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lunes, 24 de julio de 2017

San Miliau el destronado.

San Miliau de Tréguier, conde y mártir. 24 de julio y 5 de noviembre.

Fue hijo del conde Budic de Bretaña, quien fue asesinado por su hermano Majencio para hacerse con la corona de Armórica. Majencio cuidó de Teodorico, Miliau y Rivod, los tres hijos de Budic. Cuando crecieron, Teodorico comenzó una guerra contra su tío, le venció y tomó el trono de Armórica. Algunas leyendas cuentan que durante esta guerra, llegó a Bretaña el príncipe irlandés San Guigner (14 de diciembre) con 600 compañeros, para establecerse como ermitaños. Sin embargo, Teodorico pensó que venía a auxiliar a su tío, y los asesinó a todos (!). 

En fin, que ganó la corona, pero gobernó poco tiempo y nuestro Miliau le sucedió luego de su muerte, pues Jonoc, hijo de Teodorico se ordenó presbítero. Miliau se casó con la princesa Aurelia, con quien tuvo de hijo a San Melar (2 de octubre y 6 de mayo. traslación de las reliquias). Ocho años gobernó Miliau, siendo tiempos de paz para Bretaña, pero al cabo, su hermano Rivod le asesinó, cortándole la cabeza, en 538. Así quedó como como tutor del pequeño príncipe, de siete años, a quien mutilaría años más tarde para que no llegara a reinar. Finalmente mandó asesinarle, por lo que también se le venera como mártir. 

Otras leyendas bretonas hacen saltar a Miliau nada menos que 300 años para ponerlo enfrentado a San Carlomagno (28 de enero y 29 de diciembre, traslación de las reliquias) por mantener la soberanía de Armórica. Pero eso, es falso. 

Miliau fue sepultado en Tréguier, donde los milagros le hicieron un santo muy popular. Durante siglos. Se le invoca contra el reuma y los dolores de cabeza. Aunque en su leyenda no se menciona que haya tomado su cabeza o algo parecido, se le representa como "santo cefalóforo", aunque solo para indicar que murió decapitado.



Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"Les vies des saints de Bretagne". GUY-ALEXIS LOBINEAU. OSB. Rennes, 1874.


A 24 de julio además se celebra a
Santa Cristina la Admirable, mística.
San Declan de Ardmore, obispo.

sábado, 22 de julio de 2017

De San Platón, el sabio.

San Platón de Ancyra, mártir. 22 de julio y 18 de noviembre (Iglesias Orientales).

San Platón.
Parhauti, Rumanía.
Nació en Ancyra, la actual Ankara de Turquía, de padres cristianos, allá en el siglo III. Habiendo iniciado una de las tantas persecuciones, fue apresado por su fe, y llevado ante el gobernador Agripino. Este le amenzazó con terribles torturas si no apostaba de la fe cristiana y sacrificaba a los dioses, como mandaba la ley. Pero Platón le respondió que no temía a la muerte temporal a causa de Cristo, la cual le privaría de la muerte eterna.

Agripino mandó que le pusieran sobre plomo ardiendo, lo cual el santo soportó con entereza. Un verdugo se permitió ironizar sobre su "estupidez", siendo que se llamaba igual que el sabio filósofo. El santo respondió: "Nada hay entre Platón, excepto que tenemos el mismo nombre, pues yo soy un discípulo de Cristo, del cual obtuve la sabiduría que tengo, mientras Platón enseñó una sabiduría que es necedad para con Dios". Entonces fue devuelto a la prisión hecho una llaga. Allí permaneció 18 días sin comer ni beber nada. Cuando los carceleros se mostraron asombrados por esto, Platón les dijo "Me satisfago través de la oración". Finalmente fue decapitado, entre los años 266 y 306.


A 22 de julio además se celebra a
Santa María Magdalena, discípula de Cristo.
San Wandrille de Fontenelle, abad.

viernes, 21 de julio de 2017

De una doble cefaloforia.

San Tremeur de Bretaña, príncipe, monje y mártir. 21 julio.

Su leyenda, estrafalaria como pocas, cuenta que vivía en Bretaña un noble llamado Guerech, el cual tenía una bella hija, Santa Trifina (8 de noviembre), la cual le fue solicitada por Conomor, Duque de Cornwall, el cual era conocido por su vida libertina y sus muchas mujeres, a las que abandonaba cuando se cansaba de ellas, hallaba alguna nueva, o se quedaban embarazadas. Trifina se negó a casarse con él, implorando a su padre que no la convirtiera en una concubina de aquel hombre. San Gildas (29 de enero) intervino, pero nada pudo hacer, y la joven fue entregada a Conomor. Todo fue bien hasta que Trifina quedó embarazada. Al saberlo Conomor, sin mediar palabra tomó una espada y decapitó a la muchacha.

Gildas, que estaba en oración, fue al lugar del hecho e invocando a Dios, lanzó un puñado de tierra contra el castillo de Conomor, que se derrumbó al instante, quedando este mal herido. Luego Gildas tomó la cabeza de Trifina, la puso sobre sus hombros, la bendijo y ella volvió a la vida (!), quedándole para siempre la cicatriz en el cuello. Trifina quiso irse con Gildas a su monasterio de Rhuys, pero este no la aceptó, recomendándole que volviera a casa de sus padres y cuidara a su hijo. Ella lo hizo y cuando nació el niño, le llamó Gildas, aunque por sobrenombre le llamaban "Tremeur" (el victorioso). Cuando era aún pequeño, Trifina lo llevó al monasterio de Gildas, y ella misma ingresó en un monasterio de monjas. 

Tremeur creció y fue un joven muy aplicado. Cuando tenía 15 años tomó el hábito monástico. Pero un día en que daba un paseo se encontró con Conomor, su padre, el cual, al enterarse de quien era, sacó una espada y le cortó la cabeza. Tremeur entonces tomó su cabeza y echó a andar hasta Broons, Côtes-du-Nord, donde cayó definitivamente y se le sepultó. En el sitio donde se le enterró se venera una pequeña parte de sus reliquias. Otra parte se veneraba en París, pero en la Revolución Francesa fueron dispersadas. Se le invoca contra las lesiones y heridas mortales. Es conocido entre los "santos cefalóforos".


A 21 de julio además se celebra a
San Víctor de Marsella, soldado mártir.
San Daniel, Profeta.

jueves, 20 de julio de 2017

De Santa Librada y sus asuntos.

Pregunta: Me gustaría saber sobre Santa Librada...he encontrado algunas, leyendas e historias sobre ella, parece que casi todas coinciden en la santa crucificada y barbuda mujer... Es que en mi barrio hay una capillita con su nombre ...he notado que los niños de catequesis y las mismas catequistas poco y nada saben... Paraguay.

Respuesta: Gracias por tu saludo. La verdad es que la pregunta se las trae, pues las leyendas (que hay más de una) de Santa Librada y sus hermanas, así como su culto, están viciados por la falta de datos históricos, y por el deseo de realzar su figura, lo cual la hace sospechosa de manipulaciones. Vamos a ello.

Santa Librada.
Bogotá.
Santa Librada, virgen y mártir. 20 de julio, 18 de enero, 15 de julio (invención de las reliquias en 1300) y 15 de abril (traslación de las reliquias a Burbaguera).

La leyenda.
Según el Leccionario de Sigüenza del siglo XII, Librada nació en el año 122, y era hija de Catelo o Catelio, gobernador de Galicia; y de Calsia, una dama noble (no falta quien la haga hija de reyes). Catelo fue trasladado a Tarragona, dejando a Calsia embarazada, la cual cuando dio a luz, tuvo nueve niñas. Espantada por aquello, mandó a una vieja sirvienta que tirase a las niñas en el río, pero esta no obedeció, sino que decidió dar a las niñas a familias cristianas. Los nombres de las niñas, que no coinciden en varias versiones, son Genivera o Ginebra, Basilia, Germana, Victoria, Marina, Eufemia o Eumelia, Marcia o Marciana, Liberata o Librada, y Quiteria. En unas versiones no aparece Marina, sino Gema, con una leyenda diferente a la Marina de Ourense, que es la misma de Antioquía (su culto en Irache y Stella consta desde 1074, y con este nombre, Gema).

Paso el tiempo, regresó el padre y, enterado de lo que había pasado, buscó a sus hijas, y las acogió amoroso. Cuando llegaron a la primera juventud, Catelio quiso casarlas, pero ellas se revelaron como cristianas y que no se casarían con gentiles. Las encerró, pero ellas escaparon... y aquí se separan las leyendas. Unas versiones dicen que todas fueron mártires juntas, menos la leyenda de Santa Quiteria (22 de mayo), que la quiere muriendo aparte, o Basilia, como dice el P. Higuera, que padeció nada menos en que Siria (pero a este hay que creerle poco). En fin, que apresadas las ocho muchachas, fueron martirizadas con varios tormentos, y en el caso de Librada terminó degollada por su propio padre, junto a las demás. 

Aunque todo es legendario, no hay por qué concluir tajantemente que no existe Librada. Tampoco hay que concluir categóricamente que solo sea culto de mártires famosas veneradas en la zona y hechas hermanas. Bien pueden ser algunas hermanas y otras no. O ser santas locales, con nombres comunes a mártires famosas. Por ejemplo, fácilmente la Victoria de esta leyenda puede ser una santa local, posterior al siglo II, que no hay que identificar con un culto a la gran mártir Santa Victoria (23 de diciembre). 

Santa Librada a punto
de ser degollada.
Culto y reliquias.
Han ocurrido muchas confusiones con el culto de Santa Librada. En 1568, con la reforma de Trento y la revisión de los cultos y breviarios locales, el oficio propio de Librada fue suprimido junto a todo el breviario de Siguenza, por contener muchos hechos apócrifos de varios santos, no solo de Librada. Aunque el culto a la santa no fue suprimido (es rarísimo que esto ocurra), se comenzó a rezar del oficio de común de vírgenes mártires. En 1585 se hicieron gestiones para que se volviera a aprobar el antiguo oficio y lecciones. En 1599, se volvió a insistir, pero había una polémica nada pequeña, sobre el cuerpo que se venera en Siguenza. Se decía que en 1300, el obispo Don Simón había traído el cuerpo verdadero ¡desde Como, Italia! Nada menos que habría llegado allí luego de pasar por un monasterio de monjes y otro de monjas y reposar allí en Italia más de 8 siglos. No olvidar el detalle de que en Como, efectivamente, se venera a Santa Liberata (16 de febrero), una monja muy posterior a nuestra Librada. 

En el siglo XIX esto quedó refutado demostrando que lo que hizo el obispo Simón fue una invención de las reliquias dentro de la misma iglesia catedral de Sigüenza, poniendo unas reliquias dentro de un arca de plata. Por una bula de Inocencio IV, se puede afirmar que dicho cuerpo ya era venerado en 1251, lo cual no es poco tiempo. Esta Bula concede indulgencias a los devotos de la santa, por lo que hay que concluir que el santo cuerpo ya sería lo suficientemente venerado en dicho sitio antes de 1300. Por esto, Baronio añadió al Martirologio Romano, en el día 18 de enero la anotación "In verbo Liberatae, de hac tabula Ecclesiae Comensis, ubi acta ejus asservari dicuntur". Una parte de estas reliquias se donaron a Las Tablas, Panamá, donde Santa Librada tiene gran devoción.

Santa Librada.
Capilla de Lambaré,
Paraguay.
Librada, no Wilgefortis.
Mencionas a "la santa crucificada y barbuda mujer", y efectivamente, a Santa Librada se le ha asociado con Santa Wilgefortis (20 de julio), y con tanta firmeza que incluso el día de su memoria litúrgica pasó del 18 de enero al 20 de julio, aunque aún en 1623 el Capítulo de canónigos de Siguenza votó en contra del cambio de día. El error nació en el siglo XVI, y se extendió por obra del mencionado P. Higuera, hagiógrafo sin muchos escrúpulos a la hora de inventarse detalles. Asoció a ambas santas y fundió sus leyendas sin el más mínimo criterio ni siguiendo tradición alguna, sino tomando el añadido que Molano hizo al martirologio de Usuardo: "Item Santæ Wilgefortis Virginis et Martyris, filiae Regis Portugaliæ, quam nonnulli latine Liberatam, theutonice autem Ontcomeram agnominant". Hizo Molano una mezcla, pensando que el nombre latino de Wilgefortis era Liberata, así como el alemán era Ocommer, como también se conoce a Wilgefortis. Pero no significan lo mismo, ni pueden traducirse igual.

Este error caló en el culto hasta el punto de que el mismo leccionario de Siguenza, finalmente aprobado en el siglo XVII, dice "Wilgeforte o Librada", poniendo el nombre de Wilgefortis como el principal". Igualmente la iconografía consagró el martirio de Librada en la cruz, cuando fue por degollamiento. Y así hasta hoy, aúnse cree es la misma. Y aunque sus leyendas se parecen en cuanto a la región (Galicia una, Portugal otra), y a que el padre las mató por rechazar un matrimonio, el origen de la leyenda de Santa Wilgefortis es otro, que no ocupa aquí.


Fuente:
-"Santa Librada, virgen y mártir patrona de la Santa Iglesia y obispado de Sigüenza". R.P DIEGO E. CHANTOS Y ULLAURI. Madrid, 1806.



A 20 de julio además se celebra a
San Elías, Profeta.
San Vulmar, abad.

miércoles, 19 de julio de 2017

Pastor, obispo ¡y partero!

San Bernulf de Utrecht, obispo. 19 de julio.


Bernulf supervisa
la construcción de una iglesia.
Nuestro santo nació a inicios del siglo XI y una curiosa leyenda cuenta cómo llegó a ser obispo de la importante sede de Utrecht: En 1027 murió Adelbold, obispo de Utrecht, y se desencadenó una guerra interna por buscar sucesor entre los canónigos de Utrecht, los nobles y el pueblo. Llegó a ser un asunto de Estado la cosa, por lo cual, el emperador Conrado II se desplazó a Utrecht para dirimir el asunto. Le acompañaba la emperatriz Gisela, que estaba embarazada. Al pasar la comitiva por Oosterbeek, la emperatriz se sintió mal y los médicos le ordenaron que debía suspender el viaje y descansar. El emperador encomendó a un pastor que por allí había, llamado Bernulf, que acompañara a Gisela y le sirviera en todo lo que necesitara, pues él debía seguir viaje. 

Llegó Conrado a Utrecht y aún estaba oyendo a las partes sobre quien debía ser el sucesor, cuando le llegó la noticia que la emperatriz había dado a luz una, y había sido atendida con maestría por el pastor Bernulf. Entonces Conrado decidió, para premiar al pastorcillo y eliminar a los pretendientes al obispado, nombrar a Bernulf obispo de Utrecht.

Ciertamente consta dicha pugna a la muerte de Adelbold, y que el elegido fue nuestro santo. Sin embargo, en la misma época consta como párroco de Oosterbeek un prominente cura llamado, cómo no, Bernulf, por lo que probablemente Bernulf haya sido sacerdote y el término "pastor" signifique que lo era de almas. Y su desempeño como obispo parece dejarlo claro. Fue un celoso reformador de la vida clerical y monástica, extendiendo en sus dominios la reforma de Cluny. Fue un amante del arte sacro, promoviendo la belleza en las iglesias y abadías que construyó o reparó. En 1041 acompañó al príncipe Enrique en una campaña contra los húngaros, y en 1046 estuvo a su lado cuando alcanzó el trono imperial como Enrique III, y le ayudó con su poder e influencias ante las sublevaciones.


El nacimiento de la princesa.
Bernulf murió el 19 de julio de 1054 y fue sepultado en la iglesia de San Pedro en Utrecht, levantada por él, donde aún se veneran algunas reliquias suyas. En 1917, fue proclamado patrón de los artistas holandeses.Y, claro, abogado de los buenos embarazos y partos.


A 19 de julio además se celebra a
Santa Macrina la Joven, virgen.
San Arsenio el Grande, abad.

martes, 18 de julio de 2017

Santa Odilia, una de las de Úrsula.

Santa Odilia, virgen y mártir. 18 de julio y 21 de octubre.

Protección de Santa Odilia.
Forma parte de las legendarias 11.000 compañeras de Santa Úrsula de Colonia (21 de octubre). Sabemos que la leyenda de Úrsula tiene "subtramas", en las cuales se añaden leyendas propias a algunas de las acompañantes de la comitiva. 

Sin embargo su culto es muy posterior al siglo V, cuando supuestamente habría vivido. Su nombre no aparece en las listas primitivas de estas vírgenes, y será desconocida hasta el siglo XII, cuando comienzan a circular las revelaciones de Santa Isabel de Shönau (18 de junio) sobre la "historia" de Santa Úrsula. Estas revelaciones contienen a una Odilia, que habría sido una princesa, prima muy cercana de Úrsula. Tenía dos hermanas, Santas Imma e Ida (21 de octubre), que igualmente fueron martirizadas. Odilia habría alcanzado la palma de la victoria cuando una flecha se le clavó en la garganta.

Pero esta leyenda no tendría repercusión sino hasta el siglo XIII, cuando el Hermano Juan Novelan, de los Canónigos Regulares de la Santa Cruz, comenzó a proponer la devoción a la santa, partir de unas supuestas apariciones. Y supuestas hay que decir, porque la existencia de Santa Odilia es 0,01 porciento fiable. Este Hermano dijo que la misma Odilia se le había aparecido y le había señalado que sus reliquias no estaban en el bellísimo altar-relicario de Colonia, donde se venera a las 11.000 vírgenes, sino que estaban enterradas debajo de un peral en el jardín de un tal Arnulf, en la misma ciudad. Le hacía esta revelación la santa para que fueran trasladadas a Huy, Bélgica, a la Casa Madre de los Canónigos. 

El 18 de julio de 1287 las reliquias fueron trasladadas, y una serie de milagros ocurrieron durante la misma, sobre todo curaciones de ciegos, por lo cual es patrona de las enfermedades de los ojos. No deja de ser sospechoso que también lo es Santa Odilia de Alsacia (13 de diciembre), por lo que solamente parece una "apropiación" del patronato, teniendo en cuenta que ambas tienen el mismo nombre. Como sea, luego de tanto tiempo, estos Canónigos, llamados "Cruzados" tienen a Santa Odilia como su patrona y han promovido su culto allá donde van. Actualmente el centro neurálgico de la devoción a la santa está en Minnesota, Estados Unidos, donde su memoria es celebrada por esta Congregación.

Martirio de Odilia y sus hermanas.
Otras supuestas compañeras de Santa Úrsula son:
Santa Dorotea de Colonia. 21 de octubre.
Santa Avia. 6 de mayo.
Santa Cunera de Rehen. 12 de junio y 28 de octubre.
San Panthalo, obispo y mártir. 12 de octubre.
Santa Saturnina de Neuenheerse. 20 de mayo.
Santa Edwette de Esquibien. 15 de abril.
Santa Córdula de Colonia. 22 de octubre.
Santa Aurelia de Strasburgo, virgen. 15 de octubre.


A 18 de julio además se celebra a
Santa Sinforosa y sus hijos mártires.
Beato Roberto de Salento, eremita celestino.

lunes, 17 de julio de 2017

Punzado día y noche.

San Andrés Zoerard, eremita. 17 de julio, 13 de junio (en Polonia) y 1 de mayo.

Nació sobre 980 en Opatowice, Polonia. Sobre el año 1000, cuando tenía 20 años se retiró como ermitaño a Małopolskie, no lejos de la frontera con Eslovaquia. Vivió un tiempo allí hasta que tuvo que exiliarse debido a la política religiosa del Duque Boleslao I, interesado en la romanización del país para acercarse a los francos y lograr su apoyo contra los musulmanes. Boleslao ordenó que la Iglesia abandonara el rito eslavo, aprobado hacía más de 100 años por el papa Adriano II, y los que se negaron a ello tuvieron que huir o padecer cárcel. Nuestro santo cruzó la frontera y se fue a las montañas de Zabor, donde tomó el hábito en el monasterio de San Hipólito. 

Vivió un tiempo en el monasterio hasta que, con el monje San Benito (17 de julio, 13 de junio y 1 de mayo) se retiró como ermitaño. Andrés tomó como ermita un estrecho agujero en un árbol, que aún se conserva y venera como una minúscula capilla. Por ello forma parte de los santos dendritas. Vivió una vida austerísima, alimentándose solo de hojas y hierbas, y toda su vida usó un áspero cilicio, y rodeó su poco espacio de clavos punzantes, de modo que su cuerpo siempre estuviera expuesto a la penitencia. En una ocasión se desmayó por agotamiento mientras estaba en el bosque, y los ángeles lo llevaron por los aires a su ermita.

Andrés murió alrededor 1030, y fue sepultado por Benito, que vivió tres años más como ermitaño en el mismo sitio hasta ser asesinado por unos ladrones. El culto a ambos santos monjes fue extendido muy pronto por los eslovenos. Los milagros en la sepultura y en la santa "cueva" no cesaban, y todos se hacían lenguas de ellos. El más representado en la iconografía es aquel que ocurrió cuando unos ladrones asesinaron a un compinche y para esconderlo de los demás, arrojaron el cuerpo al agujero que habúa ocupado el santo, y he aquí que el hombre resucitó al acto. Se arrepintió de su vida malvada y entró en religión. En 1064 se escribió una "vita". En 1083 el papa San Gregorio VII (25 de mayo) les canonizó a ambos, aunque ya desde antes el rey Geza había proclamado a Andrés como patrón de Hungría. Sus reliquias se veneran en la catedral de Nitra, Eslovaquia, donde fueron trasladadas por el rey San Ladislao I de Hungría (30 de junio).


A 17 de julio además se celebra a
Beata Teresa de San Agustín y compañeras mártires.
San Alejo, confesor.

domingo, 16 de julio de 2017

De la cartuja al barco, y de allí al cielo.

Beatos Claudio Beguignot y Lázaro Tiersot, cartujos mártires. 16 de julio.

En 1789 estallaba la Revolución Francesa, en cuyo marco alcanrzarían la palma del martirio numerosos sacerdotes, religiosas y seglares que no admitieron vivir sin Dios. A partir de 1790 la persecución arreció luego de la "Constitución Civil del Clero". En 1792, con el infame y obligatorio juramento que toda persona consagrada debía firmar, concediendo al Estado el poder absoluto, la persecución llegó a sus extremos, pues la mayoría de obispos y presbíteros se negaron a firmarla. En Rochefort fueron hacinados en barcos 800 sacerdotes y religiosos que, supuestamente, serían deportados a las Guyanas, pero realmente les dejaron morir, o mejor dicho, vivir para siempre, algunos de ellos ya beatificados por su testimonio, contado por los supervivientes, liberados en 1795.

Entre los mártires tenemos a dos monjes cartujos. Del primero, Claudio Beguignot, se sabe que nació 1736 y que profesó sus votos en la cartuja de Bourgfontaine, en 1760. Era un buen monje, que al suprimirse su monasterio por la Revolución, al haberse negado a firmar la "Constitución Civil del Clero" se escondió en la cartuja de Rouen. Pero en 1791, ante la inminente persecución, los monjes de esta cartuja se dispersaron, escondiéndose en diversos sitios. Claudio fue apresado en casa de unos amigos en 1793, y se le condenó a la deportación en 1794. Fue llevado a un barco de los mencionados antes en Rochefort. Allí padeció unos meses innumerables sufrimientos y privaciones, que llevó con entereza. Falleció el 16 de julio de 1794, a la edad de 58 años. 

De él dirá uno de los cartujos sobrevivientes a aquel calvario: "Este santo religioso falleció en el gran hospital, durante mi permanencia en él. Después de haber pasado santamente la mayor parte de su vida en la contemplación y en la práctica de todas las virtudes propias del claustro, la terminó aún más santamente en la profesión de la fe, en medio de las obras penosas de su ministerio sacerdotal, como confesor. Casi todos los enfermos acudían a él, aunque Dom Claudio estuviera tan enfermo como ellos. Tantos trabajos terminaron por enardecer su sangre. A esto se añadió el empeoramiento de una llaga que se había hecho en una pierna, y en tal forma que le ocasionó la muerte. Falleció como había vivido; con las señales de un verdadero predestinado, en el mes de julio de 1794. Con solo ver a este hombre de Dios, se sentía uno atraído por el amor a la penitencia. Llevaba la mortificación de Jesucristo en todo su cuerpo. Nunca se hubiera uno cansado de oírle hablar de Dios, tal era la unción con que lo hacía. (…) Los rasgos de su rostro tenían algo de parecido con los que los artistas acostumbran a representar a San José Benito Labre. Esta es la razón por la que habíamos dado ese mismo nombre a este gran siervo de Dios".

El Beato Lázaro Tiersot nació en 1739 y había profesado sus votos a los 30 años, en la bella cartuja de Fontenay. En 1790 hubo de abandonar su monasterio, para esconderse en Avallon, donde fue apresado en 1793 y encarcelado en Auxerre. Junto a otros 15 sacerdotes fue trasladado a los barcos de Rochefort en 1794. Murió el 10 de agosto del mismo año de fiebres. De él tenemos este testimonio: "El primero de nuestro departamento que cayó enfermo fue el Padre Tiersot, cartujo de Avallon, quien había ejercido en otro tiempo el cargo de Vicario en su Orden. Se atribuyó su enfermedad a la caritativa costumbre que había tomado de no acostarse durante cuatro días, para no molestar a sus vecinos que se quejaban de no disponer de cama. (…) El último día de su enfermedad, algunos de los nuestros le encontraron y le dijeron que pronto volvería a unirse a nosotros en el mismo departamento. Ante esta salida, sonrió y dijo: 'Mañana me toca a mí. Dentro de tres horas ya no estaré más en este mundo'. Es cierto que para nosotros fue motivo de alegría, ver que uno de los nuestros iba a recibir la recompensa que justamente había merecido por tantos sufrimientos tolerados por causa de la fe; sin embargo, fue también motivo de gran dolor, perder un hombre tan extraordinario. Su sola presencia era suficiente para infundirnos valor y constancia. 

Crucifijo tallado en prisión
por uno de los sacerdotes mártires
.
Cuando alguno se le quejaba del sufrimiento que tenía que soportar, el cartujo solía responder así: 'Esto no es nada; merecemos mucho más. Quienes eran condenados a las minas en los primero tiempos de la Iglesia, después de haberles cortado un pie o haberles sacado un ojo, por la confesión de Jesucristo, lo pasaban mucho peor que nosotros'. La dulzura de su carácter, su modestia y humildad, así como su tierna piedad, eran causa de que fuera querido y buscado por todos. Los recién venidos, que aún no le conocían, nos preguntaban al verle: '¿Quién es ese?' Y, sin esperar nuestra respuesta, añadían: '¡Ese Padre es un santo!' Yo tuve el gusto de conocerle en Auxerre y de permanecer en su compañía cerca de diez meses. No vi en él otra cosa, sino muchas y excelentes cualidades, sin ningún defecto. Me admiró, sobre todo, su fortaleza para superar cualquier sufrimiento; austero consigo mismo e indulgente hacia los demás. En él se daban de la mano un gran sentido común, con un profundo conocimiento de la teología".


Las reliquias de ambos santos mártires son veneradas en la isla de Aix. Fueron beatificados el 1 de octubre de 1995 por Juan Pablo II, junto a otros 72 mártires de Rochefort.



Fuente:
"Santos y Beatos de la Cartuja". JUAN MAYO ESCUDERO. Puerto de Santa María, 2000.

Sobre otros mártires de este período podéis leer:
Beata Teresa de San Agustín y compañeras mártires.
Beata Margarita Rutan, Hija de la Caridad y mártir.
Beata Josefina Leroux, clarisa mártir.


A 16 de julio además se celebra a
Nuestra Señora, la Virgen del Carmen.
Santa María Magdalena Postel, virgen fundadora.
San Heller, mártir.

sábado, 15 de julio de 2017

San Plechelm de Oldenzaal, obispo.

San Plechelm de Oldenzaal, obispo. 15 de julio y 4 de agosto (traslación de las reliquias a Oldenzaal).

No se sabe mucho de su vida, pues solo aparece mencionado en la "vita" de San Wiro de Roermond (8 de mayo). Era un monje irlandés, que junto a Wiro visitó Roma, donde el papa San Sergio I (8 y 9 de septiembre), viendo sus ansias apostólicas y les ordenó obispos a Wiro y a nuestro santo. Les envió a evangelizar Europa, tal como había hecho con San Willibrordo (7 de noviembre) y San Bonifacio (5 de junio).

Se establecieron en en el territorio de Pipino de Herstal, cerca de Roermond. Plechelm predicó en la zona de Gelderland y Kleve, convirtiendo a muchos a la fe de Cristo: nobles y plebeyos. Realizó estupendos milagros, como destrozar ídolos con solo mencionar el Nombre de Jesús. Junto a Wiro elevó una iglesia dedicada a nuestra Señora y un monasterio dedicado a la memoria de San Pedro. Allí serían trasladadas, siglos después las reliquias de Santa Odilia (13 de diciembre), tomando su nombre desde entonces.

Cuando Wiro murió, sobre 710, Plechelm presidió sus funerales y le enterró en dicho monasterio. Y el mismo sería sepultado en la misma tumba a su muerte, sobre 715. Y también lo sería Otger. En el siglo IX las reliquias de los tres fueron escondidas por miedo a los vikingos. En el siglo X fueron halladas por el obispo Balderik de Utrecht, que las trasladó nuevamente, aunque las de nuestro santo las llevó a Oldenzaal, donde se venera su cráneo y huesos menores. En 1881 se descubrió su antigua tumba en el monasterio Santa Odilia mientras se hacían obras de restauración.


A 15 de julio además se celebra a
Santa Apronia de Toul, virgen.
Beato Ignacio de Acevedo y compañeros mártires.

viernes, 14 de julio de 2017

Del silencio al barullo.

Beato Bonifacio de Saboya, obispo cartujo. 14 de julio.

Nació en 1207, en la familia ducal de los Saboya. Su abuelo fue el Beato Humberto III (4 de marzo), y sus padres fueron Tomás I de Saboya y Margarita de Ginebra. De joven Bonifacio fue de porte noble y bello, y era diestro con las armas. Sin embargo, muy joven dejó lo prometedor del mundo para consagrarse a Dios en la austeridad de la Gran Cartuja, en Grenoble. Allí quería vivir y morir, santificando su alma con el estudio y la oración, pero Dios y la Iglesia quisieron otra cosa.

Aun era novicio cuando el papa Honorio III, por influencia de su familia, le nombró prior de un conflictivo monasterio en Mantua, que ni cartujo era. Dos años estuvo allí, haciendo la paz y reformando las costumbres. En 1228 se le permitió volver a la Cartuja, para continuar su noviciado, a la par que le ordenaban de subdiácono. En 1230 el papa Gregorio IX manda sea ordenado presbítero y le nombra administrador apostólico de Belley. En 1237 es nombrado administrador de la sede de Valencce, y en 1240, de la sede primada de Inglaterra, vacante desde la muerte de San Edmundo (16 de noviembre). En 1241 la reina Leonor de Inglaterra logra que se nombre a Bonifacio, sobrino suyo, para la arquidiócesis primada, buscando solucionar la crisis entre el rey Enrique y la Iglesia, por causa de las intromisiones reales en la disciplina eclesiástica. En 1243 el papa Inocencio IV confirmó la elección, y la consagración episcopal se le dio en 1244, en el Concilio de Lyon. Mantuvo a su lado a San Ricardo de Chichester (3 de abril y 16 de junio, traslación de las reliquias), canciller de la etapa de Edmundo.

Aunque Bonifacio tenía amistad con el rey Enrique, no se dejó llevar por esta, sino que defendió los derechos de la Iglesia y corrigió al rey cuando fue necesario. Fue, paradójicamente, con los miembros de la Iglesia, con los que tuvo que batallar: las diócesis sufragáneas de Canterbury, especialmente Londres, se negaron a recibirle en su visita pastoral, que implicaba reforma moral y económica. Bonifacio había encontrado a la arquidiócesis arruinada y endeudada, pues aunque el rey había devuelto algunas de las rentas confiscadas a San Edmundo, los gastos y las canonjías eran demasiadas. Como empezó recortando y suprimiendo salarios, llamando a la moderación, pues muchos clérigos se le opusieron. La cosa fue a mayores en el monasterio San Bartolomé el Grande, donde Bonifacio se fue a las manos con el subprior, lo que devino en una batalla entre los monjes y los guardias de Bonifacio, el cual terminó golpeado y no salió herido porque, según el proceso legal que se estableció, llevaba una cota de malla bajo el hábito. La leyenda laudatoria, por su parte, dice que era un cilicio. Además, tuvo que huir y excomulgar a los rebeldes. 

Los canónigos de San Albano y los de San Pablo entablaron un proceso legal en Roma, acusándole de sobrepasar sus poderes como arzobispo metropolitano, de inmiscuirse en asuntos internos de las diócesis, los monasterios y capítulos canonicales. La acusación estuvo bien fundamentada y era apoyada por varios prelados, tanto que ni el rey pudo hacer algo por protegerle. Bonifacio apeló en Roma, pero el papa Inocencio IV restringió sus atribuciones y le obligó a levantar las excomuniones, aunque al mismo tiempo confirmó que tenía derecho a hacer la visita pastoral y la reforma de la arquidiócesis y sus sufragáneas. La paz fue restablecida poco a poco y la situación mejoró. No solo pagó las deudas, sino que construyó iglesias, monasterios y hospitales, e hizo próspera la diócesis. Bonifacio fue regente de Inglaterra en ausencia de Enrique. En una ocasión fue legado real en Francia y en otro momento hizo la paz entre las principales facciones de Saboya, que amenazaban la sucesión de los condes.

Sepulcro de Bonifacio. Hautecombe.
Falleció el 4 de julio de 1247, mientras estaba de visita a sus familiares en Saboya. Fue sepultado en el espléndido panteón familiar del monasterio cisterciense de Hautecombe. Su culto no vino por parte de su Orden, sino que fue la Casa de Saboya la que promovió su culto, aunque ciertamente la Cartuja siempre se enorgulleció de Bonifacio. En 1547 se abrió el sepulcro y se le halló incorrupto, lo que aumentó más aún la devoción de los saboyanos. El 7 de septiembre de 1838 el papa Gregorio XVI le beatificó formalmente, confirmando el culto que recibía por casi 600 años. En 1839 se aprobó el Oficio Litúrgico propio, para las diócesis de Francia e Inglaterra, y en 1858 fue adoptado por los cartujos.


Fuente:
"Santos y Beatos de la Cartuja". JUAN MAYO ESCUDERO. Puerto de Santa María, 2000.


A 14 de julio además se celebra a
Santa Regenuflis de Incourt, virgen.
San Basin de Drongen, rey mártir.