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viernes, 19 de enero de 2018

De Santos Reyes (XXI): San Canuto "el Descanonizable"

San Canuto IV de Dinamarca, rey y mártir. 19 de enero y 10 de julio.

Fue hijo ilegítimo de Sweyn Ulfsson, rey de Dinamarca, quien tuvo una esposa llamada Gunnhilda y varias concubinas, una de ellas fue la madre de nuestro santo. Además, el rey tuvo otros tres hijos. Uno también llamado Canuto, que murió pequeño, otro llamado Harald Hein, y por último, siguiendo a San Canuto nació su único hijo en el matrimonio, llamado Sweyn.

Swen designó a nuestro Canuto como sucesor, a pesar de no ser el mayor ni legítimo, pues lo consideró el mejor preparado para reinar. Así, en 1076, cuando el rey Swen murió, Canuto debía reinar, pero los tres hermanos se enfrentaron entre sí. Harald, que tenía el apoyo de los nobles más importantes de Dinamarca se hizo con el trono, dando a Canuto el gobierno del condado de Zealand, además de lograr del Consejo Real que Canuto sería su sucesor en la corona danesa, en caso de sobrevivirle. Mientras tanto se dedicó a la piratería por el Báltico, saqueando los poblados costeros. Harald falleció en 1080, con alegría de muchos, pues había sido un rey timorato, poco firme y descuidado, así, los daneses allanaron el trono a Canuto, aclamándole sucesor en Viborg. 

Pero no esperaban los daneses que Canuto fuera tan… pues así tan como leeremos: sabiendo que en Halland habían sido de los que menos le querían en el trono, celebró un Consejo allí ordenando que se le pagara un impuesto de procuración. Uno de los granjeros exclamó "No admitiremos ninguna extorsión ilegal del rey, obedeceremos la ley y nada más". Entonces Canuto determinó que ninguno podría entrar a sus bosques, ni siquiera los cerdos por bellotas. Este autoritarismo absurdo exaltó a los granjeros, pues la mayor parte de Halland estaba rodeada de bosques donde sus cerdos se habían alimentado siempre, sin que ningún rey reclamara nada. Pero Canuto respondió a su protesta mandando matar al granjero que se le había enfrentado.

Luego pasó a Skaney, donde reclamó un impuesto sobre toda la pesca, ya que según él, el mar también era suyo. Además, prohibió toda piratería, aunque él lo había sido, mandó matar a todos los prisioneros peligrosos, los condenados por robo y los acusados de violación. Y esto último a pesar de que él mismo incurrió en ese delito violando a la esposa de un presbítero que le había recibido y alimentado con generosidad. Y para más humillación, le ofreció un anillo de oro en "reparación" del mal que les había hecho.

Canuto se casó con Adelheid, hija de Baldwin de Flandes, con quien tuvo un hijo, el Beato Carlos "el Bueno" (2 de marzo), quien realmente sí que fue bueno. Tuvo Canuto varios hermanos por parte de madre, Erick, al que nombró conde de Zealand, y Benedicto, al que siempre mantuvo cerca como amigo y consejero. A su medio hermano, Olaf, que tenía su misma edad, siempre le tuvo cierta ojeriza y no se fiaba de él. Y aprovechó en cuanto pudo para alejarle: Cuando varios nobles quisieron protestar por los desmanes del rey, comisionaron a Olaf, para que llevara sus quejas a Canuto. Este se negó a escucharle y, además, mandó apresar a su hermano y lo envió a su suegro Balduino de Flandes, para que lo mantuvieran prisionero, aunque le mandó liberar pronto.



Todos estos desmanes e injusticias hicieron que los jefes de varias regiones temieran o vivieran enfadados con el rey. Por eso, Thord Skori y Tolar Verpill, dos de los jefes de Jutlandia, convocaron una reunión secreta en Randers, donde los nobles acordaron detener aquello. Mientras tanto Canuto seguía por todo el país inconsciente de la hostilidad que sus exacciones habían provocado, y del peligro que lo amenazaba. Tuvo la primera reacción cuando anunció que iba a entrar en Randes y los mensajeros enviados fueron regresaron con escudos atravesados por flechas, como señal de advertencia. Envió tropas a Randers para acabar con los insurgentes mientras él avanzaba a Fyen. Pero apenas se movió de su castillo, una turba de siervos lo asaltó e incendió, dejándole impresionado. Se refugió en Odense, luego de enviar a su mujer y a su hijo a Flandes, con la encomienda de que su suegro le mandara refuerzos.

El ejército formado contra el rey, comandado por el conde Asbjorn, marchó rápidamente sobre Odense, donde llegó el 8 de julio de 1086. El día 10 el rey escuchó misa muy temprano, y al término de la misma supo que sus enemigos habían cruzado el río y estaban a las puertas de la ciudad. Sus hermanos Benedicto y Eric le alentaron a que huyera disfrazado, pero Canuto manifestó que sería mejor entregarse él y así salvar las vidas de sus hermanos y sus fieles caballeros. Pero estos se negaron, y formaron un círculo para defenderle. Entonces Canuto hizo lo que tal vez debió haber hecho antes, y ante el altar, lloró humildemente sus pecados, pidiendo perdón a Dios y confesándose. Luego mandó al sacerdote que había cantado la misa, que ofreciera oraciones por los que ese día iban a morir. Luego, sorprendentemente, tomó un salterio y comenzó a cantar salmos y cánticos.

Los rebeldes atacaron la iglesia con piedras, mientras gritaban: "¡Ahora, rey, te devolveremos los robos que has cometido!", "¡Esta por el buey que te llevaste!","¡Esta por la vaca que robaste!", "Esta por el caballo del que me despojaste". Las piedras, ya encendidas con pez, rompieron los vidrios de la iglesia, causando muerte a algunos. Canuto y sus seguidores se refugiaron en el coro hasta que los rebeldes entraron a la iglesia, convirtiéndola en un campo de batalla. Una piedra golpeó el rostro de Canuto, que limpió la sangre con parsimonia y continuó con el salterio en la mano. De ambos bandos hubo muchas bajas, por lo que se hizo una tregua. 

Uno de los conspiradores, llamado Eyvind, pidió a Benedicto que le permitiera hablar con el rey, pero este le respondió "no te acercarás al rey porque tú eres el más traicionero de los hombres". Pero Canuto intervino y dijo que le dejara acercarse, así tal vez podría hacerse la paz. Pero era una trampa, apenas se acercó, Eyvind sacó una espada que tenía escondida y atravesó al rey con ella, dejándolo muerto ante el altar. Pero el mismo terminó asesinado por Palm, cuñado de San Canuto. El asesinato del rey desató otra batalla, que terminó con la muerte de Benedicto, luego de la cual los rebeldes pidieron una tregua y llegaron a un acuerdo. Los otros hermanos del rey, Olaf, Sweyn y Erick sobrevivieron.

Reliquias de San Canuto en Odense.
Canuto y Benedicto fueron enterrados en Odense. Olaf, el cuarto hijo de Sweyn Ulfsson, asumió el trono de Dinamarca. Al año siguiente estaba en Fyen, cuando un presbítero pidió audiencia y le informó que muchos habían visto una luz maravillosa sobre la tumba de su hermano Canuto, y que allí se habían logrado algunos milagros. Olaf respondió que demasiado conocía a su hermano como para creer que era un santo. Además, amenazó al sacerdote con matarle si repetía aquella historia. El presbítero calló, y nadie osaba evocar la memoria de Canuto durante el reinado de Olaf. Pero sin embargo, en 1095 Erick subió al trono de Dinamarca y prestó oídos al rumor popular que decía que Dinamarca había sido castigada con la hambruna durante el reinado de Olaf por el asesinato de Canuto. Los peregrinos acudían a la tumba del rey Canuto, y nadie recordaba ya sus desmanes, a la par que la historia sobre su arrepentimiento y su muerte frente al altar se iba haciendo cada vez más romántica y piadosa. 

Cuando ya el pueblo le veneraba como santo, Erick envió una delegación a Roma para pedirle que pudiera que Canuto fuera formalmente canonizado. Hábilmente se envió información sobre los milagros que supuestamente habrían ocurrido en la tumba del rey; pero se obvió gravemente todo en cuanto el carácter y el gobierno de Canuto. Sorprendentemente, el papa Pascual II emitió la Bula de canonización en 1100, llamándolo mártir. Sus reliquias aún se veneran en la catedral de Odense.

Varias "vitae" se escribieron pronto, edulcorando la vida del santo, borrando todas sus injusticias y pecados personales y dotándole de virtudes y acciones benéficas. Sin embargo, conocemos la "Saga de Knytlinge", que narra las cosas tal cual, como dice Butler "sin exagerar ni sus virtudes ni sus vicios".


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.


A 19 de enero además se celebra a
San Dionisio, papa carmelita.
San Launomer de Corbion, abad.

jueves, 18 de enero de 2018

"El fuego de la caridad ardía en su corazón"

Beata Regina Protmann, virgen fundadora. 18 de enero.

Nació en 1552 en Braunsberg, Prusia Oriental, en una familia de mercaderes. Su familia había permanecido fiel a la fe católica en medio de la revolución desatada por la herejía luterana, reciente en el tiempo. Católica creció Regina, dando muestras firmes de piedad y caridad. En 1571 se dio más intensamente a la oración, y junto a dos amigas se retiró a una casa vieja de su ciudad. Las tres iniciaron la obra de las "Hermanas de Santa Catalina de Alejandría", conocidas como "las Catarinas". Su espiritualidad se nutrió principalmente de la máxima benedictina "Ora et Labora", y de la divisa ignaciana de "Ad Maiorem Dei Gloriam". Pronto tuvo más discípulas y entre todas organizaron su vida para dedicar horas a la oración, al trabajo y a la caridad. 

En este tiempo de la Contrarreforma católica, y en siglo XVII también, numerosas mujeres dieron un paso al frente inspiradas por Dios para liderar la causa del Evangelio. Como Santa Ángela de Merici (27 de enero), Santa Juana de Lestonnac (15 de mayo y 28 de diciembre, traslación de las reliquias), o Mary Ward. Detrás de muchas de ellas estaba la espiritualidad jesuítica de misión, educación y cultura como medios para detener la herejía y mantener fieles a los católicos. Lamentablemente, la Iglesia no estaba preparada para aquello y las directrices del Concilio de Trento sobre la clausura de las monjas hicieron imposible que muchas obras fructificasen. Otras resistieron, acomodándose a la clausura o semiclausura, y otras lograron su cometido. Regina hubo de padecer muchísimo por esta mentalidad. Para los clérigos (jesuitas incluidos) era impensable que hubiera mujeres consagradas visitando las casas de los pobres, catequizando, cuidando enfermos en sus propios hogares ¡incluso por las noches! Como Mary Ward, Regina luchó por no tener clausura ni semiclausura, pero al mismo tiempo ser religiosas y no solo seglares. En realidad no era algo nuevo en la Iglesia, pero si algo ya olvidado.

En 1583 las Hermanas fueron oficialmente reconocidas por su obispo, y el papa Clemente VIII les dio su aprobación en 1602. Sobre ella el mejor dato que poseemos es lo que escribe el jesuita Engelbert Keilert, cercano a ella: 
"El fuego de la caridad cristiana ardía en su corazón. ¡Los pobres y los necesitados pueden hablar de esto! Cuántas veces no lavaba los pies de los pobres en la casa anfitriona, cuántas veces no limpiaba las heridas de los pacientes. ¿Tenía alguien fiebre, dolor de muelas, hinchazón, una enfermedad ocular o lo que fuera?, pues ella sabía un medio para ello. Si se enteraba que alguien estaba enfermo, aunque fuera una persona completamente desconocida enviaba allí a una hermana con una sopa confortante y una comida sólida para fortalecerle.

Desde hace más de cuarenta años dirige a las Hermanas Catarinas. Ella es un ejemplo para todas sus hermanas. Se impone a sí misma las mortificaciones más estrictas, que prohíbe a sus hermanas. A menudo ella regala su ropa o ropa de cama, duerme en el piso desnudo o pasa la noche rezando ante el Sacramento por la conversión de los pecadores. Cuando escucha que la guerra o un conflicto armado estalla en algún lugar comienza una oración de cuarenta horas con su comunidad, como si sólo ellas fueran capaces de evitar la calamidad. Insistentemente va hacia su meta a pesar de las decepciones y contratiempos, inspirada por su lema de vida 'Como Dios quiera'".

Regina subió al encuentro con el Esposo Cristo el 18 de enero de 1613, luego de pasar toda la Navidad enferma. Su culto siempre fue reducido, pero su ejemplo animó a muchos a hacer el bien y trabajar por Cristo. Sus reliquias se veneran en Grottaferrata desde el siglo XX. Fue beatificada por San Juan Pablo II el 13 de junio de 1999.


A 18 de enero además se celebra a
San Máximo de Serbia, rey y obispo.
Santa Margarita de Hungría, princesa, virgen dominica.

miércoles, 17 de enero de 2018

"Se dió del todo, no a medias tintas"

Beato Teresio Olivelli, laico mártir. 17 de enero.

Nació el 7 de enero de 1916, en Bellagio donde vivió 10 años hasta que la familia se mudó a Mortara. Siempre fue un niño y jovencito piadoso, gustaba de confesarse semanalmente y comulgaba cada día. En 1936, ante la presecusión religiosa en España, escribe a su tío: "La juventud es heroica o miserable. El hombre de ideas no puede darse a medias tintas, él da todo. Cuando Cristo es el Ideal que nos impulsa, creo que el deber se realiza en amor total hacia Él y debe consumirse hasta la última gota".

En la Universidad de Pavía estudió leyes, graduándose en 1938. Ese mismo año, pasó a ser Profesor Adjunto de Derecho Administrativo en la Universidad de Turín. En esta ciudad se acerca al fascismo, en el que halla elementos que le parecen compatibles con la fe cristiana. Llegó a trabajar en el Instituto Nacional de Cultura, nido ideológico del fascismo. Pero pronto entre 1939 y 1941 visita Berlín por sus estudios y se decepciona al conocer la verdadera ideología totalitaria del fascismo, irreconciliable con los conceptos la dignidad humana propios de la fe católica. 

Cuando Italia entra en la II Guerra Mundial, Teresio fue llamado a filas y enviado a Rusia. Entre las trincheras será un ángel para sus compañeros: reza por ellos y con ellos, les conforta, socorre a los heridos, les lee pasajes de los Evangelios, permanece junto a los enfermos. Cuando regresa a Italia comienza una febril actividad para ayudar a los soldados que vuelven y a sus familias: les pone en contacto, les visita, les escribe, les busca trabajo, ora con ellos, les reconcilia con Dios. Se opone al fascismo más firmemente de lo que antes lo había apreciado. Por ello El 9 de septiembre de 1943 fue arrestado por los nazis e internado en un campo de prisioneros. De allí huye y comienza a participar en la resistencia católica. Contribuye con el ideal de la libertad cristiana al movimiento, dándole un aspecto de cruzada.

En 1944 funda el periódico "El Rebelde", desde donde se condena el odio y la injusticia del nazismo y se difunden los valores cristianos para una verdadera regeneración política y social de Italia. El 27 de abril de ese mismo año es arrestado en Milán por pertenecer a las "peligrosas" asociaciones católicas, enemigas del fascismo. Fue enviado al campo de prisioneros de Fossoli, y en julio fue condenado a fusilamiento, pero logró escapar y esconderse, pero le capturan y le envían a Gries, indicándose que es un preso que gusta de escapar, para que se le trate peor. Luego le llevan a Flossenbürg y finalmente a la prisión de Hersbruck. En todos estos sitios su presencia siempre es consoladora. Da ánimos a los otros presos, organiza juegos, oraciones, ayuda a los más enfermos y débiles. A más de uno le dará su escueta ración de alimento. En este lugar se encontró con su amigo el Beato Odoardo Focherini (27 de diciembre), al que ayudó a bien morir.

El 31 de diciembre de 1945 hizo su entrega definitiva a los demás: protegió con su cuerpo a un joven que iba a ser golpeado por un militar. Recibe él una violenta patada en el vientre, seguida de otras muchas, que le provocarían una hemorragia interna la cual le llevó a entrar a la vida eterna el 17 de enero de 1946. Su cuerpo fue quemado. 

En 1987 se comenzó su proceso de canonización. En 2007 el proceso tomó dos vías, una por las virtudes heroicas y otra vía para probar el martirio. En 2013 la causa martirial recibió un revés, pues se dictaminó no estaba claro que su asesino hubiera actuado contra él explícito por "odium fidei". En 2015 se dio el visto bueno al Reconocimiento de Virtudes Heroicas. Pero sin embargo, en 2017, con el decreto del Papa Francisco sobre las canonizaciones y la cláusula acerca de que la entrega de la vida por alguien puede ser considerado martirio, se le declaró mártir. 

Su beatificación será celebrada el 3 de febrero de 2018 en Vigevano. Le llamamos Beato aquí sin intención de adelantarnos al juicio de la Iglesia.



Fuente:
-www.teresioolivelli.com


A 17 de enero además se celebra a
San Teodosio I, emperador.
Santa Yolaine de Pleine-Selve, mártir.
San Antonio Abad.

martes, 16 de enero de 2018

San Jacobo de Tarantasia.

San Jacobo de Tarantasia, obispo. 16 y 27 de enero.

Según la tradición, fue oriundo de Siria (o Asiria, según quien cuente la historia), y era soldado del ejército persa. En ese desempeño conoció a otros militares cristianos y se convirtió a la fe cristiana. Las versiones sobre cómo conoció a San Honorato de Lérins (16 de enero) también varían. Unas dicen que Honorato visitó Oriente, otras que Jacobo supo de él y de su famoso monasterio y viajó a Occidente a conocerle.

Como sea, en 426, cuando San Honorato fue consagrado obispo de Arles, este nombró a Jacobo como misionero en Tarantasia, ordenándole obispo. Poco más sabemos de él que no sea legendario, como el relato que dice que, estando construyendo una basílica en su ciudad, un oso salió del bosque y mató a los bueyes que usaba el santo para acarrear la madera. Jacobo se paró frente al animal y clamó solemnemente: "Yo, Jacobo, siervo de Dios, te mando a ti, oso malo, que dobles el cuello en el Nombre del Señor y hagas la obra del animal que mataste. ¡Toma su yugo en tu cuello!". Y el oso, claro, obedeció y cargó con el carro de tronco. Llegando a la ciudad unos jóvenes vieron a la bestia y quisieron matarla, pero el santo obispo se adelantó y les dijo: "No han capturado a esta bestia. Así que tampoco depende de ustedes matarlo. La dejaremos libre y que vuelva al bosque con la promesa de que nunca más volverá a la ciudad". Y el oso soltó el yugo, corrió al bosque y nunca más se oyó hablar de él.

Otra leyenda dice que durante la construcción de la misma iglesia, resultó que una de las vigas era demasiado corta. Entonces Jacobo roció agua bendita la viga, hizo una oración, y la viga se extendió milagrosamente un metro y medio ante los ojos de todos.
Después de unos tres años de fecunda labor apostólica, Jacobo designó a San Marcelo (16 de enero) como su sucesor en la sede y volvió a su maestro en Arlés. Ambos, Jacobo y Honorato, curiosamente murieron el mismo día, el 16 de enero de 429.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.


A 16 de enero además se celebra a

lunes, 15 de enero de 2018

"fue luz puesta en el candelero"

San Erembert de Arras, obispo. 15 de enero y 21 de febrero.

Vidriera en San Martín de Aalst.
Nació a mediados del siglo VI. Fue hijo de los condes San Witger (10 de julio) y Santa Amalbergis de Maubeuge (10 de julio). Sus hermanas fueron Santa Gúdula (8 de enero) y Santa Reinildis (16 de julio). Por error en ocasiones se leen que estas hermanas fueron Santa Faraíldis (4 de enero) y Santa Ermentrudis (3 de septiembre). Pero eso, es una equivocación.

Desde muy joven Erembert se inclinó a las cosas de Dios, gustaba del culto, la caridad, el estudio. Fue eremita durante años, hasta que sobre 712 el clero de Arras le eligió para suceder a San Vindiciano (11 de marzo). Según su biógrafo, Erembert "fue una luz puesta en el candelero y llevó una vida espiritual acorde con la nobleza de sus orígenes. Sembró en todas partes la Palabra de Dios como salvación y bendición de la humanidad". No gobernó mucho tiempo su diócesis, pues murió sobre 715. 

Sus reliquias se veneraban en la iglesia de Santa María de Maubeuge, pero desaparecieron.


A 15 de enero además se celebra a
San Alejandro el Acemeta, abad.
San Bonet de Clermont, obispo y monje.

domingo, 14 de enero de 2018

"Ya veo a mi Rey, ya estoy en su presencia..."

Beato Odón de Novara, monje cartujo. 14 de enero.

Beato Odón.
Cartuja de Garegnano, Milán.
Nació en Novara, Lombardía, a finales del siglo XI. Fue de los primeros religiosos novicios en la Grand Chartreuse, y también fue parte del grupo de fundadores de la Cartuja de Seitz, Moravia. También participó en la fundación de la Cartuja del Piamonte.

Nos dicen que fue un religioso humilde, obediente y amante de la Regla. Por ello fue elegido como Prior de la Cartuja de Gyrio, Yugoslavia, en un difícil momento: el obispo Teodoro, que ambicionaba las tierras y el edificio de los cartujos, les hacía mucha guerra. La mansedumbre y recta intención de Odón calmaron un poco las cosas, pero el obispo se salió con la suya y, con ayuda del poder secular, expropió a los monjes de sus bienes. Entonces nuestro santo, luego de acomodar a sus monjes en otros monasterios, partió hacia Roma a exponer el caso ante el papa Clemente III. No se detuvo ni por su ancianidad, pues pasaba los 90 años. Mas sin embargo, en Roma tampoco halló solución al problema, pues el obispo era demasiado poderoso como para enfrentarse a él a causa de un monasterio. Entonces Odón renunció a su priorato en frente del mismo papa y se dispuso a pasar a la Cartuja del Piamonte que ya conocía.

Sin embargo, de camino pasó por la Cartuja femenina de Santos Cosme y Damián de Taglacozzo, donde Adhuisis, la abadesa, viendo sus prendas de prelado piadoso y observante, pidió al papa, pariente suyo, que nombrara a Odón como capellán y director espiritual de las monjas. Al mismo tiempo quedaba como superior de todo el clero beneficiado del monasterio. El santo acató la voluntad del papa y mandó se le construyera una pequeña celda junto a la clausura, ara allí vivir pobremente, en constante oración y lectura espiritual. Solo salía de su celda para celebrar la santa misa, o para confesar y predicar a las monjas. A pesar de su edad, Odón era un ejemplo de penitencia y austeridad para todos. Dormía en un colchón de sarmientos, trabajaba para no estar ocioso, no ser gravoso a las monjas y aún hacía caridad a los pobres. Ayunaba siempre que podía y se disciplinaba frecuentemente. Usaba un cilio pegado a las carnes que solo dejó de llevar tras su muerte.

Pronto la fama de santo del capellán de las cartujas traspasó los muros del monasterio y recorrió la península itálica. Muchos querían confesarse con él, tocarle o besarle las manos. Y no de balde, pues muchos milagros realizaba solo con estos pequeños gestos. Él mismo sanaba de sus dolencias luego de pedir a Dios sanara a otros, pues para sí mismo nada pedía. Incluso se dice que llegó a convertir agua en vino.

Pasaba, y bastante, de los 100 años, cuando tuvo revelación de que ya era la hora de cantar como el anciano Simeón, "Nunc Dimittis", y anunció a sus hijas espirituales que pronto las dejaría. Así, entrada la Epifanía del año 1200, recibió los Santos Sacramentos, dirigió su última plática espiritual y entró en éxtasis. El 13 de enero dijo a los que estaban presentes: - "Mañana a estas horas dejaré este mundo; os ruego en Nombre de Dios que no hagáis a mi cuerpo honra alguna particular, sino que con este mismo hábito que tengo puesto lo pongáis en la sepultura, y a la cabeza de ella una simple cruz de madera". Al día siguiente, habiendo muchos testigos, el santo Odón exclamó: - "Aguárdame, Señor, en buena hora; presto voy a Ti, mi descanso y mi gloria. Ya veo a mi Rey y Señor; ya estoy en su presencia". Entonces extendió los brazos y levantándolos un poco, parecía que su alma se iba con el cuerpo. Pero este cayó lentamente en el lecho, quedando con los ojos abiertos y resplandecientes, no opacos. 

Muerte del Beato Odón.
Carduccio. Museo del Prado.
El cuerpo fue enterrado en el cementerio de los pobres, como el mismo había pedido. Sobre 1240 se elevó el cuerpo de la sepultura, dícese que porque el santo viejo se había aparecido tres veces a Oderisio, el Arcipreste de monasterio, pidiendo ser colocado en lugar de más honor. Pero no es algo que case con la humildad que siempre le caracterizó. Al abrir el sepulcro se le halló incorrupto, se le colocó en la iglesia monacal. Ese mismo año se instruyó un proceso de canonización que fue aprobada por Gregorio IX, pero nunca se le canonizó. No sería hasta 14 de junio de 1859 que el Beato Pío IX (7 de febrero) confirmó su culto inmemorial.


Fuente:
"Santos y Beatos de la Cartuja". JUAN MAYO ESCUDERO. Puerto de Santa María, 2000.


A 14 de enero además se celebra a:
Santa Macrina la Anciana, viuda.
San Engelmar de Passau, eremita mártir.

sábado, 13 de enero de 2018

Taumaturgo, fundador, evangelizador y centenario.

San Kentigern de Glasgow, obispo. 13 y 14 de enero.

Su "vita" está repleta de relatos piadosos y legendarios con vista a darle importancia y dotarle de santidad extrema, al gusto del medievo, pus fue escrita por el monje Jocelyn de Furness lo menos 500 años después de la muerte del santo. Los datos biográficos que tenemos sobre él son sólidos, pero sazonados de estas pueriles leyendas.

Kentigern, a quien también se le conoce como Mungo, fue hijo de Santa Tannoc (18 de julio), hijo del rey Loth de Escocia. Este, aunque no era cristiano, confió su hija a Santa Modwenna (6 de julio y 8 de octubre) para que fuera educada en el monasterio de esta. Cuando la joven tuvo edad para el matrimonio su padre la prometió con el príncipe Owen y la mandó llamar a la casa de la familia. Tannoc, que quería ser religiosa, se excusó ante su padre y su prometido, diciendo que ya estaba prometida a un rey más importante que todos los reyes de la tierra. Entonces Loth la castigó echándola de su casa y poniéndola a cuidar una piara de cerdos que tenía en un bosque profundo. 

Allí vivió la joven, dedicada a su trabajo y a la oración hasta que la halló el príncipe Owrn la halló, la violó y dejó embarazada. Al saberse aquello, su padre la condenó a muerte por la vergüenza (!), ordenando fuera puesta sobre un carro y despeñada desde el acantilado de Traprain Law. Sin embargo, Tannoc sobrevivió a este castigo y entonces fue puesta en un barco sin remos ni velas, para que fuera a la deriva y los dioses se hicieran cargo de ella. Pero ocurrió que, milagrosamente, un cardumen de peces condujo la barca sin contratiempos hasta Culross, donde Tannoc dio a luz apenas tocó tierra. Allí la encontró San Servan (20 de abril; 1 de julio, en Escocia, y Domingo de la Ascensión), quien bautizó al niño como "Kentigern" ("Señor nobilísimo") dándole como apodo "Mungo" ("favorecido"). Luego Tannoc se dedicó al servicio del Señor.

La infancia de Kentigern también nos es relatada como una sarta de continuas señales divinas. Cuéntase que era el encargado de mantener encendido el fuego de la sala de dormir. Una noche despertó y vio que el fuego estaba apagado del todo. Con la fe puesta en Dios, tomó un tronco que estaba congelado, sopló sobre él y el madero ardió al instante. Otra leyenda cuenta que el abad tenía un petirrojo domesticado, al que en una ocasión alguien le cortó la cabeza. Los otros niños del monasterio culparon a Kentigern del crimen. Él solo tomó los dos trozos del pájaro e invocando a Dios, el animalillo revivió, quedando todos edificados de la inocencia del santo niño. 

Cuando Kentigern llegó a su primera juventud, dejó el monasterio y se fue a Kernach, junto a San Fergus (11 de julio), de quien fue discípulo hasta que el santo abad murió. Entonces Kentigern, no sabiendo donde enterrarlo, colocó el cuerpo sobre un carro tirado por dos toros salvajes, que amansó milagrosamente, y dejó que los animales caminaran por si mismos. Estos se dirigieron al río Clyde, donde había vivido San Ninian (16 de septiembre), y allí se detuvieron. Allí mismo Kentigern le sepultó, construyó una ermita y colgó en un árbol la campana que el santo había usado en vida para llamar a los fieles a la oración. Restauró la iglesia, construyó unas ermitas y dio comienzo a la vida eremítica en el lugar. Posteriormente se fundaría allí mismo la ciudad de Glasgow, que significa "iglesia amada" en gaélico antiguo. Está claro que esta leyenda pretende explicar el culto y la presencia de las reliquias de San Fergus en Glasgow, al mismo tiempo que da a la ciudad unos orígenes casi divinos.

El rey Rhydderch quiso que Glasgow fuera sede de un obispo, para impulsar mejor la evangelización, y eligió a Kentigern como primer obispo, quien aceptó a regañadientes el nombramiento, porque pensaba que era demasiado joven para ello. Una vez consagrado, comenzó una febril acción evangelizadora de los escoceses, que dio como fruto numerosas conversiones y la fundación de varios recintos monásticos donde se fomentaban la piedad y el saber. Cuando Morken, un tributario del rey se hizo con el poder, expulsó a Kentigern, e intentó reimplantar el paganismo. Entonces nuestro santo tomó camino del destierro y se fue a Cumbrië, donde vivió en el monasterio de San Asaf (1 de mayo) y luego pasó a Gales, donde convivió con el abad San David (1 de marzo). En 573 el rey Rhydderch retomó su trono y Kentigern pudo regresar y continuar la proclamación del evangelio, principalmente en el suroeste de Escocia.

Una leyenda cuenta que, siendo Rhydderch un rey muy generoso, hubo un monarca irlandés que lo dudaba y quiso ponerle a prueba. En una visita que hizo este rey a Rhydderch, luego de ser agasajado espléndidamente y recibir costosos regalos, dijo a Rhydderch: -"Si realmente quisieras honrar tu fama de rey generoso, me darías un plato de moras frescas". Parece algo simple, pero era pleno invierno y las moras, claro, eran inexistentes en ese momento. -"Miraré lo que puedo hacer por ti", contestó Rhydderch avergonzado. Y expuso su pena a nuestro biografiado, el cual, en atención al celo de Rhydderch por el Evangelio, hizo una larga oración. Y he aquí que, al amanecer, entró en el bosque y halló una zarzamora que colgaba lleno de moras, las cuales recolectó llevó al rey, quien salió airoso, por milagro, de la situación.

Otra fábula nos dice que Kentigern también acudió en socorro de la reina Strathclyde, quien tenía un amante al cual le había dado su anillo de bodas. El amante, temeroso de que el rey supiera la verdad, arrojó el anillo al mar. Cuando el rey vio a la reina sin el anillo y le preguntó, ella respondió que lo había perdido. El rey, lleno de cólera, le exigió que lo hallara sí o sí. Recurrió la mujer a San Kentigern, quien hizo oración por ella. Ese mismo día uno de los monjes pescó un salmón y al abrirlo, resultó que tenía el anillo dentro. El santo lo entregó a la reina a la par que le amonestaba por su liviandad. 

Otro relato cuenta que Kentigern envió a su discípulo San Constantino (11 de marzo) al monasterio de Iona, donde era abad el célebre San Columbano (9 de junio), con el cual intercambiaron presentes de reliquias y libros sagrados, iniciando una relación de colaboración. Sin embargo, San Adamnan de Iona (23 de septiembre), biógrafo de Columbano, no menciona este hecho en absoluto, por lo que se considera un añadido de Jocelyn de Furness para remarcar las excelentes relaciones que, efectivamente, existieron entre las sede de Glasgow y el monasterio de Iona. 

Pero tal vez la leyenda más curiosa sobre Kentigern sea la que habla de su encuentro con el mago Merlín en Drummelzier. En este encuentro nuestro santo predicó el Evangelio al famoso mago, quien aceptó a Jesucristo, hallando gracia y perdón justo antes de su muerte.

San Kentigern murió sobre 612, aunque si computamos todas las épocas en las cuales se le data, debió vivir nada menos que ¡180 años!. Fue sepultado en su primitiva catedral de Glasgow. En Escocia tiene fuerte devoción, y es abogado contra varias enfermedades y males, de pescadores, leñadores y en general casi todos los oficios rudos.


Fuente:
-"St. Mungo, founder of Glasgow". Univ. Ottawa Press, 1989.
-"Celtic Saints". MARTIN WALLACE. Apple Tree Publish,
Belfast.


A 13 de enero además se celebra a
Santos Hermilo y Estratónico de Sigidon, mártires.
Beata Jutta de Huy, reclusa cisterciense.

viernes, 12 de enero de 2018

"Ahora es cuando pertenezco a Jesucristo..."

San Arcadio, mártir. 12 de enero.

El relato de su martirio nos ha llegado bastante adornado como para considerarlo auténtico, pero parece basarse en un sermón de San Zenón de Verona (12 de abril). Este nos cuenta que, estando candente en Acaya, al sur de la península itálica, la persecución contra los cristianos, uno de ellos llamado Arcadio, se retiró a la soledad. Como era un cristiano prominente, cuando le fueron a atrapar, los soldados capturaron a un pariente suyo, al que atormentaron para que revelara el sitio en el que Arcadio se había escondido. Al saberlo el santo, él mismo dejó su soledad para presentarse ante el Gobernador de Acaya, quien lo envió al juez, desarrollándose este diálogo:

Arcadio: -"Si es por mi causa que tienes preso a mi pariente, haz que se le de libertad, pues es inocente: yo mismo vengo a darte noticia del lugar de mi morada, que él jamás supo, y además a responder otras cosas que quieras saber de mi persona".

Juez: -"Quiero perdonarle de buena gana el secreto que me ha guardado de tu fuga: no tiene que temer. Pero ha de ser con la condición que desde esta tarde sacrificarás a los dioses".

A: -"¿Qué es lo que te atreves a proponerme? ¿Conoces a los cristianos, y te parece que el temor de la muerte será capaz de hacerlos faltar a su obligación? Como si ignorásemos nosotros esta expresión del apóstol: 'Jesucristo es mi vida, y la muerte es para mí una ganancia'. Inventa el suplicio que quieras: no des oídos mas que a tu furor: obedece a todo cuanto te inspire, y verás si es fácil hacerme renunciar a mi Dios".

Entonces Arcadio fue condenado a padecer diversos tormentos: azotes con plomadas, los garfios de hierro, estiramientos en el potro, despellejamiento, pero nada logra hacer que el santo reniegue de Cristo. Así, el Juez mandó que fuera desmembrado poco a poco, comenzando por los dedos, las extremidades, para que viviendo fuera sufriendo hasta morir. Mientras duró su suplicio y Arcadio tuvo vida, no cesó de alabar a Dios, pues los verdugos no le cortaron la lengua. Confesaba el santo que solo había un Dios, que adorar a los ídolos era adorar a los diablos. Tendido en el suelo le cortaron los brazos y piernas, en tres partes, le estiraron y zafaron las caderas. Cuando ya no era sino un tronco con cabeza, viendo sus miembros esparcidos delante suyo, Arcadio exclamó: -"¡Dichosos miembros que han tenido la dicha de servir a Dios: jamás les quise tanto cuando estaba unidos a mi cuerpo, como les quiero ahora estando cortados. De mucho nos sirve estar separados, para ser reunidos en la gloria y para que de miembros mortales que son, puedan llegar a ser algún día miembros gloriosos e inmortales. Ahora es cuando son miembros de Jesucristo, ahora es cuando yo pertenezco verdaderamente a Jesucristo, lo que siempre he deseado con un extremo ardor". 

Y mirando a los que contemplaban aquel atroz martirio, les dijo: -"Y ustedes que miran una tragedia tan sangrienta, sepan que estos tormentos que os parecen tan horribles no son nada para quien tiene presente la inmortalidad bienaventurada. Crean a un hombre que ya no tiene parte en esta vida: sus dioses no son dioses, renuncien su culto vano e impío y reconozcan, en fin, que no hay otro Dios que el que me consuela y me sostiene en el estado en que estoy. Morir por Él es vivir, y sufrir por él es estar en delicias. El amor que se tiene por Él jamás se entibia, jamás causa disgusto y jamás sufrirá disminución. Por recompensa de lo poco que padezco por él, voy a recibir una vida inmortal, y que me unirá a Él para siempre".

Y terminando este alegato, expiró dulcemente. Su testimonio dio coraje a muchos cristianos, que se confesaron como tales y alcanzaron también la corona martirial. Las reliquias de todos fueron depositadas en el mismo sepulcro.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.
-"Las Verdaderas actas de los Martires". Tomo II. Teodorico Ruinart. OSB. Madrid, 1776.


A 12 de enero además se celebra a
San Martín de León, presbítero.
Santos Tigrio y Eutropio, mártires.

jueves, 11 de enero de 2018

De dos primicias de la iglesia de Erin.

Santas Ethna y Feidhealm de Tara, vírgenes. 11 de enero y 26 de febrero.

Las santas ante San Patricio.
Iglesia del S. Corazón. Dublín.
Fueron hijas del rey Laoghaire y, según su leyenda, fueron de las primeras convertidas por San Patricio (17 de marzo), al que visitaban constantemente para hacerle preguntas sobre la fe predicada por el santo. Una vez bautizadas, recibieron el velo de las vírgenes de manos del santo apóstol y se dedicaron a la oración y a la caridad. Ambas murieron en 433, viéndose dos palomas blancas volar al cielo, lo cual fue tenido como signo de santidad.

Los antiguos martirologios irlandeses no las mencionan, sino hasta tardíamente, en el siglo XII, por lo cual se cree fueron más cercanas en el tiempo que el siglo V y no estuvieron en realidad relacionadas con San Patricio, sino que se les dio esa leyenda para darles más realce y antigüedad. Sus reliquias se veneran en Tara, Irlanda.


Fuente:
-"Dictionary of Irish Saints". PÁDRAOG O RIAIAN. Dublin, Four Court Press, 2012.


A 11 de enero además se celebra a
San Egwing de Worcerster, obispo.
Santa Cesárea de Arlés, abadesa.

miércoles, 10 de enero de 2018

Del único papa "Taumaturgo".

San Agatón, papa. 10 de enero.

Agatón con el hábito benedictino.
Abadía de Montecassino.
Sus padres eran de origen griego, aunque él nació en Sicilia a inicios del siglo VII. Era de carácter dócil, amante del saber y de la oración, por lo cual muy pronto se inclinó a la vida religiosa, tomando el hábito benedictino en el monasterio de San Juan, en Palermo, que había sido fundado por San Gregorio Magno (12 de marzo y 3 de septiembre, ordenación episcopal). La leyenda dice que durante tres años llevó una piedra en la boca para obligarse a guardar el silencio y recogimiento monásticos. Fue ordenado diácono, luego fue elegido abad y el papa Dono le nombró tesorero de la iglesia de Roma. 

En 678, cuando este papa falleció, Agatón fue elegido para sucederle, a pesar de tener más de 100 años. Fue enérgico en su condena del monotelismo, para lo cual convocó el Sínodo Lateranense y envió una delegación al III Concilio de Constantinopla, donde igualmente se condenó esta herejía. De é conocemos estas palabras, escritas al emperador Constantino IV: "Todo el mundo cristiano considera a la iglesia de Roma como la madre y maestra de todas los demás. Ella obtiene su posición de San Pedro, el príncipe de los apóstoles; Jesucristo le confió la guarda del rebaño con la promesa de que su fe nunca sería revocada". Fue también el primer papa que se negó a pagar el "tributo" que la Iglesia debía pagar al emperador por su confirmación del papa.

Fue Agatón un gran defensor de San Wilfrith de York (24 de abril y 12 de octubre, traslación de las reliquias) cuando este fue despojado de su sede por el rey Alhfrith de acuerdo con San Teodoro de Canterbury (19 de septiembre), poniendo a San Bosa (9 de marzo) en su lugar. Agatón le acogió y confirmó en su sede. Y cuando Wilfrith regresó a Inglaterra, Agatón le apoyó en la romanización de la liturgia, enviando numerosos monjes para que difundieran el canto gregoriano y celebrasen la liturgia al estilo de Roma. Sobre este asunto también tuvo Agatón encuentros con San Benito Biscop (12 de enero) y San Ceolfrid (25 de septiembre). Esto trajo numerosos enfrentamientos entre la iglesia de Roma y las locales de los que ya hemos leído en otras vidas de santos prelados anglos.

Agatón subió al empíreo entre 681 y 683. Fue sucedido por San León II (3 de julio). Curiosamente, es el único papa al que se le ha dado el apelativo de "Taumaturgo", o sea obrador de maravillas, o milagroso.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 10 de enero además se celebra a
San Gonzalo de Amarante, religioso dominico.
Beato Gregorio X, papa.


Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio. 
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
 
San Calixto I. 14 de octubre.    
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.