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martes, 20 de febrero de 2018

Hermoso, taumaturgo y mártir.

San Eleuterio de Tournai, obispo y mártir. 20 de febrero y 1 de julio.


Nació en Blandin, cerca de Tournai, en el siglo V. Fueron nobles sus padres, llamados Sereno y Blanda. Estudió a la vera del obispo Vermand junto a San Medardo de Noyon (8 de junio), a quien Eleuterio un día profetizó que sería obispo. Fue ordenado presbítero sobre 480, y en 486 el papa San Félix III (1 de marzo) le nombró obispo de Tournai.

La leyenda dice que Eleuterio era tan hermoso que el día de la toma de posesión de la sede, una hija del gobernador de la ciudad, no cristiano, se enamoró perdidamente de él. Y no solo eso, sino que le confesó su amor. Pero Eleuterio la rechazó, y con tanta firmeza, que la joven enfermó de amor y murió. El padre de la chica entonces, desesperado, acudió al santo para le devolviera a su hija, prometiendo hacerse cristiano. Eleuterio resucitó a la joven, pero el gobernador no aceptó a Jesucristo, por lo cual Eleuterio profetizó que ello tendría consecuencias para la ciudad.

Efectivamente, pronto se desataron terribles calamidades sobre Tournai, una tras otra. Los paganos, sospechando que ello era culpa de Eleuterio, le metieron en la cárcel y le azotaron. Pero esa misma noche el santo fue liberado de la cárcel por un ángel, lo cual fue visto por todos como signo de su inocencia. Entonces el gobernador fue presionado por el pueblo y aceptó renunciar a los ídolos y tomar a Cristo por Señor. Fue bautizado el 26 de septiembre de 496 y al instante terminaron las enfermedades y los desastres.

El día de Navidad de ese mismo año sanó de su ceguera de nacimiento a un mendigo conocido en la ciudad, llamado Mantilo. Otros muchos milagros hizo el santo, los cuales, acompañados de su predicación, confirmaron en la fe a muchos, que abandonaron para siempre la idolatría. Sin embargo, a otros no pudo atraerlos hacia Cristo, y en manos de estos entregó la vida, el 1 de julio de 532. Una leyenda posterior dirá que le asesinaron los arrianos, pero no hubo herejes de estos tan al norte de Europa.

Sus reliquias se hallan esparcidas por muchas ciudades de Europa. Es abogado contra las fiebres, las sequías y las lluvias sin fin.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 20 de febrero además se celebra a
San Euquerio de Orleans, obispo.
Santa Estefanía de Egipto, mártir.

lunes, 19 de febrero de 2018

Contra la serpiente y con Cristo.

San Barbato de Benevento, obispo. 19 de febrero.

Fue Barbato un celoso presbítero que habría predicado en Moncona y luego en Benevento en el siglo VII. Los habitantes de esta última ciudad, aunque cristianos, conservaban una antigua superstición de venerar una víbora dorada que tenían en un árbol al que consideraban sagrado. Romualdo, señor de la ciudad, alentaba el culto a este ídolo haciendo cada año fiestas en su honor. En el árbol se colocaban pieles de serpiente a las que se le disparaban flechas, ganándose premios y "bendiciones" del ídolo. Barbato predicaba a tiempo y destiempo contra aquella idolatría. Ayunaba, oraba y se disciplinaba por sus fieles, pero nada, ellos seguían a lo suyo: adorando a Cristo y a la víbora al mismo tiempo. En su última predicación pública contra aquella idolatría profetizó que grandes calamidades vendrían sobre la ciudad si no se volvían a Cristo.

Y así fue, en breve el emperador Constancio comenzó un asedio contra la ciudad, que le era reacia desde hacía tiempo. La epidemia y la muerte se hicieron presentes, y Barbato recordó que ya les había advertido, así que los habitantes de Benevento rechazaron públicamente la idolatría, suplicando misericordia a Cristo. El mismo Barbato cortó el árbol y fundió la serpiente y del oro resultante mandó hacer un cáliz y una patena. Cuando terminó de decir misa, el emperador levantó el asedio y se marchó resignado.

Uno de los fallecidos por la enfermedad fue Hildebrand, obispo de Benevento, y en su lugar fue elegido nuestro santo, quien fue consagrado obispo el 10 de marzo de 663. Su apostolado se centró en desterrar todo rastro de idolatría, llevando a sus ovejas a Cristo. En 680 estuvo en el Sínodo Lateranense celebrado contra los monotelitas por el papa San Agatón (10 de enero), y en 581 asistió al Concilio de Constantinopla, dedicado al mismo asunto.

Barbato falleció al año siguiente, el 29 de febrero de 682. Sus reliquias fueron trasladadas al monasterio de Monte Vergine.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 19 de febrero además se celebra a
San Bonifacio Kloetink de Lausana, obispo.
Auxibio I de Solias, obispo.

domingo, 18 de febrero de 2018

Convertido por un no beso, mártir por Cristo.

Santos Claudio, Máximo y compañeros mártires. 18 de febrero.



Santos Claudio y Máximo.
Crónica de Nuremberg.
Su leyenda, vinculada a la de Santa Susana (11 de agosto), cuenta que Claudio y Máximo, eran hermanos del papa San Cayo (19, 21 y 22 de abril) y de San Gabino (19 de febrero), padre de Susana. Máximo era tesorero privado del emperador Diocleciano, y Claudio igualmente tenía un puesto relevante cercano al emperador. Cuando el emperador Galerio Maximiano perdió a su esposa Valeria, cayó en enorme tristeza, y sabiendo que sus servidores tenían una sobrina bellísima (Susana), quiso conocerla para desposarla, pues también tenía rango noble.

Claudio habló a Gabino sobre las pretensiones de Galerio, y ambos llamaron a Susana a su presencia. Cuando la chica se acercó, Claudio quiso saludarla con un beso, pero Susana le apartó diciendo "Perdóneme, tío, pero ningún hombre me ha besado ni besará nunca". Claudio le inquirió sobre esas palabras y Susana le dijo que tenía un voto perpetuo de virginidad, cosa que Claudio nunca había oído hablar. Esta resolución de Susana, más que las enseñanzas recibidas, hizo que Claudio creyera en Cristo con absoluta firmeza y estuviera dispuesto a negar la mano de Susana a Galerio. Sabiendo que el emperador reaccionaría con violencia, Claudio y Máximo recibieron el santo bautismo, junto a Prepedigna, Alejandro y Cutias, mujer e hijos de Claudio.

Luego, Claudio y Máximo informaron al emperador que Susana prefería la corona celestial a una corona terrenal. Montando en cólera, el emperador dio la orden de desterrarlos a todos, pero terminaron quemados vivos en Ostia y sus cenizas echadas al mar, en 295. Por su parte Gabino y Susana fueron encerrados en la cárcel y sufrirían el martirio posteriormente.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 18 de febrero además se celebra a
San Angilbert de St-Riquier, abad.
Santa Constanza de Roma, virgen.

sábado, 17 de febrero de 2018

San Finan de Lindisfarne.

San Finan de Lindisfarne, obispo. 17 de febrero y 9 de enero.

Fue monje en el célebre monasterio de Iona, fundado por San Columbano (9 de junio). Sucedió a San Aidan (22 de octubre) en el episcopado, siendo el primer monje de Iona en ser nombrado obispo. Finan mantuvo buenas relaciones con el inestable rey Oswy, y logró reconciliar con Cristo a a Sigebert, rey de los sajones y a Peada, rey de los ingleses de Midland, quienes una vez bautizados, permitieron la evangelización de sus territorios.

Finan se hizo acompañar para su misión apostólica de numerosos monjes, que pronto lograron numerosas conversiones. Además, ordenó obispos a Diuma, para ser obispo de Midland, y a San Cedd (7 de enero), para los sajones orientales. Construyó la catedral de Lindisfarne, la cual hizo al estilo de las iglesias celtas: de madera y con el techo de hierba. Finan fue uno de los prelados opuestos a la romanización de la liturgia impuesta por algunos reyes y prelados, especialmente San Wilfrith de York (24 de abril y 12 de octubre, traslación de las reliquias).

Finan entró a la gloria eterna sobre 661.

Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 17 de febrero además se celebra a
La Huida a Egipto.
San Policronio, obispo y mártir.

viernes, 16 de febrero de 2018

San Tanco, mártir.

San Tanco de Verden, obispo y mártir. 16 de febrero.

Los datos que de él tenemos nos llegan gracias a Albert Krantz, y de él toman los demás. Tanco, también conocido como Tatta, nació en Irlanda, a mediados del siglo VIII. Era monje o presbítero y, como tantos oriundos de Erin, cruzó un día el mar para predicar en el continente, específicamente en Sajonia. Allí formó parte de la comunidad monástica de Amarbaric, cerca de Verden. Este monasterio había sido fundado por San Patto (3 de septiembre), obispo de Verden e igualmente irlandés. Cuando su abad murió, Tanco fue elegido para sucederle.

En 760 murió San Patto y Tanco fue elegido para la sede. Tanco fue un celoso propagador del Evangelio entre los sajones. Predicó en Flandes y Cleves. Algunas crónicas le hacen mártir bajo una turba de bárbaros que lo linchó por las amonestaciones del santo a su vida licenciosa. Subió al cielo el 16 de febrero, entre 800 y 820.


Fuentes:
-http://omniumsanctorumhiberniae.blogspot.co.uk
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 16 de febrero además se celebra a
Santa Juliana de Nicomedia, mártir.
San Pánfilo de Cesarea, presbítero y mártir.

jueves, 15 de febrero de 2018

Apóstol de Suecia, el segundo.

San Sigfried de Suecia, obispo. 15 de febrero.

Aunque Suecia había sido evangelizada una y otra vez por San Óscar (3 de febrero), los suecos siempre volvían al paganismo, al menos oficialmente, porque rescoldos de la fe cristiana siempre quedaban. En el siglo X el rey sueco Olaf Scobkongr se interesó por cristianizar el país, por lo cual mandó una embajada al rey Ethelred de Inglaterra para que le enviara misioneros a instruirle a él y a su pueblo en la fe de Cristo. Uno de los primeros en ofrecerse para la empresa fue nuestro Sigfried, que era archidiácono de la sede de York. Su presteza, frente al paso atrás de muchos presbíteros, hizo que el rey Ethelred le aplaudiera y mandara le consagraran obispo para la misión, que se presentaba difícil, sabiendo del carácter de los suecos.

Sigfried se embarcó a Suecia con sus tres sobrinos, los monjes Santos Sunaman, Unaman y Wiaman (15 de febrero). Desembarcaron en Gothland, donde inmediatamente celebraron la Eucaristía, con asombro de muchos, que nunca habían visto un culto tan hermoso como aquel. La leyenda dice que Jarl, señor del lugar, luego diría al rey que durante la misa, cuando el obispo levantó sus manos a lo alto, había visto a un niño hermosísimo en manos de aquel, que miraba a todos con una bella sonrisa. Es un milagro que suele leerse de otros santos, como San Hugo de Lincoln (17 de noviembre) o San Alto de Altomünster (5 de noviembre y 9 de febrero, traslación de las reliquias).

Olaf se entrevistó con el santo, aprendió nuestra fe católica y al poco tiempo se bautizó junto su familia y muchos de su pueblo. Luego dio al santo el castillo de Husaby, para que lo convirtiera en una iglesia. Desde allí empezó el santo la evangelización activa de los suecos, apoyado por sus sobrinos y otros presbíteros ingleses que se le unieron posteriormente. No siempre fue fácil, sufrieron mucho por el Evangelio, pues incluso sus tres sobrinos fueron asesinados en Växjö, y sus cuerpos arrojados a una sentina por paganos a los que amonestaron por su vida licenciosa. Los asesinos fueron descubiertos y se libraron de la muerte gracias a que Sigfried intercedió por ellos, perdonándoles y abriéndoles las puertas del cielo con el bautismo. Tampoco aceptó la “multa de sangre”, que consistía en que los asesinos debían pagar una suma a los parientes más cercanos del muerto. Sigfried tampoco aceptó dinero, y aún más, logró que el rey aboliera esa costumbre.

Sigfried levantó la catedral de Växjö por indicación de un ángel, en el sitio donde habían sido hallados milagrosamente las reliquias de sus santos sobrinos. Este martirio no le desalentó, sino que le reafirmó en su misión, que completó con éxito sobre 1030, cuando entró al cielo. Fue enterrado en la catedral de Växjö y canonizado por el papa Pascual II en 1155. Durante la persecución de los herejes luteranos hacia los católicos en el siglo XVI, sus reliquias fueron destruidas.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 15 de febrero además se celebra a
Santos Faustino y Jovita de Brescia, mártires.
San Claudio de La Colombière, presbítero jesuita.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Dinero para otros, pobreza para él.

San Abraham van Haran, ermitaño y obispo. 14 de febrero.

Sabemos de él gracias a Teodoreto, que hace una descripción de su vida, basándose en los testimonios de monjes que le conocieron.

Abraham nació a mediados del siglo IV y fue ermitaño casi desde niño. Vivía austeramente, ayunando casi siempre y en constante oración. Permanecía días enteros en pie o de rodillas, sin dormir, para no caer en la pereza, y otras excentricidades. Pero un día comprendió que así solo se haría daño y no lograría edificar a nadie, así que decidió hacerse un predicador del Evangelio y vivir entre las personas.

Se mudó a Haram, la tierra de su tocayo el Patriarca San Abraham (19 de octubre) y por medio de un supuesto negocio de frutos secos y frutas, comenzó a predicar a Cristo a la gente. Ya no eran tiempos de persecución, pero muchos aún eran hostiles al cristianismo, por lo que en una ocasión le tomaron y le arrojaron desde el tejado de una casa. Pero he aquí que en una ocasión los funcionarios fiscales aparecieron en la aldea exigiendo el pago de un impuesto exorbitado. Los habitantes del pueblo estaban todos temerosos, pero Abraham consiguió un préstamo de un noble que le admiraba, pagó el impuesto y desde entonces, como no, todos le quisieron. Ya lo dice el dicho: "poderoso caballero es Don Dinero".

Al poco tiempo falleció el obispo y Abraham fue elegido por todos para ocupar la sede, pero a pesar de ello, siguió viviendo pobre y austeramente, como un eremita. Subió al empíreo sobre 422.


A 14 de febrero además se celebra a
San Valentín de Terni, obispo y mártir.
San Valentín de Roma, presbítero y mártir.

martes, 13 de febrero de 2018

La muerte les separó, la gloria los unió para siempre.

San Polyeucto, mártir. 13 y 14 de febrero, 7 y 9 de enero.

Sobre ese santo tenemos dos "Actas", unas antiguas y escuetas, y otras más tardías y que pretenden completar a las otras.

Hubo dos soldados que eran grandes amigos, llamados Nearco y Polyeucto, siendo el primero cristiano y el segundo pagano aún. En 259 ambos amigos fueron destinados a Melitene de Armenia, donde les llegó el Edicto de persecución contra los cristianos emitido por Decio y Valeriano. Nearco, quien siempre lamentaba que Polyeucto no aceptara la fe cristiana, se llegó adonde su amigo para decirle que su amistad terminaría en breve. Este le protestó diciéndole que solo la muerte podría separarles. – "Dices bien" – le respondió Nearco – "estamos a punto de ser separados por la muerte", y le mostró el edicto imperial. Entonces (esta es una de las adiciones) Polyeucto contó a su amigo que había tenido una visión en la cual veía a Cristo quitarle sus vestiduras de militar, ponerle una túnica blanquísima, para luego subirle a lo alto en un caballo alado. Oyendo esto, Nearco se alegró, pues su amigo estaba más cerca del Señor que antes. Entonces le instruyó en la fe, Polieucto creyó en Jesucristo y comenzó a desear el martirio.

Para esto Polyeucto se declaró abiertamente cristiano, reprendiendo a los que le rodeaban por continuar el culto a unos falsos dioses y a los emperadores, como si fueran divinos. Fue sometido a la flagelación con varas de espinos, pero él no cejó. Le ofrecieron puestos de honor y riquezas, pero él solo se burlaba de ellos. Entonces le trajeron a su mujer y a su hijo pequeño, para que a la vista de estos, se ablandara. Ella lloró y suplicó por el amor que se tenían y por su hijito, pero Polyeucto respondió a su esposa predicándole de Cristo, de quien ya no podía apartarse nunca más. Luego de esto, los jueces le condenaron a muerte y le llevaron a las afueras. Mientras le sacaban de la ciudad, se encontró con su amigo, quien le dijo que pronto se verían en el cielo. Con esta alegría, Polyeucto alcanzó jubilosamente el martirio.

Por su parte Nearco, según las adiciones, le enterraría y luego sería él mismo mártir.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 13 de febrero además se celebra a
San Agabo, profeta y carmelita.
Beato Jordán de Sajonia, dominico.

lunes, 12 de febrero de 2018

"Sin el Domingo no podemos vivir".

San Saturnino de Abitinia y compañeros mártires. 12 de febrero.

En 303, imperando Diocleciano, se emitió otro edicto de persecución contra los cristianos. En Abitinia padecieron muchos mártires, entre ellos los que hoy traigo.

Un domingo de 304, estando el sacerdote Saturnino, sus cuatro hijos y otros muchos cristianos en la celebración de la Eucaristía en casa de un fiel llamado Octavio Félix, los soldados imperiales irrumpieron en la casa y se los llevaron presos. Los dos hijos mayores del sacerdote, Saturnino y Félix, eran lectores, su hija María había consagrado su virginidad a Dios, e Hilarión era todavía un infante. Entre los otros prisioneros estaban Dativo, quien era un noble senador, Ampelio, Rogaciano, Januario, Casiano, Victoriano. En total eran 30 hombres y 19 mujeres. Dativo era quien más defendía al presbítero Saturnino y en todo momento estaba junto a él, como sus hijos.

Cuando fueron llevados ante los magistrados, confesaron a Cristo tan firmemente, que los jueces aplaudieron su coraje. Pero aún así, todos fueron encadenados y enviados a Cartago, ante el procónsul Anulino. Durante el trayecto no cesaban de cantar himnos y cánticos al Señor, alabando a Dios por permitirles ser mártires. Llegados ante el magistrado, este se dirigió a Dativo, por ser un noble. Le inquirió si había participado en "la Colecta" (el modo antiguo de referirse a la reunión de los cristianos) y quien la presidía. Dativo respondió que asistía cada domingo y que en su casa se celebraba la Eucaristía, pero calló sobre quién era el presbítero, por lo cual fue sometido al potro y al desgarramiento de los costados con garfios de hierro. Tras él, todos fueron interrogados y sometido a iguales tormentos, pero ninguno dejó ni renegó de Cristo.

Luego preguntó Anulino a Félix si había estado en "la asamblea". Félix respondió: - "Soy cristiano". "Yo no pregunté eso" – dijo el magistrado – "sino si has estado en la colecta". "¡Oh, juez ignorante!" – gritó Félix – "¿sería yo cristiano y no estaría presente? Como si la reunión del día del Señor fuera sin el cristiano, y el cristiano sin la reunión del día del Señor. ¿No sabes que uno fue hecho para el otro, y que no puede ser sin el otro?" por encararse así con el procónsul, fue salvajemente golpeado y enviado a prisión.

Entre los presos estaba Victoria, una virgen consagrada que desde niña había prometido castidad a Cristo. Aunque sus padres paganos la habían ofrecido a un noble, ella escapó de su casa, se refugió en una iglesia, donde consagró su virginidad a Dios según se acostumbraba ya en las iglesias orientales. El procónsul le preguntó cuál era su religión y la respuesta de Victoria fue "soy cristiana". Estaba allí un hermano de Victoria, llamado Fortunaciano, quien intentó declarar que la chica era loca y no sabía lo que decía, pero Victoria respondió cabalmente a las preguntas y clamó bien fuerte que nadie la había obligado a ser cristiana. Le fue preguntado si quería volver a casa con su hermano y dijo - "siendo cristiana, no reconozco a nadie como hermanos sino a los que guardan la ley de Dios". Fue enviada a un juez, que intentó convencerla con diferentes argumentos, pero ella rechazó uno tras otro.

También esta Emérito, quien al serle preguntado el por qué se reunían para la asamblea, estando prohibido, respondió: "Sin el Domingo no podemos vivir".

Anulino entonces se centró en el pequeño Hilarión, pensando que al ser un niño tan tierno, sería fácil reducirle. Pero el niño despreció las amenazas como un hombre y dijo: "soy cristiano, he estado en la colecta, y fue de mi propia elección, sin ninguna coacción". Le dijo Anulino: - "Te cortaré la nariz y las orejas". "Podrías hacerlo, pero yo aún sería cristiano". Entonces el procónsul mandó fuera llevado a la cárcel e Hilarión gritó: - "¡Gracias a Dios!"

Y así se cortan las Actas, sin que sepamos el tipo de martirio que padecieron. Una mano con más piedad que respeto por la historia añadió siglos después muchos nombres y terminó las Actas con estas palabras: "Estos benditos mártires, desprovistos de todo alimento para sus cuerpos, uno por uno y gradualmente, emigraron al reino celestial con la palma de la victoria, sosteniéndolos nuestro Señor Jesucristo, que con el Padre reina a través de los siglos. Amén."



En 404 estas Actas fueron un documento esencial para combatir a los donatistas, pues ellas dejan claro que ni por la persecución los cristianos dejaban de asistir a los Oficios Divinos. En 406, en su obra "Contra Cresconio" San Agustín (28 de agosto; 24 de abril, bautismo; 29 de febrero, traslación de las reliquias a Pavía; 5 de mayo, conversión; 15 de junio, en la Iglesia oriental) da testimonio de su culto en las iglesias de África, señalando su día de memoria a 12 de febrero. De él lo toma Usuardo para introducirlos en el Martirologio Romano.

Ocasionalmente son mencionados entre los llamados "Mártires de la Eucaristía". por ello, el 29 de mayo de 2005, en la Clausura del Congreso Eucarístico de Bari, el papa Benedicto XVI se refirió a estos santos mártires, tan antiguos y tan actuales:
"Sobre la experiencia de los mártires de Abitina debemos reflexionar también nosotros, cristianos del siglo XXI. Ni siquiera para nosotros es fácil vivir como cristianos, aunque no existan esas prohibiciones del emperador. Pero, desde un punto de vista espiritual, el mundo en el que vivimos, marcado a menudo por el consumismo desenfrenado, por la indiferencia religiosa y por un secularismo cerrado a la trascendencia, puede parecer un desierto no menos inhóspito que aquel 'inmenso y terrible' (Dt 8, 15) del que nos ha hablado la primera lectura, tomada del libro del Deuteronomio".


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 12 de febrero además se celebra a
Santa Humbelina de Jully, abadesa.
San Melecio de Antioquía, obispo.

domingo, 11 de febrero de 2018

Del obispo litánico.

San Lázaro de Milán, obispo. 11 de febrero.

Se sabe que era ya era obispo de Milán antes de 440, aunque no consta cuando fue consagrado. Igualmente hay testimonios de que ante el peligro de las invasiones de los godos a Italia, ordenó el rezo de las letanías mayores. Esta circunstancia ha hecho que muchos le atribuyan la confección de este rito, tradicionalmente atribuida a San Mamerto (11 de mayo).

 Lázaro subió al cielo el 14 de marzo de 470, pero la Iglesia milanesa celebraba su memoria a 11 de febrero, pues tenía una norma rígida de no celebrar santo alguno durante la santa Cuaresma.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 11 de febrero además se celebra a
Beata Eloísa de Coulomb, viuda y reclusa.
San Jonás el Jardinero, monje.

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