mayo de 1265 en Burdeos, donde se hallaba de visita. Se desconocen las causas de la muerte, aunque si vivió 100 años como dice la leyenda, pues no hay que averiguar mucho. El culto a San Simón aparece junto a su tumba, en 1435, y pasa a Inglaterra e Irlanda en 1458. Toda la Orden asume su culto en 1564, fecha bastante reciente, como vemos. Las reliquias se salvaron de la destrucción de la Revolución Francesa y luego de esta se depositaron en la Catedral de Burdeos. En 1951, con el VII Centenario de la Entrega del Escapulario y la reintroducción de los carmelitas de la Antigua Observancia en el santo monasterio de Aylesford, un trozo del cráneo fue enviado a este sitio. Su culto permaneció y aumentó hasta la revisión del calendario litúrgico, en que los carmelitas descalzos lo suprimieron del oficio propio, en algunos sitios se quitó su imagen y casi parecía una figura molesta. Mientras, los “calzados” lo mantuvieron con categoría de Fiesta. Finalmente volvió al calendario "descalzo". Su día es uno de los varios que se gana la indulgencia plenaria a los que llevamos el Escapulario del Carmen [3].

Su iconografía está relacionada íntimamente con la visión del Escapulario, y le ha hecho famoso y le ha encumbrado entre los más importantes santos de la Orden, aunque no dejó ni escritos místicos o teológicos. Es sobre todo en la pintura donde ha sido más favorecido, aunque no le faltan hermosas esculturas del momento de la visión. 

La visión del Escapulario:
No se sabe a ciencia cierta el año exacto, pues hasta el siglo XVII no se fija la fecha del 16 de julio de 1251. El P. Ildefonso de la Inmaculada OCD, a quien debemos la rehabilitación de San Simón Stock en el propio de la Orden, en su libro “San Simón Stock. Reivindicación histórica”, da pautas para seguirle la pista al santo Escapulario y al mismo San Simón. Con respecto al primero, tomaré datos de una separata de la Revista Monte Carmelo”, de 1987, sobre un texto del mismo P. Ildefonso. Y resumo, esperando no alargarme demasiado:


Historicidad de la visión:
Estampa devota.
Erróneamente, Simón lleva
puesto el Escapulario, a la par
que recibe el de la Virgen.
Lo primero para dilucidar este tema es si, efectivamente, el Escapulario fue dado por la misma Virgen María y si era hábito de la Orden. Al primer punto nunca se podrá responder con total seguridad, pues la visión, si ocurrió, fue en privado y no existe ninguna alusión a ella ni por parte de San Simón, ni sus sucesores en el Generalato de la Orden. Al segundo punto, algunos han intentado responder que el escapulario formaba parte del hábito y que San Simón sólo le dio importancia a partir de una supuesta revelación mariana, como forma de consolidar la Orden, pero la historia del Escapulario desmiente que formara parte del hábito. 

El primer testimonio escrito es muy posterior, aunque atribuido erróneamente al secretario del santo, Pedro Suavington. Una prueba de esto último es que, precisamente, en la narración de la visión de María, la expresión “llevando en la mano el Escapulario de la Orden” es bastante anacrónica, pues en las fechas en que se dice ocurrió la aparición (1251) el Escapulario no es hábito de la Orden, y lo demostraron fácilmente los Bolandistas, en su dura pelea contra las leyendas carmelitanas. Pero esa demostración, si bien pareciera destruir la afirmación del origen celestial del uso del Escapulario en la Orden; también demuestra que, en el tiempo de la verdadera redacción, siglo XIV, sí que era considerado ya como prenda propia de los carmelitas.

Origen de los Escapularios:
El Escapulario, signo ya presente en el monacato oriental, era prenda utilizada en origen para el trabajo, pero solo en los carmelitas tiene valor como pieza perteneciente al hábito, y, al mismo tiempo singular y distintiva, con su historia propia. El Escapulario está presente en las principales órdenes mendicantes: dominicos, servitas, trinitarios, hospitalarios y mercedarios [4]. En casi todos los orígenes de estas órdenes está la Virgen María como dadora del carisma y el hábito al fundador, o como hábito de la misma Virgen (servitas). Pero en la Orden del Carmen no es así, en primer lugar porque San Simón no era su fundador, sino uno que entró a la Orden cuando esta tenía ya un hábito propio. La Orden del Carmen venía de Oriente, con una Regla, tal vez unas Constituciones, y con un hábito ya definido: túnica, capucha muy amplia, casi hasta las rodillas y capa barrada (solo temporalmente). No se usaba el Escapulario. Un argumento poco sólido es que los carmelitas tomaron el Escapulario cuando se hicieron mendicantes, para asimilarse a las otras órdenes, pero esto se cae por sí solo cuando vemos que ni franciscanos ni agustinos lo incorporaron al hábito, prefiriendo ambos la capucha, más o menos larga. Es decir, que no era necesario para la adaptación.

La asimilación del Escapulario en la Orden:
San Simón tuvo que adaptar la Orden al estilo mendicante, principalmente en tres puntos: Conventos en las ciudades, predicación pública y que los religiosos estudiaran en las universidades. Era hacerlo, o morir, dada la oposición tenaz de franciscanos y dominicos, representados en San Buenaventura (15 de julio) y Santo Tomás de Aquino (28 de enero y 7 de marzo), que iban camino del Concilio de Lyon decididos a suprimir a los carmelitas (y agustinos). Afortunadamente murieron antes de llegar.

Retablo en el Carmen de Florencia
En fin, que San Simón fue el General que tuvo que asumir los cambios en el carisma y la Regla (adaptada por varios papas, como vimos antes). Imaginaos lo traumático que podía ser esto para muchos que, llegados de Oriente o profesos en Europa, habían elegido el eremitismo como forma de vida; como, por añadidura, comenzar a decir que la Virgen quería que se introdujese el Escapulario como hábito propio. Repito, no era el fundador que diseñaba un hábito; se trataba de cambiar algo innecesario para la vida eremítica, ajeno a la espiritualidad carmelitana. Era un problema, salvo que hubiera una fuerza mayor, que hiciera del todo necesaria la introducción del Escapulario, fuera bajo San Simón Stock o no.

Y la mejor muestra de esto es la dureza de varios sucesores de San Simón, como el inmediato, el General Nicolás el Gálico, que llega a hablar de relajación, aunque sin culpar directamente a San Simón, pero es evidente que le culpa de ello. Él y algunos posteriores lamentaban mediante escritos el abandono de la vida eremítica, los conventos urbanos y, principalmente, que los religiosos estudiasen y se formasen, considerándolo una falta de humildad tremenda. Y sin embargo, mientras hay recelo por cualquier cambio, no hay condena a la introducción y uso del Escapulario, sino una asunción escalonada del mismo por parte de la Orden. Sí, porque no hay que pensar que fue decirlo San Simón y, hala, todos a usar el Escapulario carmelita sin variación alguna. No podía el General, por una visión particular, cambiar la Regla, las disposiciones de los capítulos en algo tan grave como el hábito religioso (se ve que eran otros tiempos). Veamos estos “escalones”:

Hitos en la importancia del Escapulario.
1263: El “Antiq. Ordinis Carmelitarum Ordinale” de Dublín, no posterior a este año, habla del hábito el Punto 45: “ha de ser enterrado [el religioso] con túnica y la capucha cubriendo su faz, y superpuestas las manos en forma de cruz, con las sandalias y el cíngulo, todo con decencia y dignidad”. [5].

Sin embargo, 50 años más tarde, en el Ordinal de Sigberto de Beka, al tocar el punto de los enterramientos, dice el Punto 45: “El Hermano ha de ser enterrado con la túnica gris y el Escapulario, y la capucha cubriendo su faz, dispuestas las manos en forma de cruz, con las sandalias y el cíngulo dispuestos decentemente”. Ya está presente el Escapulario como parte del hábito.

Vidriera francesa
en Pont-l'Abbé.
San Simón con
la capa barrada
.
1281: Se celebra el Capítulo General de Londres, que legisla, y muy claro, sobre el Escapulario: Punto 13: “Los Hermanos han de dormir ceñidos con la túnica y el Escapulario bajo pena de culpa grave”, Llama la atención que esta regulación va más lejos que la de los dominicos y servitas, que lo mandaban, pero no obligaban bajo culpa, aunque el Escapulario era parte indisoluble de su hábito, mientras que no lo era para el hábito carmelita. El punto 22 define el hábito: “Los vestidos de los Hermanos han de ser de lana y pobres (…) túnicas redondas que desciendan hasta el talón de los pies y unas capuchas que lleguen hasta media pierna. Establecemos que los Hermanos que celebren o ayuden en la misa conventual usen Escapularios finos de paño gris y honesto, quedando prohibidos interior o exteriormente los Escapularios blancos”. Es notable la diferencia de telas. La túnica ha de ser basta, pero el Escapulario fino y delicado aunque no de tela rica. Y lo más importante: ha de ser del color del hábito, formando uno con este, pero de mejor calidad (¿por qué?). Aunque de manera ajena al hábito, se ha establecido su uso de forma exterior, visible y distinguible. Sin embargo, aún no aparece en las profesiones, pero tampoco aparece una bendición especial para la capa, a la que el mismo Capítulo llama “signo de nuestra profesión”.

1287: El Capítulo de Montpellier cambia la capa barrada por la capa blanca, con autorización de Honorio IV, hasta hoy. Este capítulo, rebatiendo al anterior, afirma que la capa no es “de esencia” el hábito de la Orden, por lo que, al cambiar las capas barradas a blancas, no se está cambiando el hábito regular, que es la túnica, la capucha y el Escapulario. Dice el Capítulo: "Las Capas Blancas: (…) estarán abiertas con el fin de que por esa parte el Escapulario, que queda debajo, y el hábito [la capucha] se distingan claramente; y sean el hábito y la capa de distinto color, de modo que se diferencien entre sí (…) y el vestido interior aparezca en la parte inferior por debajo de la capa como cosa de un palmo más o menos”. Es decir, que en seis años, desde el Capítulo anterior, el Escapulario ha entrado a formar parte del hábito y ha ganado a la capa en distintividad.

1294: En las Constituciones de Burdeos no aparecen puntos sobre el Escapulario al tratar del hábito, y se entiende al leer el punto sobre las profesiones, el XXI. La profesión se celebra con el novicio vestido con túnica, pero sin capucha. La capa y el Escapulario son bendecidos ¡con la misma fórmula utilizada para bendecir la túnica y la capucha anteriormente! El prior, entregando el Escapulario, dice: “Recibe ese hábito en remisión de tus pecados y aumento de la santa religión. En el nombre del padre…” Y entregando la capa dice lo mismo, pero sustituyendo “capa”, por "hábito”. Es decir, el hábito ya no es la túnica, que pasa a un segundo plano, sino el Escapulario. La capa y el Escapulario serán desde entonces los signos distintivos de la profesión carmelitana. Y es único de ella, decía antes: El Escapulario es indisoluble con la túnica, pero tiene su propio carácter, sentido e historia. Él es el “hábito de la Virgen” que traemos, al decir de Santa Teresa. La capa también toma sentido particular, pero no es llamada “hábito”, sino que mantiene su nombre. Aún hoy, en la imposición del Escapulario del Carmen a los seglares se les dice “recibe este hábito…”

Por eso ni Montpellier ni Burdeos hablan del Escapulario como pieza aparte en las Constituciones: porque al hablar del hábito, el Escapulario está comprendido en él. Es el hábito oficial.

San Simón con la versión
del Escapulario para seglares.
Iglesia del Carmen
de Thivencelle, Francia
.
1324: Capítulo de Barcelona. La capucha ya ni se menciona singularmente, sino que está asimilada con la túnica aunque sean dos piezas separadas en la práctica. En la profesión no se le nombra, sino que el novicio se presenta solo vestido con túnica.

A partir del siglo XIV, los escritores ya no diferencian entre hábito y Escapulario. Al narrar la visión, dicen que María le entregó “el hábito”.

Es decir, que el Escapulario pasa de ser inexistente, a ser un objeto de devoción obligatoria, casi como un segundo hábito; a ser el hábito por excelencia solo entre 30 y 70 años de la tradicional fecha (1251) de la visión de San Simón Stock, y a solo 22 años (Montpellier) de su muerte. Y sin un motivo de necesidad alguna: ni práctica, ni pastoral, ni de parecerse a otros en los que, repito, el Escapulario no reviste una singularidad especial. Y más aún: Para el cambio de capas, estando plenamente probado que las anteriores a las barradas eran blancas (recordemos en los inicios del siglo XIII la disputa con los caballeros teutónicos en Tierra Santa, que reclamaban tener la exclusividad del color de la capa), hubo que pelear por ello, pedir y esperar la autorización del papa. Pero para el Escapulario no se ve nada de eso. Mas bien, las leyes que lo mencionan, regulan sobre algo ya establecido, que se va introduciendo poco a poco, pero firmemente.

Sobre su extensión a toda la Iglesia, traspasando las fronteras de la Orden, ya podríamos hacer un artículo aparte, y más largo tal vez. Grandes santos y papas han sido devotos y testigos del Escapulario del Carmen. Y sobre el abandono de tal prenda mariana por parte de sus propios hijos, también podríamos hablar mucho. Curiosamente, las causas “históricas” que le dieron una estocada casi mortal al Santo Escapulario, al ser analizadas, se vuelven contra sus detractores. Ciertamente, no podemos probar la visión de San Simón Stock, pero tenemos más garantías los que le defendemos y vestimos, que los que lo han abandonado, defenestrado y negarse a imponerlo a los fieles.

Al final el artículo se ha convertido en lo que no iba a ser, una sencilla muestra de la vida del Escapulario del Carmen. Pero de seguro San Simón, Padre Nuestro, estará feliz de ello.


[1] Acta Sanctorum. Volumen III, Mayo 16.
[2] “Saint Simon Stock: recent developments”, en revista Mount Carmel XXVII. 1979.
[3] Los otros días son: Nuestra Señora del Carmen (16 de julio), San Elías (20 de julio), San Alberto de Jerusalén (17 de septiembre), Santa Teresa de Jesús (15 de octubre), San Juan de la Cruz (14 de diciembre), Santa Teresita del Niño Jesús (1 de octubre), Todos los Santos Carmelitas (14 de noviembre) y Todos los Difuntos Carmelitas (15 de noviembre).
[4] Entre las órdenes monásticas con Escapulario resaltan los benedictinos, cistercienses, jerónimos y cartujos, estos últimos con trabas. Para leer una interesante historia sobre el hábito trinitrario, podéis leer aquí: http://meditacionestrinitarias.blogspot.com.es/2012/09/el-habito-desde-los-origenes-de-la.html
[5] Recordemos que la capucha era amplia, por delante llegaba casi a las rodillas y por detrás un poco más larga, por eso podía sustituir a la capa, en algunas procesiones, por ejemplo. Aún podemos ver una reminiscencia de ella en los carmelitas de la Antigua Observancia, aunque más corta, hasta los codos.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Santa Sofía... brrr, que frío.

Pregunta: Hola, buenos días, Me gustaría mucho, que me informarais de la historia de SANTA SOFÍA, yo celebro mi santo el 18 de Septiembre. La paz de Cristo resucitado y manifestado en todos los santos y santas de la Iglesia, este con todo vuestro equipo.

Respuesta: Hola. Que el Señor multiplique esas bendiciones para ti y los tuyos. De Santa Sofía “historia” hay muy poco, casi nada, y es más con referencia a su culto que a su persona, de la que hay solo piadosas leyendas: 

Santa Sofía de Roma, madre y mártir. 15 de mayo (traslación de las reliquias a Eschau), 30 de septiembre (martirologio romano), 1 de agosto (con sus tres hijas) y 17 y 18 de septiembre (Iglesia oriental). 

Sería Usuardo quien la introdujo en el martirologio romano, y no porque se sepa de ella, sino por la antiguedad del culto. Toda la devoción y la leyenda de Santa Sofía nace de unas reliquias enterradas en la iglesia de San Pancracio de Roma, con el nombre de “Sofia”, y que también menciona a sus tres hijas mártires (aunque sin darles nombre). Allí estuvieron hasta que Pablo I las trasladó a San Silvestre de Roma, dando una parte a Remigio, obispo de Strasburgo que las llevó al monasterio de Eschau, en Alsacia. Allí llegaron el 15 de mayo, día en el que se le celebra en Alemania. En este país se le conoce como la “Sofía fría”, siendo de los llamados “santos de hielo” que son los que van del 11 al 14 de mayo, días en los que el invierno parece volver, en medio de la primavera [1]. Otras reliquias las hay en San Pedro de Roma, en el Escorial y en Santa Julia de Brescia, trasladadas en 1600. Para colmo, en Viganne se veneraban ¡los cuatro cuerpos! hasta la Revolución Francesa. En Padeborn se venera una cabeza tenida como la de Esperanza.

Como te decía, los nombres de las hijas no eran conocidos, pero la piedad popular, en el transcurso del tiempo, las nombró Fe, Esperanza y Caridad, en una clara representación personal de las virtudes teologales provenientes de la “Sabiduría Divina”, que en fin de cuentas es lo que significa Sofía: sabiduría. Así surgió el mito de Sofía y sus hijas Pistis, Elpis, y Ágape, nombres griegos. La famosa basílica de Santa Sofía de Constantinopla, hoy mezquita, que se dice fue dedicada a su memoria, en realidad lo fue a la “santa sabiduría” [1].

La segunda parte de la leyenda, escrita en el siglo VIII, fue hacerlas vírgenes y mártires y hacerlas coincidir con las reliquias de la desconocida Sofía y sus hijas depositadas en San Pancracio. Esta leyenda dice que Sofía era una noble milanesa y junto a su marido y sus hijas, dieron sus posesiones a los pobres, para irse a Roma, a padecer por Cristo. 

Las tres niñas fueron las primeras en ser martirizadas con diversos tormentos (Fe en una parrilla, Esperanza colgada y flagelada, y Caridad en un caldero hirviente). Sofía, al visitar su tumba tres días más tarde quedó muerta allí mismo, hecho que no importó para considerarla mártir. Se le suele representar con sus tres hijas, con palma de mártir y espada, instrumento típico de los mártires, decapitados o no, y un libro. Sus hijas, al ser representadas las tres juntas, en ocasiones son confundidas con Bárbara, Catalina y Margarita, santas de gran devoción en el mundo católico; o con las misteriosas santas Aubette, Warbede y Wilbede (26 de septiembre y 21 de octubre). Los rusos veneran a las niñas con los nombres de Vera, Nadia y Liubov.

Con el nombre de Sofía tenemos también:
Santa Magdalena Sofía Barat, virgen fundadora. 25 de mayo.
Santa Sofía de Fermo, virgen, martirizada con Santa Visia. 12 de abril.
Santa Sofía, médico y mártir. 22 de mayo.
Beata Ángela (Sofía Camila) Truszkowska, virgen fundadora. 10 de octubre.
Beata María Sofía Watteyne, religiosa. 16 de octubre.
Beata Sofía Ximénez de Benicalap, madre mártir con sus hijas María Purificación de San José y María Josefa del Río. 23 de septiembre




[1] Estos santos "fríos" son San Mamerto de Vienne (11), San Pancracio de Roma (12), San Servacio de Tongres (13) y San Bonifacio de Persia (14) y por último, Sofía el 15 de mayo.
[2] Según algunos estudiosos, la Basílica de Constantinopla sí habría sido dedicada a una santa real: Sofía de Fermo, pero esto tema es para desarrollar aparte.

sábado, 11 de mayo de 2013

San Pancracio, ni soldado, ni adulto, pero con libro.

Pregunta: Habiendo subido yo una fotografía [a flickr] de San Pancracio, definiéndolo como "niño mártir" pues tenía 14 años en el momento de su ejecución, una persona me ha interpelado diciendo que estaba equivocada, pues San Pancracio era hombre adulto y además, soldado romano. A esto le respondí que en realidad con 14 años "hombre adulto" no se era ni ahora ni en el pasado, y que el hecho de que viéramos a menudo a Pancracio vestido de soldado era más bien una metáfora de que fue "soldado de Cristo", esto es, mártir. Sin embargo esta persona insiste en que es un soldado y que ellos tienen su esqueleto completo en cierta iglesia de Brasil. ¿Acaso existen dos Pancracios? España.

La foto de la discordia la podéis ver aquí, pues la página donde está alojada tiene acceso restringido.


Respuesta: Primero veamos una cosa... la página que me citas tiene el texto en portugués (una mitad, la otra en inglés), pero la iglesia no es en Brasil, sinoen Alemania: "A igreja de São Nicolau foi construida originalmente em 1220 (sim, voces leram certo 1220!)" Es imposible una iglesia en Brasil en esa fecha (y sea donde sea, es una verguenza poner ese esqueleto ricamente vestido en un triste nicho).

Segundo, veamos quien fue San Pancracio: Según un manuscrito que hay en la basílica de San Pancracio, este era un adolescente, huérfano desde los ocho años y natural de Frigia, desde donde se trasladó a Roma con su tío Dionisio. Allí conoció el cristianismo y, en el 303, cuando estalló la persecución de Diocleciano pues fue llamado como todos a sacrificar, se negó e intentaron convencerle con promesas y amenazas (lo del poli bueno y el poli malo es viejo, como ya hemos visto). 
San Pancracio
sobre una vista
de su basílica
.
Ante su firmeza, fue condenado a muerte por decapitación, que se consumó al atardecer del 12 de mayo del 304. Este acta destaca por su sencillez, sin adornos maravillosos ni largos discursos apologéticos, por lo cual es tenida por verdadera y fiel.

El cuerpo fue recogido y preparado por Octavila y enterrado en una catacumba e identificado, luego fue trasladado a su hermosa basílica donde se halla actualmente. Los datos legendarios sobre San Pancracio son del siglo VI, época en la que ya se puede demostrar su culto bastante popular, sobre todo después de la basílica en su honor construida por el papa San Símaco (19 de julio). Estos hechos pues copiaron otras "passio" y se adentraron en detalles y florituras, incluso algunos códices se contradicen entre sí.

Y yendo al centro de la pregunta: A Pancracio se le representa muchas veces vestido de soldado, lo mismo a los niños San Vito (15 de junio y 16 de mayo) y San Venancio de Camerino (18 de mayo), pero no era ni soldado ni hay que pensar que estuviera destinado a la carrera militar. Se le viste de soldado por lo mismo que dices, y ya hablamos una vez, eso refiere a su "combate por la fe cristiana", a que es "soldado de Cristo". Lo mismo que este Pancracio de la fotografía. No olvidemos que estas figuras yacentes, momias o esqueletos están casi todas vestidas en la época barroca y romántica, amante de los simbolismos y alegorías. Además de la etimología de su nombre que, con varios significados, se resume en esta: "el muy fuerte, el poderoso, el vencedor". Y, para terminar, la representación más clásica de Pancracio no es de soldado, sino con palma y libro, y la mano derecha extendida, además de otras formas. La representación "soldadesca" se extiende desde su santuario en

Y volviendo al Pancracio de la discordia... es un "corposanto" como tantos, extraído de una catacumba romana, y tampoco es posible se trate del Pancracio que se venera con los santos Mauricio, Costantino, Dalmacio, Desiderio, Isidoro, Magno, Olimpio, Teodoro, Víctor, Costanzo, Poncio, y Chiaffredo en Saluzzo, mártires de la legión Tebana (también hay que mirarlos con lupa, como las 11.000 vírgenes). 

San Pancracio,
Mallorca.

De estos supuestos mártires tebanos hay muchos cuerpos desperdigados, sobre todo en Italia y Francia y que se veneran por separado y en días distintos. Pero insisto, no tiene por qué ser este tampoco, el que esté vestido de soldado no implica que lo haya sido. En todo caso, no es el niño mártir venerado el 12 de mayo.

Y ya que estamos con Pancracio, vamos a otra pregunta:


Pregunta: Quisiera saber que significan las palabras que aparecen en el libro que San Pancracio mantiene abierto en su mano izquierda. Aparte de la palma, sostiene un libro donde se leen las palabras "VE DABO NITE VOBIS AD ME OMNIA ET EGO BONA". No he podido recabar información sobre su significado en ningún sitio. Todo el mundo parece que pasa por alto estas palabras, que el Santo anuncia, y que señala con el dedo índice.

Respuesta: Las palabras correctas son: "VENITE AD ME ET EGO DABO VOBIS OMNIA BONA", que significan: "VENID A MI Y OS DARE TODOS LOS BIENES". Es una invitación del Evangelio, a seguir y confiar en Cristo. Es una invitación del santo a confiar el Señor, dador de todo beneficio y bendición. Y sí, todos las pasan por alto, en gran parte porque no las entienden. Al menos las siguen, porque San Pancracio tiene aún mucha devoción como intercesor ante Dios, ligadas al trabajo y al dinero, pero devoción al fin.

jueves, 9 de mayo de 2013

Beato Luis Rabatá, presbítero carmelita, tal vez no mártir.

Grabado de su retablo
en Randazzo.
Las fuentes más fiables que tenemos de nuestro Beato Luis Rabatá (8 de mayo) son los procesos canónicos de fama y virtudes con vistas a la canonización, que nunca llegó. De su infancia y juventud nada  se sabe, incluso el año de nacimiento es incierto, sobre 1443, en Erice, Catania. Nada conocemos de la familia, aunque los procesos hablan, por suposiciones de los testigos, que se educó en una familia muy cristiana, que le inculcó las letras y la piedad, pero vamos... Las primeras referencias dicen que profesó en el convento de La Anunciación de Trápani, donde fue ordenado sacerdote. Según testigos, fue un sacerdote ejemplar, caritativo. Gran predicador de la penitencia y la conversión, la misericordia divina y del juicio justo de Dios. No se sabe a ciencia cierta cuando fue nombrado prior de Randazzo, convento que pertenecía a la Reforma Calistiana, llamada así por haber sido aprobada por Calixto III en 1456.

Ayunaba, siguen los procesos, a pan y agua constantemente y, cuando fue nombrado prior, era en menor de todos, eligiendo los oficios más humildes y que otros rechazaban, incluso el de limosnero. cumpliendo fielmente el punto 15 de nuestra Regla, dada por San Alberto de Jerusalén (17 de septiembre y 8 de abril):
"Tú, hermano, y cualquiera que te suceda en el cargo de prior, recordad siempre y poned puntualmente por obra la máxima del Señor en el evangelio: 'El que quiera ser grande entre nosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo'" (Mt 20, 26-27: cfr. Mc 10, 43-44).

Promovió mejoras en la ciudad de Trápani, como mejorar el acceso a la ciudad, y algunos saneamientos. En este cargo de prior le llegó la muerte, por una herida en la frente causada por una flecha que le disparó Antonio Catalucci porque el Beato había reprendido públicamente las costumbres de su hermano, un religioso que provocaba escándalo en la ciudad con su conducta. Otra versión dice que fue porque el beato convirtió a la hermana de este Catalucci, que vivía como concubina de su propio hermano. Pero ni está claro esto, pues Luis, en los meses que duró la dolorosa agonía (la herida se gangrenó, pasando la infección al resto de la cabeza) no acusó a nadie, ni dijo la causa (tampoco desmintió que fuera Catalucci). Sólo decía, al ser preguntado sobre el agresor: "Dios lo perdona. Sea para gloria de Dios".

La versión que trascendió y que le canonizó fue esa: fue mártir por la conversión de sus fieles, y su iconografía lo ha consagrado como mártir, poniéndole la palma de martirio y la flecha en la frente como atributos típicos. Según Lezana, en su Analecta 503, el cuerpo fue llevado a la iglesia, y los funerales duraron tres días, en los que se observó la lozanía del cuerpo, la cauterización exterior de la herida, de la que quedó solo un punto como recuerdo. El cuerpo no despedía ningún olor. Se verificaron curaciones de fiebres, nervios, etc.

En 1553 se abrió un proceso informativo, y otro en 1573. En ellos se recoge este portento, que nos recrea nuestro viejo conocido del blog: “Flores del Carmelo”:
El Beato Ludovico Rabatá (...) para declarar el cielo su santidad, hizo una demostración bien rara, y fue, que habiéndose pintado un cuadro donde estaban los santos de la Religión, y no habiendo puesto en él al beato Padre, por la mañána apareció pintado entre los demás, con su diadema".
Urna relicario de Luis Rabatá
Gregorio XVI aprobó el culto local que se le tributaba el 10 de diciembre de 1841. El 6 de abril de 1842 se aprobó la oración propia, y el 11 de mayo de ese mismo año se le proclamó beato, permitiendo a los carmelitas celebrar su memoria el 8 de mayo. Lezana relata otros milagros, tomados, dice, de los procesos de 1573, obrados por medio de sus reliquias: Liberación de posesos, fiebres y parálisis desaparecidas. Siempre ha quedado la disyuntiva de considerarlo confesor o mártir, puesto que la causa ni el causante del flechazo están nada claras, por lo que su oficio hoy día es de Confesor, en los "calzados", mientras que los "descalzos" han omitido su memoria.

Sus reliquias se conservan en la Basílica de la Asunción de Santa María en Randazzo, y en Erice, su ciudad natal. Su cráneo, en el que es visible la herida, se muestra, junto a la flecha y la ballesta del asesino, en un relicario a la veneración de los fieles.